Juan Wilfredo Soto Garcia, Cuba, y el Día de las Madres

El Podcast más reciente de Cubano Confesante está dedicado a todas las madres. Y muy especialmente a todas las madres cubanas. La lectura de Mateo 10;26-31 y las palabras están acompañadas de melodías al piano interpretadas por la propia compositora María Victoria Eraso Olexa.  Por extensión se recuerda el suceso 9 años atrás en Santa Clara, Cuba, cuando la anciana madre del activista Juan Wilfredo Soto García, lloraba la muerte de su hijo como consecuencia de una golpiza policial. También luego del mediodía de ese día otra madre, pero de uno de los policías que participó en la golpiza, también lloraría la muerte de su hijo (que se suicidó). En efecto, Alexis Herrera Rodríguez, el policía, vecino entonces de Calle 5ta., entre 12 y 14, número 204, en el Reparto Camacho de Santa Clara, se suicidó con un disparo el propio domingo 8 de mayo de 2011, Día de las Madres, apenas unas horas después del deceso de Soto, para sobrevivir apenas cinco días y ser finalmente sepultado con un operativo de vigilancia extrema el viernes 13 de mayo. El suicidio tuvo lugar luego de que esa mañana, en que no se encontraba de servicio, fuera conducido dos veces al cuartel provincial de la Seguridad del Estado donde probablemente fue amenazado por los mismos oficiales que le habían instigado a golpear a Juan Wilfredo. La tragedia de aquellas dos madres santaclareñas son una muestra del dolor de todas las madres cubanas:

https://soundcloud.com/maritovoz/juan-wilfredo-soto-garcia-a-9-anos-de-su-asesinato

Celebrando el Día de la Unión Europea en Estados Unidos, con José María Ballester, y Juana de Arco

Entre mis lecturas del fin de semana quiero destacar el artículo:

https://alfayomega.es/204214/el-largo-camino-de-juana-de-arco-hacia-los-altares?fbclid=IwAR2lHkB0sNDVlP3xLcY72HnIRtldJlRe0aXROU29r0DwMgO5hjZFX7qlxOU

recién publicado por José María Ballester Esquivias en “Alfa y Omega” dedicado a la canonización de Juana de Arco el 16 de mayo de 1920. José María se suma con su propio articulo a quienes rindiendo honores a Juana han enfrentado “peripecias históricas, políticas y religiosas” que han pretendido aniquilar su recuerdo, y lo que resulta más importante todavía, especialmente hoy, su legado.

Siendo católico, y publicando en un medio católico como Alfa y Omega, José María no obvia, sino que muy por el contrario reconoce a protestantes que también mantuvieron su postura de no olvidar, como “Jules Quicherat, discípulo del intelectual calvinista Jules Michelet –autor de una Historia de Francia en clave liberal–, quien se dedicó a la hercúlea tarea de ordenar y editar los volúmenes de los Procès de condamnation et de réhabilitation de Jeanne d’Arc, es decir, las actas completas de los dos juicios a los que fue sometida Juana. La obra de Quicherat, publicada en 1849, proyectó a una joven que reb osaba fe y grandeza de ánimo”.

En un día en que en Washington DC hemos celebrado European Union in the United States #HomeWithEU (EU Open House Online) #HomeInTheUS, mis oraciones a Dios por la madre Europa que enemigos muy poderosos pretenden destruir, como en su momento pretendieron destruir a Juana de Arco, y el articulo de ese hijo de Europa que es Ballester, me acompañaron en esta intercesión.

Yo también hago mía la oración de Benedicto XV el 16 de mayo de 1920:

«Oh, Señor todopoderoso, que, para salvar a Francia, una vez hablaste con Juana y, en tu propia voz, indicaste el camino que seguir para poner fin a los males con los que su patria estaba abrumada, habla hoy no solo a los franceses que están reunidos aquí, también a aquellos que solo están presentes en espíritu; digamos mejor, a todos aquellos que se preocupan por el bien de Francia», y yo agrego, de Europa.

ALGUNAS COSAS QUE SABEMOS, Y QUE DEBEMOS TENER MUY PRESENTES EN LOS TIEMPOS DEL COVID19

En la época del Covid19 hay detalles que debemos tener muy presentes, desde normas muy simples – pero que pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte – como lavarnos las manos, por ejemplo, normas sanitarias que Dios nos aconseja desde las leyes sanitarias de Levítico. Pero más allá de verdades físicas este mensaje invita a meditar en algunas verdades espirituales que vale la pena tener también muy presentes en la época del Covid19 para quienes han depositado su fe y aceptado a Jesús como su Señor y Salvador:

