#Cuba Extraña persecución en Autopista

Vamos viajando por autopista desde Habana a nuestra casa en Villa Clara. Sospechosamente desde que salimos de Jaguey Grande otro vehículo persigue al auto en que solemos viajar, el mismo en el cual fuímos detenidos el pasado viernes 13. El que ahora nos sigue es el Van matricula #B098304 que finge ser un #Cubataxi por sus colores típicos pero no tiene la pegatina que normalmente los autos de esta agencia de viajes usan en la parte trasera. Es marca Mercedes Benz típicas de las que usa el #Minint.

#Cuba Extraña persecución en Autopista

Vamos viajando por autopista desde Habana a nuestra casa en Villa Clara. Sospechosamente desde que salimos de Jaguey Grande otro vehículo persigue al auto en que solemos viajar, el mismo en el cual fuímos detenidos el pasado viernes 13. El que ahora nos sigue es el Van matricula #B098304 que finge ser un #Cubataxi por sus colores típicos pero no tiene la pegatina que normalmente los autos de esta agencia de viajes usan en la parte trasera. Es marca Mercedes Benz típicas de las que usa el #Minint.

@InstitutoPatmos Entre Salmos del David bíblico y Salmos de David de Omni

Con el atrasado Festival de Pentecostés este domingo 22 de mayo, dedicado a la Familia Cubana, en el marco de la Jornada del Hogar que celebramos entre el Día de las Madres y el Día de los Padres, el Instituto Patmos, otra vez con el coauspicio de la Iglesia Bautista Eben Ezer de Taguayabón, realizó otra parada en el itinerario de Diálogo Interreligioso que lleva a cabo desde inicios de este año. Nuevamente los bancos del templo fueron sacados a la calle y puestos a disposición del pueblo que hizo uso también del cercano boulevard, del portal de las vecinas tienda y panadería, así como de las cercanas casas. Entre lecturas de Salmos fueron interpretados cantos especiales del dúo de las gemelas adolescentes Raquel y Rebeca, o del solista Rodolfo Gil, también pastor de la Iglesia de las Buenas Nuevas, de un dúo de jóvenes de la Iglesia Bautista Bethel, del pueblo de San Antonio de las Vueltas; y de nuevo la presentación de lujo, tras dos años de haber estado entre nosotros, del artista David de Omni quien volvió especialmente con temas de sus dos discos más recientes: “Suaecito” y “Albañil A”. Entre el público diverso, además de asistentes de las iglesias mencionadas hubo presencia de miembros de la Iglesia Calvery Chapel, católicos, masones, all fellows y practicantes de religiones afrocubanas.

Los cantos de todos los interpretes nos elevaron al cielo mismo y habría sido difícil otogar un premio si se hubiese concebido un jurado para ello. Temas de David de Omni como “Nace una herida”, “Deuda” o “Pásalo” estremecieron al auditorio por la profundidad de su contenido, anillo al dedo a la experiencia traumática que por más de cincuenta años han sufrido las familias cubanas. En mi caso personal debo agradecer al “salmista de la sociedad civil cubana” (como fuera bautizado por Dagoberto Valdés), por dedicar públicamente algunos de estos temas a mi familia aludiendo a la situación vivida por nosotros el pasado Domingo de Ramos, día también de la llegada a Cuba del Presidente Barack Obama. La participación de este artista sui géneris en nuestro Festival tuvo el valor añadido de cerrar su gira de tres noches por Villa Clara que incluyó incursiones que arrasaron entre un público extremadamente ávido de sus textos el viernes 20 en “El Mejunje” de Santa Clara, y el sábado 21 en la sede de la Asociación Hermanos Saíz, de esa misma ciudad; luego de hacerlo una semana antes también en la ciudad villareña de Cienfuegos. Sin dudas homenajes todos a Martí, en el 121 aniversario de su muerte, y a la República en el 114 de su proclamación.

El cierre de nuestra noche por el pastor Rodolfo Gil con la interpretación de una versión del Salmo 121 del salmista bíblico David fue el broche de oro de una jornada que sin dudas será recordada por mucho tiempo en nuestra comunidad. Una de las asistentes, practicante de creencias afrocubanas, nos abrazó emocionada al final del Festival y nos dijo: “¡Así se hace! ¡La música es una de las armas más poderosas con que una nación cuenta! ¡La música es el alma de los pueblos! ¡Nadie, nadie puede contra ella!”. Y yo no encuentro mejores palabras que las de ella para resumirlo.

