Primer taller básico de extensión del Instituto Patmos fuera de Cuba

Primer taller básico de extensión del Instituto Patmos fuera de Cuba, dedicado a la Homilética, en el Condado de Charles, Maryland.

Hace cuatro años y medio en Cuba líderes de diferentes confesiones de fe organizamos un humilde Instituto llamado Patmos, evocando el nombre de la isla en que recibió recluso Juan el apóstol sus visiones de esperanza plasmadas para la posteridad en el Apocalipsis, anhelando visiones de esperanza también para nuestra Cuba que sufre. Lo que no imaginábamos era que las iniciativas del Instituto que nacieron como círculos concéntricos en Villa Clara para extenderse a otros rincones al oriente y al occidente de la isla llegarían también un día a sitios más allá de nuestra acorralada isla como sucedió esta tarde en que iniciamos en el Condado de Charles, Maryland, un primer taller básico de extensión dedicado a la Homilética.

 
Conocimientos recibidos en Cuba en cursos diversos, el primero de los cuales fue cuando apenas cumplí los doce años a través del valioso Curso de Laicos por Correspondencia del cual fue insustituible promotor y director durante muchos años el pastor Santiago Puentes. El curso ¨23 maneras de predicar un sermón¨ que me impartió en 1994 en la Iglesia Bautista ¨William Carey¨ personalmente Juan Francisco Naranjo uno de los predicadores más exitosos de la Convención Bautista de Cuba Occidental. Diversos cursos recibidos e impartidos en el Seminario ¨Luis Manuel González Peña¨ de Santa Clara, o en filiales del Seminario Teológico de La Habana como las de las iglesias Bethel de Vueltas, Villa Clara, o Emmanuel de Cruces, Cienfuegos, o en el Instituto Bíblico Betania en Remedios, Villa Clara, entre los que se cuentan los del Moore College en Latinoamérica. Talleres de Ciencias Bíblicas coordinados por el grande José López con teólogos o biblistas como Armando Levoratti, Esteban Voth, Plutarco Bonilla, Elsa Támez, Juan Stam… Nuestra maestría en estudios teológicos en el Seminario Evangélico ¨Los Pinos Nuevos¨ y de la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (Flet, hoy Laurel University) y el curso de nivelación para doctorado recibido por Alberto Roldán, del Instituto Teológico Fiet, Argentina. El curso de capellanía impartido por Francisco (Paquito) Rodés del Seminario Evangélico de Teología (SET) de Matanzas. Y cursos de Biblia impartidos por Ildo Bohn Gass en el Programa de Reflexión/Formación Socioteológica y Pastoral del Centro Martin Luther King… todo ello, intenso y diverso, se entremezcló y nos curtió para impartir talleres como el iniciado esta tarde en Maryland.
 
Con mucho amor, y sabedores de cumplir con propósitos divinos que nos trajeron a misionar a USA, ahora compartimos el resultado de nuestra preparación en Cuba cada domingo en el pulpito de la Iglesia Bautista de Waldorf. Pero, adicionalmente dejamos abierto formalmente el primer curso en el exterior acuñado por el Instituto Patmos, desde Cuba y para el mundo.   

Cuba, Siria y la Pascua florida de Resurrección

En las últimas semanas mi compañero de trabajo más cercano ha sido un joven sirio, sobreviviente de Alepo. La mejor amiguita de mi hija Rachel en la escuela también es una niña siria refugiada. Aunque mi coworker y yo no nos entendemos una palabra ya que por el momento él no conoce ni el abc del inglés y solo habla y escribe árabe, es increíble como la comunicación se las ingenia para tejerse puentes, especialmente cuando se proviene de circunstancias con denominadores comunes. El porqué de la identificación de Rachel también con su compañerita siria me resulta en extremo significativa. Cuando leo en la página http://saintannesdamascus.net/ de St. Anne’s Episcopal Church, de Maryland, acerca de su participación, en proyectos como Montgomery County Interfaith Refugee Resettlement Neighbors (MCIRRN) donde colabora con organizaciones como Ethiopian Community Development Council (ECDC) o Lutheran Immigration and Refugee Services (LIRS) y otras agrupaciones islámicas, cristianas y judías que se unen para ayudar. Y que en el caso específico de Islamic Center of Maryland (ICM)  colabora en el esfuerzo Interfaith Neighbors Refugee Assistance (INRA) para ayudar a familias provenientes de cinco naciones muy específicas: Siria, Afganistán, Sri Lanka, Sudán y Cuba; y nuevamente nos veo ahí, juntos, me estremezco en pensar en cómo tan alejados del Medio Oriente los cubanos hemos permitido ese cáncer con tantas metástasis en América llamado castrismo que ha puesto a correr a su propio pueblo por el mundo, como lo hacen los sirios.

Junto a mi coworker sirio; mi niña Rachel y su amiguita siria; con mi familia a la entrada del condominio en que vivimos

Salvando las distancias, las peculiaridades y la magnitud de los conflictos, me he preguntado mucho durante los últimos meses el por qué, coincidentemente son precisamente los sirios el mayor problema migratorio para Europa, y los cubanos, aun cuando seamos una pequeña isla que pretende escapar de sí misma, el problema migratorio más sonado en América. Ver las fotos de los dictadores Castro y Bashar el Assad juntos; escuchar cómo se defienden y visitan el uno al otro, con Putin como socio y protector común; en bloque con aberraciones tan grandes como lo son los totalitarismos de Corea del Norte e Irán, me lleno de rubor y vergüenza, azotándome con la pregunta de ¿cómo lo hemos permitido?