  1. QUE TENEMOS VIDA ETERNA: “les he escrito estas cosas a ustedes, que creen en el nombre del Hijo de Dios, para QUE SEPAN que tienen VIDA ETERNA” (1 Juan 5:13, NTV). Saber esto nos permite creer verdades como estas que declara Pablo en su carta a los romanos: “Pues no vivimos para nosotros mismos ni morimos para nosotros mismos.  Si vivimos, es para honrar al Señor, y si morimos, es para honrar al Señor. Entonces, tanto si vivimos como si morimos, pertenecemos al Señor.  Cristo murió y resucitó con este propósito: ser Señor de los vivos y de los muertos.” (Romanos 14:7-8, NTV).
  2. QUE EL NOS OYE: “Y estamos seguros de que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada; y como sabemos que él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos.” (1 Juan 5:14-15, NTV) lo cual nos permite comprender mejor palabras del propio Jesús como estas: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. “(Mateo 7:7-8, RVR60).
  3. QUE TODO EL QUE HA NACIDO DE DIOS PRACTICA EL BIEN Y LA JUSTICIA: (tan necesarios en los tiempos del coronavirus): “Si alguno de ustedes ve que otro creyente [En griego un hermano.] comete un pecado que no lleva a la muerte, debe orar por él, y Dios le dará vida a esa persona. Pero hay un pecado que lleva a la muerte, y no digo que se ore por quienes lo cometen.  Todas las malas acciones son pecado, pero no todos los pecados llevan a la muerte. Sabemos que los hijos de Dios no se caracterizan por practicar el pecado, porque el Hijo de Dios los mantiene protegidos, y el maligno no puede tocarlos.” (1 Juan 5:16-18, NTV) O sea, es cierto que nos es imposible escapar de nuestra humana naturaleza, y que nos equivocamos y pecamos. Pero los hijos de Dios no nos caracterizamos por eso, sino por lo contrario, y es por eso precisamente que nuestra presencia acá en la tierra se hace tan importante aun en medio de las circunstancias del Covid19, o precisamente por ello. El propio Juan abunda más sobre esto más al inicio de su carta: “Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad; pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para su palabra en nuestro corazón. Mis queridos hijos, les escribo estas cosas, para que no pequen; pero si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el que es verdaderamente justo.  Él mismo es el sacrificio que pagó (En griego Él es la propiciación.) por nuestros pecados, y no solo los nuestros sino también los de todo el mundo. Podemos estar seguros de que conocemos a Dios si obedecemos sus mandamientos.  Si alguien afirma: «Yo conozco a Dios», pero no obedece los mandamientos de Dios, es un mentiroso y no vive en la verdad; pero los que obedecen la palabra de Dios demuestran verdaderamente cuánto lo aman. Así es como sabemos que vivimos en él. Los que dicen que viven en Dios deben vivir como Jesús vivió” (1 Juan 1:8 – 2:6, NTV).
  4. QUE SOMOS DE DIOS: “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.” (1 Juan 5:19, RVR60) y este verso podría resumir la totalidad del panorama presente, respecto a nosotros mismos, y respecto a las circunstancias que nos rodean, y tan cierto es lo uno como lo otro: y hasta podríamos parafrasearlo en que, así como el mundo entero ahora mismo está bajo el maligno Covid19, SOMOS HIJOS DE DIOS, y esta verdad no la podrá cambiar ni las tribulaciones que rodean al Cvid19, ni ninguna otra. Cuando se tiene la certeza de esto, palabras como estas de Jesús adquieren la total dimensión de su significado: “Así que no tengan miedo de aquellos que los amenazan [aunque fuere un enemigo invisible, pero que puede llegar a ser tan contagioso o letal como el Covid19]; pues llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. Lo que ahora les digo en la oscuridad grítenlo por todas partes cuando llegue el amanecer. Lo que les susurro al oído grítenlo desde las azoteas, para que todos lo escuchen. No teman a los que quieren matarles el cuerpo; no pueden tocar el alma. Teman solo a Dios, quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno. ¿Cuánto cuestan dos gorriones: una moneda de cobre? Sin embargo, ni un solo gorrión puede caer a tierra sin que el Padre lo sepa. En cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones” (Mateo 10:26-31, NTV).
  5. QUE EL HIJO DE DIOS HA VENIDO Y QUE NOS HA DADO ENTENDIMIENTO: Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento, para que podamos conocer al Dios verdadero. Y ahora vivimos en comunión con el Dios verdadero porque vivimos en comunión con su Hijo, Jesucristo. Él es el único Dios verdadero y él es la vida eterna.” (1 Juan 5:20, NTV) Y este entendimiento nos permite SABER y CONOCER estas verdades, tan esenciales como el “simple” lavado de las manos, para mantenernos a salvo de pandemias o de efectos tan o más dañinos que el Covid19.