#Cuba Otro secuestro en vísperas de #Pentecostes

Solitarios, bajo el puente más cercano al km 259, en dirección de La Habana a Santa Clara, nos aguardaban y detuvieron el auto como si en el viajásemos capos de la droga o sospechosos de terrorismo. Varias fuerzas militares estuvieron representadas en el operativo: Brigada Especial (también conocidos como tropas especiales o boinas negras), Policía Nacional Revolucionaria (PNR); y lo peor, sorprendente y extremadamente preocupante: estas dos bajo las órdenes de “civiles”, oficiales de la Seguridad del Estado. En efecto, si sus nombres e identidades son reales -algún día conoceremos en detalle- un “civil” nombrado Misael Palacios, Capitán de la Seguridad del Estado, Jefe de “Enfrentamiento” (uno de los tres que me detuvo en Domingo de Ramos; el del pullover naranja que dice Villa Clara, en foto tomada por Yoaxis ese día), y otro nombrado Leonel, dirigían como juguetes a los militares quienes lejos de honrar un uniforme para hacer valer la Ley eran utilizados para violarla.

Los detenidos fuímos: Yoandy Izquierdo Toledo, Yoaxis Marcheco Suárez, y yo. Los policías se abalanzaron sobre el auto y su prioridad fue arrebatar nuestros teléfonos para impedir esta vez cualquier constancia de foto o filmación. Luego revizaron nuestras pertenencias ocupando una carpeta con papeles de Yoandy que allí mismo bajo el puente el Capitán Leonel leía con la misma voracidad con la que los efectivos perrillos de la Aduana olfatean droga. Luego le informaron a Yoandy que su entrada estaba prohibida a Villa Clara. No le dijeron quien le prohibía, ni le mostraron ningún documento legal al respecto. Yoandy no ha sido juzgado en ningún tribunal ni se le ha limitado judicialmente su libertad de movimiento por ninguna causa. Ni es concebible hacerlo pues se trata de un valioso joven cristiano, profesional, cívico y muy humano. Sin embargo le separaron de nosotros llevándole a la otra senda y obligando al primer transporte que pasaba, una rastra, a que le trasladase hasta La Habana, dejando ocupada su carpeta, sin entregarle acta de retención o decomiso de ningún tipo, lo cual convierte el hecho en un mero robo con fuerza.

Luego se encargaron de nosotros. Los oficiales Misael y Leonel ordenaron a los militares de PNR y de la Brigada Especial que nos condujesen, lo cual hicieron llevándonos a Yoaxis y a mí hasta el cuartel provincial de la Brigada Especial en la ciudad de Santa Clara en una patrulla con capacidad para cinco personas, pero donde viajamos seis: además de nosotros, dos soldados de la Brigada Especial y dos de la PNR. Los oficiales se fueron a otro lugar donde permanecieron alrededor de cuatro horas, ignoramos donde, suponemos que algún sitio con acceso a internet para explorar nuestras cuentas, en posesión de nuestros teléfonos, haciendo uso de ellos a sus anchas, investigándolos de maneras que ignoramos. La batería del teléfono de Yoaxis ahora presenta problemas para cargarse y le borraron numerosas fotos. Yo pude constatar hasta el momento que se conectaron a mi cuenta Nauta de correo. Durante ese tiempo nos mantuvieron a nosotros dos dentro de la calurosa patrulla fuera del cuartel de Brigada Especial. Luego de las cuatro horas de trabajo con nuestros teléfonos reapareció el Capitán Leonel, devolviéndonoslos, y ordenando a los militares; esta vez solo a los de la PNR que pusiesen en marcha la patrulla conduciéndonos hasta nuestro pueblo, Taguayabón, en el que fuímos dejados alrededor de 11.30 de la noche.

