EL DEBER Y EL DERECHO A LA VIOLENCIA

El VI Congreso del PCC desde su inaugural desfile militar y el Informe Central presentado por el General de Ejercito demostró que la Moción que presenté hace apenas unos días en la 102 Asamblea de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental es totalmente pertinente. No en balde previamente se afirmó que sería el asunto más polémico a tratar. Ante el tema sobre el que giraba: mujeres golpeadas, actos de repudio, detenciones arbitrarias y reclusiones domiciliarias; la propuesta era bien moderada y en espíritu de diálogo: escribir cartas al Primer Secretario del Partido y al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular manifestando preocupación ante este tipo de actos que no contribuyen a la paz de la nación. La Asamblea determinó no tomar partido al respecto devolviendo el asunto a la mesa para ser archivado en carpeta, espero que no por demasiado tiempo.

La fuerza de la Moción evidentemente no habría la misma si dejaba de pertenecer a este simple cura de aldea que soy yo y se convertía en decisión de mi Asociación. La Convención Bautista de Cuba Occidental, única organización de la que formo parte, tiene a su haber un historial de más de cien años de quehacer y su origen mismo en la persona del prócer Alberto J. Díaz representa desde sus orígenes un carácter profético propio de una evangelización genuina a la que no deberíamos renunciar ni ante las mayores presiones ni ante los más halagüeños «gestos de aprecio y concordia». Como bautista espero aún que mi Asociación concientice su valor moral así como su respaldo divino para poder expresar cualquier preocupación nacida de su ética cristiana ya que, como se ha pronunciado en otras peticiones, «constituimos y nos reconocemos parte integral del pueblo cubano, junto al cual permanecemos y vivimos» y «constituye un deber ineludible expresar nuestra discrepancia a todas las instancias pertinentes del gobierno de nuestro país». Sin embargo, al menos por ahora, la Asociación determinó postergar este asunto y la Moción solo sigue siendo mía.

A título individual, dada la urgencia, publiqué mi petición en mi blog Cubano Confesante, la cual fue replicada por otros numerosos blogs a los cuales agradezco la amplificación de mi débil y temblorosa voz. Es claro que las autoridades tuvieron acceso a ella aún desde la celebración de la Asamblea misma a través de sus informantes. No sé si la respuesta habría sido otra si la Asociación hubiese suscrito mi Moción, de lo que no me cabe duda es que el régimen ha dado su respuesta con claridad en el Informe Central al VI Congreso del Partido.

El pastor mario y sara marta

El último acápite del Informe dejó explicito el objetivo del PCC respecto a las asociaciones religiosas que ha privilegiado legalmente:

«… continuar eliminando cualquier prejuicio que impida hermanar en la virtud y en la defensa de nuestra Revolución… a los que forman parte de las iglesias cristianas, entre las que se incluyen la católica, las ortodoxas rusa y griega, las evangélicas y protestantes; al igual que de las religiones cubanas de origen africano, las comunidades espiritistas, judías, islámica, budista y las asociaciones fraternales, entre otras. Para cada una de ellas la Revolución ha tenido gestos de aprecio y concordia.»

Luego de hacer mención del cuentagotas proceso de excarcelación que declaró concluido y en el cual resaltó la mediación de la Iglesia Católica, en el penúltimo párrafo definió lo que concibo como la respuesta concreta a mi propuesta:

«… lo que nunca haremos es negarle al pueblo el derecho a defender a su Revolución, puesto que la defensa de la independencia, de las conquistas del socialismo y de nuestras plazas y calles, seguirá siendo el primer deber de todos los patriotas cubanos.»

El General fue claro. Todos sabemos en que consiste ese derecho y a la vez primer deber a ser ejercido en nuestras plazas y calles: el de la violencia. Ya hace bastante tiempo hemos convivido con ella solo que ahora ha tenido el visto bueno formal del partido único de donde puede afirmarse que, lejos de eliminarla como recomendábamos, el régimen la ha orientado oficialmente otorgándole su respaldo y reconocimiento total. Ya esta historia resulta harto conocida, es el procedimiento tradicional de todas las dictaduras y tan viejo como la esclavitud de Israel en Egipto. Para su propio pesar la experiencia vuelve a repetirse: nuevamente Faraón se endurece.