CONCLUSION: la primera carta de Juan concluye con una clara advertencia: “Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.” (1 Juan 5:21, RVR60) que no tiene mejor explicación que esta: “Queridos hijos, aléjense de todo lo que pueda ocupar el lugar de Dios en el corazón” (1 Juan 5:21, NTV); y en los tiempos del Covid19 muchas son las propuestas que provienen fundamentalmente de los mercaderes del caos que aprovechando la crudeza de las circunstancias pretenden, si les damos cabida, “ocupar el lugar de Dios en nuestros corazones”. Pero en cuanto a Él, ojala que considerando estos principios básicos que como el lavado de las aguas SABEMOS, y deberíamos tener muy en cuenta en los tiempos del Covid19, como los tuvo Pablo también, incluso estando en espera de una sentencia de muerte: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, PORQUE YO SE A QUIEN HE CREIDO, Y ESTOY SEGURO que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” (2 Timoteo 1:12, RVR60).

(acerca de lo anterior tuve la oportunidad de predicar mi sermón dominical a través de Zoom a mi iglesia el 3 de mayo de 2020: https://youtu.be/hbWeZxQXjXo )

Palabras de José Daniel Ferrer, tras su liberación, a los oyentes de “Cubano Confesante”

El primer podcast de mayo de “Cubano Confesante” tiene como invitado especial a José Daniel Ferrer García quien agradece a todos los oyentes que estuvieron orando junto durante sus más de seis meses de injusta prisión, y dedica además palabras de encomio a todos los hombres y mujeres de fe cubanos. La liberación de José Daniel nos ofrece esperanza a seguir orando y obrando en favor de la libertad de los más de ciento veinte presos políticos y/o de conciencia, así como por los más de ocho mil condenados por la desfachatez judicial de “peligrosidad social predelictiva”, en una de las poblaciones penales por cantidad de habitantes más numerosa del planeta, con alrededor de 90 mil hombres y mujeres prisioneros en cárceles o en campos de trabajo.

Los podcasts de “Cubano Confesante” pueden ser escuchados a través de Radio República (La Voz del Directorio Democrático Cubano) cada sábado a las 10pm, en los 9490 khz por la banda de 31m. Pero los más de 120 episodios producidos hasta ahora, también pueden ser accedidos en cualquier momento en la página web de Radio Republica, o en la página del programa en Sound Cloud. Este es el link para acceder directamente al Programa con José Daniel Ferrer:

 

La misericordia de Dios, también accesible en los tiempos del Covid-19

por Mario Félix Lleonart Barroso

Epafrodito, según lo describe el Apóstol Pablo en su carta a los Filipenses 2:25 era “su verdadero hermano, colaborador y compañero de milicia. Además de ser el mensajero de ustedes (de la iglesia en Filipos: él había sido enviado de parte de la iglesia para acompañar a Pablo en su prisión domiciliaria en Roma) para ayudarme en mi necesidad”. O sea, que Epafrodito, no solo era un simple creyente en Jesucristo, era quien había sido escogido por su iglesia para la misión de ser enviado como mensajero a Pablo, en medio de las tribulaciones del Apóstol. Con todo y eso Epafrodito, con un cuerpo tan vulnerable como el de cualquier otro ser humano, se enfermó.

A los males de la enfermedad física de Epafrodito, no especificada en la carta, se sumó una muy probable depresión, no solo por encontrarse enfermo físicamente, sino por la tristeza de imaginar cómo se sentirían al saberlo sus hermanos de su lejana iglesia, así como seguramente familiares también, allá en la distante ciudad de Filipos. Según escribe Pablo: “se afligió mucho cuando ustedes (la iglesia en Filipos) se enteraron de que estaba enfermo (Filipenses 2:26, NTV)” o “gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado (RV60)”. O sea, que, aunque Epafrodito era un creyente, y no cualquier creyente en Jesucristo; se enfermaba, se afligía y gravemente se angustiaba, como otro ser humano cualquiera.

Lo más importante como creyentes, tanto para Epafrodito como para Pablo, estaba garantizado, el mismo Pablo expresaba en esa propia epístola su famosa frase: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia (Filipenses 1:21, RV60)”, pero también agregaba: “Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros (Filipenses 1:22-24, RV60)”.

En medio de esas circunstancias “pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; … Dios tuvo MISERICORDIA (amor inmerecido) de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo (Pablo) no tuviese tristeza sobre tristeza (Filipenses 2:27, RV60)”. Y Epafrodito fue sanado, y luego de su recuperación pudo volver, ahora enviado por Pablo, a Filipos.