Solo a 4 km antes de llegar al pueblo, el Capitán Leonel, articuló palabras, no para ofrecer explicación alguna sino para decirnos que si nos tratábamos con respeto mutuo él estaba dispuesto a conversar. No podía creer que la palabra que profiriese precisamente el elemento, vulgar secuestrador, fuese precisamente “respeto”. De modo que no dirigiéndome a él, sino a Yoaxis, le pregunté a ella si la palabra que escuchaban mis oídos era correcta pues sería el colmo que luego de tanto proceder violatorio de la Ley, mucho más que irrespetuoso, este delincuente escogiese precisamente ese término de tanto valor, evidentemente ausente de su real diccionario, para cerrar de esta forma lo que catalogo de vulgar secuestro.

Mi detención anterior se produjo en Domingo de Ramos. Esta ocurre en vísperas de Pentecostés, el viernes 13 de mayo. De hecho la visita de Yoandy a nuestra comunidad formaba parte de esta jornada, siendo él nuestro visitante especial, representante de lujo de nuestros hermanos de Convivencia en la occidental provincia de Pinar del Río. No es nada novedoso este tipo de violaciones. Recordemos la detención y deportación a La Habana hace dos años de quien fue entonces el invitado a nuestro Patmos de Pentecostés, David de Omni Zona Franca. La relación entre estas festividades religiosas cargadas de tanto simbolismo espiritual y de estos secuestros no es casual. Delatan la naturaleza diabólica de un régimen demoníaco condenado ya desde la cruz de Cristo a desaparecer. ¡Sus violatorios días están contados!

#Cuba #JWS De nuevo 5 de mayo, otra vez jueves. La misma impunidad.

El 5 de mayo no volvía a ser jueves desde aquella fatídica mañana cuando tres veintiañeros policías, por órdenes de la Seguridad del Estado, presente en el mismo parque, arremetieron a tonfazos contra Juan Wilfredo Soto García, “El Estudiante”. Quiso Dios que el miércoles 4 de mayo de aquel inolvidable 2011 Juan Wilfredo y yo tuviésemos la última conversación de amigos en ese mismo parque. Aquella tarde su mayor preocupación era su anciana madre, con fractura de cadera desde hacía una semana y todavía sin intervención quirúrgica.

Cuando el jueves 5 de mayo la Providencia divina quizo que se cruzase conmigo en calle Cuba, justo cuando se dirigía en “bicitaxi” al Hospital Provincial Arnaldo Milián, ya era casi un fantasma. La urgencia con la que me contó la paliza que le propinaron para despejar el Parque Vidal a Mariela Castro Espín me obligó a publicar a ciegas desde mi móvil sin internet aquel tuit que aún sigue colgado allí, cinco años después, como testimonio del asesinato: “Juan Wilfredo Soto García, alias El Estudiante, acaba de ser golpeado por la #PNR en Santa Clara”.

El páncreas de Juan Wilfredo rajado por un tonfazo a duras penas le permitió sobrevivir agonizando hasta minutos imprecisos del final del sábado 7 o de principios del domingo 8, que como este domingo 8 fue Día de las Madres. El dolor provocado por la fractura de cadera de la madre de Juan Wilfredo se volvió imperceptible ante el dolor por la pérdida irreparable de un hijo, y de una forma tan cruel. Y como para que el dolor de esta fuese acompañado por el de otra, alrededor del mediodía de aquel triste domingo, Aldo, uno de los tres jóvenes policías golpeadores se suicidaba en el baño de la casa de sus padres, en Reparto Dobarganes de Santa Clara, con un disparo de su propia pistola. Más que por males de conciencia, por las presiones de los autores intelectuales de la muerte de Juan Wilfredo, oficiales de la Seguridad del Estado, quienes tras conocer de la muerte de aquel, dos veces llevaron y trajeron a los policías para hacerles saber que si la situación se iba de control tendrían que purgar por la vida del opositor, y advertirles que “¡cuidado con insinuarnos a nosotros!”. Aldo, quien según la jerga periodística se convertía en el “zapato de la cenicienta”, se mantuvo con vida hasta el siguiente viernes, un viernes 13, como vuelve a coincidir este año, en el mismo Hospital donde falleciera Juan Wilfredo, que toda esa semana se mantuvo tomado por la policía.