Como una muestra fehaciente de que el Estado cubano ha legalizado la violencia en las calles no hubo que esperar a que terminara el Congreso del Partido. El lunes 18 en horas de la tarde se remetió nuevamente contra nuestra hermana Sara Marta Fonseca Quevedo y su familia. Esta vez se les arrastró literalmente por las calles del Reparto Río Verde bajo proclamas y consignas y al momento en que escribo estas líneas, minutos antes de la sesión de clausura del Congreso, Sara se encuentra todavía desaparecida. El martes 19, en Santa Clara, fue un grupo de mujeres asociadas bajo el emblemático nombre de Rosa Park las victimas de la defensa del «pueblo».

Ya que el sistema ha definido muy bien las posiciones, ahora que ha quedado claro lo que puede ser frío o caliente respecto a la ética del Evangelio de Jesús, ojalá que los creyentes comprometidos de veras con el Reino puedan también adoptar posiciones definidas y no tibias, por cuanto sabemos que a lo tibio Cristo lo vomitará de su boca. O nos quedamos con los «gestos de aprecio y concordia» que la bestia que sube del mar ofrece al falso profeta, o recibiremos los efectos del derecho, y deber, del «pueblo», uniformado o no, que continuará dando rienda suelta a la violencia, ahora alentado como resultado de este VI Congreso del Partido.

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

MIS POST Y MIS TWEETS

Entre las diversas insinuaciones publicas hacia mi persona y/o ministerio como consecuencia de la presentación en la 102 Asamblea Anual de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental de una moción que yo mismo considero sumamente moderada se encontraba la de que: «el hermano tiene facilidades para acceder a internet». ¡Que ironía! ¡Como cualquier cubano de a pie este es uno de mis tantos problemas y carencias! Cada post o tweet mío publicado en el ciberespacio constituye un verdadero milagro. Sus inclusiones en la web burlan demasiados escollos y constituyen ese otro prodigio cubano de hacer «internet sin internet », al decir de Yoani Sánchez.

Dadas las referidas insinuaciones solo Dios sabe cuantas hipótesis habrán realizado los hermanos, y especialmente los no hermanos. Seguramente habría quienes establecieran vínculos con el capítulo «Operación Surf» que recién se había transmitido como parte del programa «Las Razones de Cuba» el lunes 7 de marzo. Ignorando todas las restricciones y vejámenes a las que me veo sometido en tal sentido, y en vez de ponerse cada cual a exigir su también violado derecho, me imaginarán en alguna escena tan ridícula como la del agente Raúl introduciendo antenas satelitales camufladas como tablas de surf, cual si fueran bombas; cuando en realidad constituyen accesorios expendidos en todo el mundo libre a cualquiera que pueda y desee comprarlas. Los que vieron el capitulo «Fabricando líderes» del lunes 4 de abril tal vez hayan dado solución a las insinuaciones concluyendo que al igual que el agente Daniel yo debo tener un BGAN, implemento adquirible también en el mercado de cualquier país «normal» pero que en Cuba es equiparable a TNT.

Cuántos se habrán creído la idea de que estoy realmente disfrutando algún servicio satelital de banda ancha con navegación abierta y sin restricciones, usando skype, y conectado en una Wi-Fi con otras computadoras en alguna intranet en el mismísimo Taguayabón, algo que dadas nuestras condiciones de anomalía generalizada rayaría en el universo de lo real maravilloso. ¿Por qué no se les dijo la verdad a todos y se hizo pública la vergonzosa información de que a estas alturas de la vida y por más que se reclamara en el pasado, a la Iglesia Bautista donde ministro, y por ende a mí, no se nos ha instalado siquiera un simple teléfono, esa antigua invención del siglo XIX, como parte de los castigos y sanciones a los que nos ha sometido este bloqueo interno? Quiero pensar todavía que quien emitiera públicamente la falsa insinuación de que accedo con facilidades a internet no lo hiciese con mala intención, que no haya calculado el peso que su pública sugerencia podría tener incluso en un posible proceso judicial teniendo en cuenta que precisamente es esta la idea fija del momento para el régimen, tal y como lo demuestra el video filtrado con la conferencia de Eduardo Fonte Ávila para oficiales de Villa Marista. En medio de la actual paranoia de «ciberguerra», justo cuando Wilfredo López, director de Regulaciones y Normas del Ministerio de Informática y Comunicaciones asegura que ya está casi listo ese fardo de sorpresas que será la primera Ley de Telecomunicaciones, esto es casi como ofrecer mi cabeza a los verdugos.

