José Martí steps

La última foto que se conserva de Martí. En la escalera...

La última foto que se conserva de Martí. En la escalera…

Hace apenas unos días se cumplió un nuevo aniversario de que nuestro José Martí pronunciase su famoso discurso “Los Pinos Nuevos”, en el Liceo Cubano de Tampa, en conmemoración del 27 de Noviembre de 1871, cuando ocho estudiantes de medicina fueron fusilados en Cuba. El día antes ya había pronunciado en el mismo sitio otro de sus discursos más relevantes: “Con todos y para el bien de todos”.

Tampa llegó a ser uno de los sitios que Martí visitara con mayor frecuencia en los EE.UU. Por lo menos se calcula que veinte veces en un período de tres años. No en balde la cantidad de homenajes que por esta ciudad recuerdan al apóstol, identificados al menos: una estatua, dos bustos, doce indicadores de lugares históricos, un mural, una calle, un centro de ayuda mutua, y el Cementerio de Tampa Oeste que muchos recuerdan todavía como el Cementerio Martí.

Uno de los sitios predilectos para Martí fue la fábrica de tabacos Ybor-Manrara. Este edificio de rojos ladrillos llegó a ser la mayor fábrica de tabacos del mundo. En su escalinata de entrada fue tomada la última fotografía que consta del Apóstol tras su apasionado discurso en el Liceo Cubano. La famosa foto fue tomada por José María Aguirre, y también aparecen en ella otros importantes cubanos como Serafín Sánchez, José Dolores Poyo, Esteban Candan y Eligio Carbonell.

Steve Rajtar, en A Guide to Historic Tampa (Guía de la Tampa Histórica), informa que el techito y las columnas originales de la escalinata fueron desmontadas y trasladadas a Cuba. Según el documento oficial FL-270, de Historic American Buildings Survey, de 1973, la superficie de los escalones también fue llevada a la isla luego de la guerra de independencia; sin embargo, la escalera de hierro se aferra a Tampa y permanece sobre su base original. La estructura de hierro fundido en un molde que se repite a lo largo, escalón tras escalón perpetúa la historia. El Club de Rotarios le construyó una lápida en 1950 que allí permanece y reza: “Desde esta escalinata, en 1893, el apóstol de la libertad de Cuba, con elocuentes palabras, pidió a los tabaqueros cubanos emigrados, que le ayudasen a conquistar la independencia de su país, aportando hombres, armas y dinero”.

Recientemente trascendió, especialmente fuera de Cuba, la visita que realizase a estos lugares el historiador de la Habana Vieja, Eusebio Leal Spengler.

Eusebio Leal señala el peldaño donde se paró Martí para, junto a los tabaqueros de Ybor city, y otros cubanos, tomarse la última fotografía que de él se conserva

Eusebio Leal señala el peldaño donde se paró Martí para, junto a los tabaqueros de Ybor city, y otros cubanos, tomarse la última fotografía que de él se conserva

Según dijera Larry Wilder, presidente de la Cámara de Ybor City, al Tampa Bay Times (Cuban historian visits Ybor City to talk about restoring Old Havana 10/09/15: http://bit.ly/1Xm0jW4) fue parte de un intercambio sobre la herencia cultural entre La Habana e Ybor City. Otras visitas significativas de cubanos a Tampa suelen ocurrir constantemente en una especie de peregrinación obligada. También defensores de la democracia y de los derechos humanos de dentro y fuera de la isla han acudido a estos sitios para significativos actos, como ocurriera el pasado diciembre en conmemoración del sesenta y seis aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que también fue reflejado por numerosos medios. Para la misma fecha, ya cercana, se preparan similares eventos. Pareciera ser que la ruta del apóstol no solo se trata historia del pasado, para muchos parece conservar toda su vigencia.

Cubanos de dentro y fuera de Cuba, junto a otros amigos, participantes en acto por el 66 Aniversario de la Declaración Universal de los DD.HH, el 10 de diciembre de 2014, rindiendo su tributo al apóstol. Justo detrás de la lápida colocada por los Rotarios en 1950: el excongresista Lincoln Díaz-Balart; la Sra. Gracia Bennish, presidenta de United for Human Rights, y yo junto a mi esposa Yoaxis Marcheco

Cubanos de dentro y fuera de Cuba, junto a otros amigos, participantes en acto por el 66 Aniversario de la Declaración Universal de los DD.HH, el 10 de diciembre de 2014, rindiendo su tributo al apóstol. Justo detrás de la lápida colocada por los Rotarios en 1950: el excongresista Lincoln Díaz-Balart; la Sra. Gracia Bennish, presidenta de United for Human Rights, y yo junto a mi esposa Yoaxis Marcheco

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