En un país donde tras el asesinato de los tres jóvenes secuestradores de la lanchita de Regla en 2003 hay una moratoria con la pena de muerte, no cesan sin embargo las ejecuciones extrajudiciales, la mayoría de las veces por cuestiones políticas. A Juan Wilfredo siguieron asesinatos tan conocidos como los de Laura Pollán, Harold Cepero y Oswaldo Pallá… y quien sabe cuántos otros menos conocidos…

Otra vez jueves 5 de mayo, otro domingo 8 de mayo “Día de las Madres”, otro viernes 13… Tengamos cuidado. Los mismos asesinos andan sueltos, ejecutando con total impunidad, atentos al pulgar del César.

En Taguayabón volverán a abundar las mariposas

Lo peor no son los salideros constantes en Taguayabón cuando ponen el agua. Ni la ausencia de esta porque no hay cloro, se rompe la turbina, o se seca el pozo por la sequía. Lo peor no son las destartaladas calles, si se les pudiese llamar calles. Ni el peligroso parquecito infantil con su ruina de chatarras, aunque nos disminuya tanto la tan necesaria risa de los niños. Tampoco el desabastecimiento de alimentos, muchas veces de productos elementales: cuando llegan los huevos a la bodega se arma una verdadera fiesta, con sus broncas incluidas. Tampoco es lo peor el hedor a heces de cerdo por la abundancia de corrales sin requerimientos higiénicos.

Ni siquiera lo peor resulta la abundancia de informantes (popularmente conocidos como chivatos); ya en esto tenemos vergonzosa y larga data: Ramiro Guerra solo menciona el nombre Taguayabón en su famosa “Guerra de los díez años” para destacar el enorme número de voluntarios que aportamos al ejército español; y Katiuska Blanco solo para contarnos que por nuestros predios Don Ángel Castro fulminaba mambises. Tampoco, contrastando con esta abundancia de chivatos, ni siquiera resulta lo más triste la ausencia de insectos felices que en otros tiempos nos alegraban en una zona cuyo nombre precisamente significa “tierra donde abundan las mariposas” y que ahora resulta un toponímico sin sentido.

Tampoco constituyen lo peor los elevados índices de delincuencia o las inmoralidades de todo tipo siempre a la orden del día. Tampoco la corrupción, generalizada por todo el país, de los pocos organismos estatales que tienen presencia en el lugar. Tampoco que ya no tengamos correo postal, como antaño, ni que su local, que todavía conserva el buzón como objeto museable, sea usado en sus operativos por la policía política, dueña de todo, con la misma impunidad con la que usan la Escogida de Tabaco, la panadería, la casa del teléfono comunitario, o las recién concluidas oficinas de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS); todas contiguas a la iglesia bautista, la única institución que a duras penas les sobrevive independiente todavía.

Dado que la vida humana constituye el más preciado de los dones lo peor por estos días consiste en el ambiente caldeado que tenemos en un pueblucho donde por lo menos la tranquilidad fue patrimonio de los lugareños, desde la época en que se fundó por remedianos que se sentían más seguros de las invasiones de piratas. En los últimos tiempos han aumentado las noticias de suicidios y de reyertas violentas donde la desesperación de los habitantes hace volverse a unos contra otros. En mi caso particular mi experiencia actual es que de pronto, aunque me considero un ciudadano pacífico, y promotor de la NoViolencia como método de lucha para resolver los problemas, se me han multiplicado los enemigos. Sin portar armas y sin conocer ningún modo de defensa personal resulta que vivo con la tensión de que en cualquier momento o lugar de mi otrora tranquilo pueblo debo estar atento pues cualquiera puede agredirme verbal o físicamente. Ya es raro cuando no tengo alguna parte de mi cuerpo hinchada y con moretones, aunque las peores son las huellas del alma, las cuales nadie ve, y son las que más duran. Pareciera como si un horrendo pulpo extendiese sus tentáculos hasta nosotros, y esos tentáculos tuviesen nombres y apellidos.

Pero a pesar de todo pervive la esperanza de que Taguayabón y Cuba volverán a reír; y que otra vez se podrá ver, y hasta escuchar, el delicado aleteo de las mariposas.