Los dictadores de Cuba y Siria

En medio de tanta hecatombe, y celebrando que mi hija o yo podamos reír con prójimos sirios olvidando por momentos las desgracias de las que provenimos, viéndonos más allá de nuestra diferentes nacionalidades o fe, como seres humanos, similares criaturas y objetos del amor de Dios, haciendo valer aquella contundente frase del emigrante cubano José Martí ¨Patria es humanidad¨; me inspiro a soñar un mundo diferente en el que todos quepamos. Y justo en una semana tan especial cuando los judíos celebran la Pascua y los cristianos el sacrificio de Jesús como Cordero pascual y su Resurrección; que nos hacen meditar en el esfuerzo de Dios para que sueños como el mío puedan realizarse; aprovecho para saludar a compañías como Unifirst Uniform donde miles de inmigrantes como mi amigo sirio o yo hemos encontrado un trabajo digno; sistemas escolares como Prince George´s County Public Schools (PGCPS) que han provisto el marco para que niños como mi Rachel o su amiguita siria puedan compartir sueños; entidades que monitorean las libertades religiosas a nivel mundial tan prestigiosas como Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) o International Christian Concern (www.persecution.org) y organizaciones de fe o sociales como ECDC, MCIRRN, LIRS, ICM, INRA e iglesias como St. Anne’s Episcopal Church, First Baptist Church of St. Charles o la Iglesia Bautista de Waldorf, que hacen el bien sin mirar a quien, incluyendo lo mismo a sirios que a cubanos.

¡Feliz Pascua florida de Resurrección!

 

Traslado temporal, de Taguayabón a Waldorf

Participando de St. Charles Running Festival convocado por el Charles Regional Medical Center

Puesto que la Sra. Caridad Diego Bello, Jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, advirtió que el viejo techo del templo bautista de Taguayabón no recibiría el permiso solicitado para su reconstrucción mientras yo fuese el pastor de la iglesia, y ya que es ella quien políticamente tiene la primera y última palabra a nombre del General Raúl Castro en todo lo que a religión se refiere en esa isla en la que se comportan como si fuese una finca particular; decidí salir por un tiempo para que pudieran reconstruirlo para luego volver y disfrutar del techo nuevo. Cuando mi arresto hace un año durante la visita del presidente Barack Obama hermanos bien intencionados me aconsejaron esta salida temporal porque al ritmo que íbamos ¨se iban a quedar sin templo y sin pastor¨. Aunque ya la Sra. Caridad concedió el permiso de reconstrucción del techo como premio por mi salida, todavía no se ha puesto el primer clavo o la primera viga, todo indica que será un proceso sin apuro, que tenderá a dilatarse en el tiempo como para que envejezcamos en la espera.

Mientras esto ocurría en Cuba, una iglesia también bautista hispana en un lejano pueblo llamado Waldorf oraba sin que lo supiésemos por una familia pastoral. En nuestra salida temporal y sin conocer de los propósitos divinos ni de las oraciones de esta iglesia, de repente y casi sin saber cómo, me vi ocupando el púlpito de esta congregación que tenía un techo, pero no tenía pastor. Observando que demora el proceso de reconstrucción del techo de nuestra iglesia bautista en Taguayabón en Cuba, y que de momento nuestro regreso privaría a la iglesia del permiso que la Sra. Caridad ha concedido; hemos decidido entre tanto aceptar formalmente la petición de la iglesia en Waldorf para que nuestra espera tenga así un sentido y esta iglesia reciba, mediante nuestra presencia, la respuesta a sus oraciones.

El sábado 1 de abril inició formalmente mi pastorado en la Iglesia Bautista de Waldorf luego de seis meses de ser su predicador domingo tras domingo. Comencé el pastorado participando de una carrera deportiva como parte de una celebración anual de la comunidad llamada St. Charles Running Festival convocada por el Charles Regional Medical Center, y al día siguiente, domingo 2 de abril, oficié la ordenanza de la Santa Cena y prediqué mi primer sermón ya como pastor oficial de la iglesia titulado ¨Corramos juntos¨ basado en el texto bíblico de Filipenses 3:12-21. El domingo 23 celebraremos un servicio especial de toma de posesión en unión con la hermana iglesia anglo con la cual convivimos. Para hacer aún mayor la bendición estarán presentes hermanos que vienen desde Cuba a participar de la celebración y que representan al Instituto Patmos que fundamos hace cuatro años y que seguimos coordinando aún a distancia.

La Iglesia Bautista de Waldorf es una iglesia dichosa: tiene techo, tiene pastor y no depende de las amenazas de ninguna señora que responda a su vez a los caprichos de ningún general. Serviremos a esta Iglesia con el mismo amor con que lo hiciéramos en Cuba, mientras esperamos sea reconstruido el techo de nuestra iglesia allá. Cambio temporal de iglesia pero continuación de un mismo ministerio al servicio del mismo Señor, Jesucristo, el único que debiera ser ¨Rey y Juez de nuestra conciencia y de la iglesia¨.