Quienes se han dado una vuelta de vez en cuando por mi blog www.cubanoconfesante.com se habrán dado cuenta de cuánto demoro en poder actualizarlo, prácticamente estuvo toda una temporada congelado, esto, más la censura adicional a la que estaban sometidas todas las bitácoras de la plataforma «Voces Cubanas» o «Desde Cuba». Quienes hayan hecho algún comentario a favor o en contra se percatarán que no he podido responderles y la causa es una sola: mi falta de acceso directo a la internet. No obstante agradeceré siempre cualquiera de esos comentarios, continúen hablando por mí, pero siempre recuerden que mi ausencia es elocuente. Ojalá tuviera yo la dicha de los bloguers oficiales, con todas las facilidades disponibles, y la posibilidad adicional de hacerlo en horario de trabajo, más los entrenamientos de algunos plácidos y solventes días, tal y como lo demuestra la denominada «Brigada contra el Terrorismo Mediático» que sesionó, se hospedó y alimentó de la mano del Amo en el Campamento de Caimito a fines de noviembre pasado y en la que Carlos del Porto, profesor del Ministerio de Informática y Comunicación de Cuba declaró una “Guerra de Guerrillas”, como la del Che, pero en internet. Allí quedó demostrado el plantillaje oficial de un grupo de blogueros, aunque brillara por su ausencia el incógnito Yohandry Fontana, ese que según se ha calculado apenas dormía 3 horas y el resto del tiempo podía tweetear, bloguear y realizar varias operaciones más a la vez. Sin lugar a dudas, como se evidenció allí, todos ellos, tanto los reales como los equipos que se esconden detrás de los fabricados, han sido reclutados por el régimen para «hacernos frente». Dadas las facilidades que el Amo les concede a ellos les resulta fácil hasta colocar videos en youtube, como aquellos que la Seguridad del Estado colgó a nombre de una de sus blogueras a sueldo en octubre de 2009 contra Yoani y contra mí, tras coaccionar a unos jovencitos y a sus padres, que realmente no tenían nada contra nosotros, sino todo lo contrario. Sometidos estuvieron a tanta coacción que hasta el día de hoy no he tomado en cuenta tales manipuladas filmaciones porque aquellos muchachos no hablaban por su cuenta, y por mi parte las puertas pastorales siguen abiertas hacia ellos. Quedé perplejo al escuchar al mismo hermano que afirma que tengo facilidades de acceso a internet, al no conformarse con tan falsa como peligrosa insinuación, y añadir una promoción a tales onerosos videos cual si fueran espontáneos e inocentes, sin tener en cuenta que fueron realizados por probados enemigos de la fe con el premeditado objetivo de perjudicar a un pastor de su Convención. La Seguridad del Estado sin dudas debe haber quedado muy agradecida por la publicidad gratuita de sus videos a toda la Asamblea cuando el hermano, luego de casi celebrárselos indicó sin miramientos: «están en Youtube», ignorando por demás la inaccesibilidad de la mayoría de los presentes a tal servicio.