Nosotros hoy también, en medio de la terrible proliferación de la pandemia del Covid-19, reconocemos nuestra total vulnerabilidad, tanto a la enfermedad física como ante los padecimientos mentales o incluso espirituales que pueden ser ocasionados por la tristeza ante la que tampoco estamos inmunes. Pero una cosa podemos hacer, también al igual que Pablo y Epafrodito, y partiendo precisamente del reconocimiento de nuestra enorme fragilidad como seres humanos que habitamos todavía en un mundo caído, podemos apelar a la MISERICORDIA de Dios para que, al igual que en las circunstancias que rodearon a creyentes incluso como ellos, Dios obre la diferencia; pero partiendo de que nos encontramos listos para cualquier cosa, ya que “… nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas (Filipenses 3:2º-21, RV60).”

La MISERICORDIA de Dios intervino y Epafrodito sanό y volvió para reencontrarse con sus hermanos y familiares en Filipos, se convirtió en el portador o mensajero precisamente de esa tan oportuna carta a los filipenses que hoy también tiene mucho que decirnos a nosotros a más de veinte siglos transcurridos, en la época del Covid-19, cuando los seres humanos seguimos siendo tan frágiles como lo fueron en el siglo I los propios Pablo y Epafrodito, pero donde también  “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7, RV60)” puede guardar nuestros corazones y pensamientos mientras vivamos en Cristo Jesús.

Así pues, la misericordia de Dios está a nuestra disposición en los terribles tiempos del Covid-19, como lo estuvo en otras difíciles circunstancias para Pablo y Epafrodito, por lo que, estando seguros de esta disponibilidad en medio de estos tiempos podemos seguir los consejos de Pablo dedicados entonces a los Filipenses, pero por extensión también a nosotros, tales como este tan importante: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias (Filipenses 4:6, RV60).”

(acerca de lo anterior tuve la oportunidad de predicar mi sermón dominical a través de Zoom a mi iglesia el 26 de abril de 2020: https://youtu.be/hbWeZxQXjXo )

 

Dieciséis meses de hibernación de “Cubano Confesante”

… no se inquieten ni se enojen con ustedes mismos por haberme vendido. Fue Dios quien me envió a este lugar antes que ustedes, a fin de preservarles la vida (Génesis 45:5, NTV).

Luego de dieciséis meses de hibernación regresa este blog “Cubano Confesante”. Agradezco a quienes extrañaron la ausencia de los post y me alentaron a recuperar el acceso perdido. Y también incluso a quienes oraron por tal motivo. El error de mi parte de acceder automáticamente, desde un único dispositivo dedicado, que tenía la contraseña guardada (al punto de que yo mismo, por ingenua comodidad de mi memoria, terminé por olvidar), me costó quedar sin contraseña cuando inesperadamente colapsó el equipo. La historia de cómo vuelvo a acceder se remonta a los orígenes del propio blog en 2010, mientras vivía en las fauces de la Cuba profunda prácticamente sin acceso alguno a internet, y tiene que ver con hermanos que entonces me ayudaron a abrirlo, y que, igualmente, durante mis inexplicables dieciséis meses de ausencia se encargaron de mantenerlo tan a salvo que lo mantuvieron a salvo hasta de mi mismo. La necesidad de volver a publicar terminó por imponerse y consiguió que finalmente hoy esté de regreso.

En el momento en que despierto de estos dieciséis meses de hibernación descubro a una humanidad que atraviesa por una crisis que era inimaginable cuando colgué el post anterior. Dejé tanto que decir en el tiempo perdido que intentaré en lo posible hacerlo en lo adelante, si es que las circunstancias presentes lo permiten. De momento prefiero, precisamente en días de plena pascua judía, imaginar que, como mismo aquella terrible época de plagas en Egipto desembocó en la salida y liberación de los hebreos; también la actual crisis redundará en restauración, e incluso, este pequeño símbolo de la resurrección de mi blog en medio de tantas perdidas, se me vuelve una señal personal de esperanza.

No solo el final de la esclavitud de los hebreos en Egipto fue convulso, el propio inicio de su presencia allí comenzó con aquella otra extraña historia de los hijos de Jacob que vendieron a su propio hermano José como esclavo, pero que derivó, sin que fuesen capaces ellos mismos de imaginarlo, en plan de Dios para la preservación de Israel, en aquel otro momento crucial de su historia, en “épocas de vacas gordas y de vacas flacas”, en los que, de no haber ocurrido lo que ocurrió, no habrían sido capaces de sobrevivir. Precisamente sobre esta historia leí recientemente en “The Fall of Tyrants (La caída de los tiranos)” del pastor Laszlo Tokes:

, y escuché en el final de la canción “Santo”, que grabó Danay Suárez en Khuba Estudio, en la Iglesia “Jesús Rey de Gloria”:

https://youtu.be/_iSCjuDeE7Q

intertextos que me han acompañado durante estos días también tan extraños, en los que se habla tanto de muerte, y en los que sin embargo se empecina en resucitar mi blog “Cubano Confesante”.

Mario Félix Lleonart Barroso