@InstitutoPatmos presente en el II Encuentro de Pensamiento para #Cuba del Centro de Estudios @convivenciacuba

Desde el centro de la Isla cuatro activos participantes del Instituto Patmos viajamos hasta la más occidental de las provincias cubanas para ser parte del II Encuentro de Pensamiento para Cuba convocado por el hermano Centro de Estudios Convivencia. Este II Encuentro se dedica al tema del marco jurídico y tránsito constitucional y propuesta de leyes. El Instituto Patmos, que ya había estado el año pasado en el I Encuentro, promueve desde inicios de 2016 las propuestas de políticas públicas a través de la elaboración de policy papers, y por tanto aplaude y participa también de estos loables esfuerzos del Centro de Estudios Convivencia.

#Cuba Ya llegó el agua a #Taguayabon

Hace tres días denunciaba que por falta de cloro para purificar el agua el pueblo de Taguayabón estaba sin el preciado líquido.

Como pueden ver en la foto que acompaña este post, ¡ya llegó el agua!

Pero dado que en Taguayabón, fiel exponente de Cuba, cuando no llegamos nos pasamos; lo que pueden apreciar en la imagen no es una fuente para embellecer al destartalado pueblo, sino uno de los tantos salideros por donde se nos escapa el agua, ¡con presión y todo!

Mi lugar durante la visita del presidente Barack Obama a #Cuba

“Conozco a un seguidor de Cristo que hace catorce años fue llevado al tercer cielo (no sé si en el cuerpo o fuera del cuerpo; Dios lo sabe). Y sé que este hombre (no sé si en el cuerpo o aparte del cuerpo; Dios lo sabe) fue llevado al paraíso y escuchó cosas indecibles que a los humanos no se nos permite expresar.” 2 Corintios 12:2-4, NVI

Durante tres días fui el prisionero número 380 en la celda número 19 de la Unidad Provincial de Investigación Criminal y operacional de Villa Clara. Fueron precisamente los días entre los cuales el presidente Barack Obama visitó mi país tras ochenta y ocho años sin que lo hiciese ninguno de sus predecesores.

Fui llevado a la prisión al mediodía del domingo 20 y regresado a casa al anochecer del martes 22 como si condujesen a un criminal; fuertemente esposado y custodiado por agresivos militares. Durante mi injusta prisión no acepté alimentos: era mi única manera de protestar, y de protegerme, pues no tenía confianza alguna en lo que me ofrecían los carceleros, sino todo lo contrario. Las condiciones de las celdas, las consabidas: calor, frío, un bombillo las veinticuatro horas, mosquitos, fetidez; y según los dos presos comunes que tuve por compañeros de celda, ¡la nuestra era una de las mejores! … no cabe en mi mente imaginar a las demás. Todo el tiempo permanecí en incomunicación total, ajeno a lo que sucedía, no solo tocante a la visita de Barack Obama, sino respecto a todo asunto relativo al universo físico.

Antes de sacarme de la prisión fui conducido a una pequeña habitación para interrogatorios en la cual un frustrado agente de la Seguridad del Estado, protegido por dos corpulentos guardias de tropas especiales, me lanzó una sarta de improperios y amenazas que expresaban la gigantesca impotencia de querer desaparecerme y sin embargo tener que obedecer las órdenes de devolverme a casa. Cuando llegamos a mi pueblo me encontré con un descomunal operativo para impedir cualquier recibimiento de parte de feligreses, amigos o familiares, imposibilitados hasta de tomar una foto. Durante treinta minutos debí esperar que apareciesen las llaves de mis muy apretadas esposas pues los guardias ¨las habían extraviado¨.

Fue este el reducido y miserable espacio físico al que se me intentó condenar en el teatro ideado por Raúl Castro y sus secuaces en el marco de la visita de Barack Obama. ¡Pero solo en el plano físico! Las tres jornadas se convirtieron en un ayuno con el cual inicié la Semana Santa en el domingo con el doble significado de conmemorar la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén, y de ser el Día Internacional de la Felicidad proclamado por las Naciones Unidas. Las oraciones, visiones, exteriorizaciones, meditaciones, …, todo lo espiritualmente experimentado, forma parte de un apocalipsis personal inefable en esa experiencia mística en la cual los hombres no tuvieron parte ni suerte en ese Patmos que me regalaron sin saberlo. Entiendo ahora un poco más el insondable abismo entre la miseria de los hombres y la grandeza de Dios. No me queda más que afirmar con el poeta: ¨toda esta miseria transitoria hace afirmar el paso a los atlantes¨.