Además del ciberespacio oficial como reacción al espontáneo y plural ciberespacio independiente, el omnímodo Estado cubano posee el monopolio exclusivo de todo lo que se llame telecomunicaciones. La realidad es que acceder a internet ha sido siempre una verdadera odisea para mí, y especialmente desde que los dueños de Cuba compraron el 27% de los intereses que Telecom de Italia mantenía en ETECSA hasta fines de enero de este año, entonces el acceso se me vedó completamente. No sé por qué razones, o si fue por pura coincidencia, pero marchándose los italianos tras asegurar el cobro de sus 706 millones de dólares, como anunciara la propia firma en Milán, cerró el único lugar en el interior del país del que yo legalmente podía a duras penas conectarme a internet en unas lentas computadoras de apenas 250 megabytes de RAM que convertían dicho acceso en algo extremadamente lento y caro (1.25 CUC x 15 minutos). En efecto, el Centro de Gestión Tecnológica del IDICT en Santa Clara sin ofrecer ningún tipo de explicación lógica a sus clientes cerró in so facto sus puertas hasta el presente. Dado que los hoteles en Villa Clara no ofrecen servicio de conexión inalámbrica, y que la venta de tarjetas para conexión a internet todavía está prohibida para los segregados cubanos, todas las puertas quedaron cerradas para mí. Esta es una de las razones por las que en los últimos meses han escaseado mis post. Ante estas situaciones los tweets, por su brevedad y sentido de urgencia, han venido a salvarme virtualmente, y pese a lo caro que me resulta la simple acción de enviar 140 caracteres indirectamente desde mi celular a mi cuenta @maritovoz en Twitter, ellos no han dejado morir mi libre expresión; y quien sabe si algo más en el caso del secuestro al que me sometieron el pasado 23 de febrero.

Pero así las paradojas de esta Cuba inverosímil. Mi suprahumano esfuerzo por amplificar mi grito desde lo más profundo de esta cueva, mi acto cuasi suicida de arrancarme la sórdida mordaza que me fuera impuesta desde el momento mismo de mi nacimiento, lo que Yoani cataloga como acto de exorcizar tantos demonios, que sin lugar a dudas lo es, todo ello, ha sido interpretado como «facilidades de acceso a internet» y lo peor y más sorprendente es que tal afirmación, envuelta entre otra sarta de insinuaciones y acusaciones no me fue endilgada desde una de esas elucubraciones que constituye el aludido programa televisivo de cada lunes, lo cual habría resultado más lógico dentro de tanto absurdo. El colmo de los colmos es que tales argumentos fueron presentados, manojo de expedientes en mano para impresionar, y utilizando el corte más estalinista posible, nada menos y nada más que por un hermano fuera de lugar y en plena Asamblea de la Convención, en obstinado empeño de desviar la atención sobre mi moción para que la multitud la pusiese sospechosamente sobre mí ya que según insinuaban sus palabras yo lo mismo podía ser un agente de la CIA que de la Seguridad del Estado; porque lo inadmisible era lo único real: un delegado por derecho propio a la Asamblea sin complots ni ocultas ni mezquinas intenciones que en plena potestad de derechos y por el deber ineludible de ser testigo vivencial de actos de violencia intolerables por la más elemental ética cristiana se sentía en la obligación de sensibilizar al respecto a sus hermanos.

No obstante a todas estas sorprendentes realidades, lamentablemente también presentes en el pueblo de Dios, y en la misma medida en que se intenta poner cerco a mi cada vez más limitada influencia física, aquí prosigue el milagro de mis post y mis tweets con los que también intento realizar el escándalo de glorificar el nombre de Dios en medio de un contexto tan contrario a lo que nos idealiza el Reino de los Cielos que no obstante a sufrir tanta violencia, y a pesar de tanta miseria humana, ya se encuentra entre nosotros, incluso en el ciberespacio.

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

Detenciones arbitrarias; y arbitrarias decisiones

Entre el 23 de febrero y el 24 de febrero estuve arbitrariamente detenido durante 26 horas. Me encontraba en La Habana con la responsabilidad de participar como director espiritual en un retiro espiritual con sede en las instalaciones de una iglesia de Centro Habana cuando se produjo allí la cacería humana que tuvo lugar en ocasión del primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo en la calle Neptuno, desde Marqués González hasta la Universidad. El año anterior en esas mismas fechas también me encontraba allí por la misma razón, además de que había coincidido con la 101 Asamblea Anual de la Convención. Para los que creen que planifico las cosas, cómo imaginar que aquel triste día habría de morir aquel pobre constructor de raza negra de voluntad inquebrantable. Ya narré en post anteriores cómo transité Neptuno la noche del 24 de febrero del 2010, luego de terminado el programa de la Convención para firmar el libro de condolencias que había sido abierto, y continué después hasta la estación policial de Infanta y Amenidad para esperar la liberación de un grupo de ciudadanos que, al ir a firmar el mismo libro por la tarde, habían sido atrapados violentamente por la policía política, entre ellos el colega pastor Ricardo Santiago.

Este nuevo año, aunque sabía que la Capital estaría peligrosa, por ninguna razón dejaría de cumplir con las responsabilidades espirituales planificadas desde meses atrás. Lejos estaba de imaginar que estaría yo entre los atrapados y que mi homenaje a Zapata sería tras las rejas esta vez. La mañana del 23 de febrero, y sintiendo evidentemente lo caldeado de la atmósfera me mezclé entre las multitudes con dos mujeres vestidas de blanco que armadas con gladiolos en sus manos transitaban la misma calle que yo. Nos presentamos y conversamos animadamente por espacio de unas cuadras, eran Juana Oquendo y Lilia Castañer. De repente, y en una esquina cercana a Neptuno que ahora no podría precisar, unos fornidos civiles se abalanzaron sobre ellas con el objetivo de introducirlas por la fuerza a un auto de matrícula privada. Evidentemente protesté ante tanto abuso y corrí la misma suerte que ambas. Me emocioné mucho cuando de repente me vi dentro de la estación de Infanta y Amenidad, la misma ante la cual un año antes yo había esperado a los entonces arbitrariamente detenidos. Un rato después me trasladaban hasta una estación en Santiago de las Vegas donde permanecí hasta el día siguiente en la tarde.

Doy gracias a Dios por permitirme vivir en carne propia lo que innumerables veces otros me habían contado. Aunque fue divulgado en Twitter, como es propio de este servicio de urgencia e inmediatez, no escribí ningún post al respecto en espera de la 102 Asamblea Anual de la Convención. Esta es mi familia, la Asociación a la que pertenezco, porque no milito otra, y consideré que era en su marco donde debía hacer completamente público mi testimonio con una propuesta de moción, no buscando se me defendiese a mí sino a mujeres como las que yo había visto maltratar convencido de que tales procedimientos, y obviando cualquier posición política, iban en contra de nuestra más elemental ética cristiana.

Permanecí callado todo un mes dedicado al trabajo pastoral en Taguayabón. ¿Qué objeto tenía ponerme a vociferar en mi pequeño y maltratado pueblito donde hay tanto que hacer, y especialmente si dos días después de mi liberación, el sábado 26, un tal agente Emilio afirmaba, en el primer capítulo de una serie televisiva, que experiencias como la mía eran inventadas?

Así llegó por fin nuestra Asamblea y el miércoles 23 de marzo, exactamente un mes después del secuestro, en la Segunda Sesión, en el tiempo de aprobación de la Agenda, que incluía los Asuntos Varios, mi propuesta de moción quedó incluida para ser discutida en la Sexta Sesión del viernes 25 como Asunto Número 6. Amenazas recibidas aquella misma noche después de concluida la Tercera Sesión solo consiguieron reafirmarme en mi posición de presentar la moción, no se trataba de mí, sino de mujeres abusadas, estaba seguro que el Señor Jesucristo habría hecho lo mismo que yo si hubiese estado en mi lugar, o mucho más.

De modo que definitivamente en el tiempo planificado tuve el privilegio que nuevamente agradezco a la Asamblea de que se me permitiera presentar mi moción con el objetivo de que dejara de ser mía y se convirtiera en la de todos mis hermanos. Tratándose de actos tan viles yo daba por seguro que nuestra ética cristiana no podría adoptar una postura de desidia.

Mi moción prosperó: numerosas manos se levantaron para secundarla. Tuve las tres palabras a favor escogidas de entre otras numerosas manos que se levantaron para ofrecerlas y emitieron argumentos sólidos con sustento bíblico. Los tres criterios en contra, a mi modo de ver, solo fortalecían mi asunto, ya que esgrimían argumentos incongruentes, ingenuos y carentes de una sólida base ético-teológica, aunque les escuché y acepté con el mayor respeto. La propuesta de una moción sustituta, que buscaba resucitar una comisión de principios bautistas que años atrás, y evadiendo discusiones similares, había quedado disuelta, también la consideré una buena posibilidad, ya que los por cuantos que anteceden la mía, lo que demuestran es que algo debíamos hacer.

Hasta aquí todo transitaba por los caminos normales, incluso uno de los hermanos que habló a favor de mi moción felicitó a la Asamblea por la madurez con que estaba tratando cada asunto. Pero evidentemente existían orientaciones ¨superiores¨ de que tal moción no podría ser aprobada por la Asamblea. Sin lugar a dudas son muchos los compromisos contraídos con la manipuladora Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del PCC y esta se hizo sentir inexorablemente boicoteando nuestra democracia.

Del modo empleado para desviar el curso lógico de la moción (su aprobación; o al menos aprobación de una moción sustituta) no daré detalles ni identificación, como tampoco lo hice respecto a la amenaza recibida en la noche del miércoles dado que considero se trata de un problema a resolver todavía dentro del seno de la Asamblea y no fuera de ella. Por ello no sería saludable dar a conocer detalles que harían más perjuicio que bien a la única Asociación de la que formo parte y en la que espero todavía firmemente incidir con mi vida, trabajo y servicio para gloria de Dios y en tiempos de cosecha. Amo a la Convención Bautista de Cuba Occidental, en la que nací y me he ido formando, e intentaré aún hacer lo que esté a mi corto alcance por no dividirla ni perjudicarla, como algunos mal o bien intencionadamente han sugerido. Si tal hubiese sido mi objetivo real la mejor oportunidad me fue ofrecida en la manera tan indecorosa de interferir el tratamiento normal de una moción sumamente moderada, y si o se debía habría creado una verdadera crisis, pero preferí ser yo el afectado antes que la Obra.

Solo diré que los juicios y descalificativos públicos emitidos hacia mi ministerio y a los que sabía corría el riesgo de exponerme como consecuencia del ejercicio de mi libertad son dignos de uno de esos programas mal llamados «Las Razones de Cuba», culebrón televisivo que cada lunes aparece ahora en nuestras pantallas para lapidar a ciudadanos honestos sin derecho a réplica. Sin dudas los argumentos nacieron en el seno de la ominosa Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos. Qué pena que hasta nuestro Parlamento llegue y decida la voz de este Departamento político por quien sin dudas fuimos manipulados. No se disimuló siquiera su terminología y hubo eco incluso hasta de los injustos descalificativos emitidos contra la ciudadana Yoani Sánchez como si al aliarme a ella en sincera amistad, que no niego, se me descalificara también a mí y esto me invalidara para presentar una moción que es y continuará siendo una necesidad, independientemente de mis cualidades o mis actos, ya que siempre que se busquen, se encontrarán defectos en mí, porque nada humano me es ajeno.

En conclusión, ante una situación aparentemente sin salida, alguien optó por una moción subsidiaria: que el asunto volviera a la mesa para colocarse en carpeta, y esto último fue lo que se decidió por mayoría.

A pesar de tan lamentable desenlace me satisface el hecho de pensar que en ningún momento la Asamblea puso en duda la existencia de la violencia ejercida por el régimen, fue algo que se dio por sentado. Y esto en nuestro tradicional inmovilismo claro que constituye en enorme paso de avance. Por otra parte mi presentación y defensa contribuyó a informar a muchos hermanos totalmente desinformados, lo cual no es nada asombroso teniéndose en cuenta la censura informativa impuesta por del Sistema.

A pesar del desenlace, mi más profundo respeto nuevamente por la Asamblea, reitero mi felicitación por permitírseme expresarme al presentar y defender mi moción, que lamentablemente permaneció siendo solo eso, mi moción y no de toda la Convención, como considero aún que era el propósito divino. Solo dejar clara mi tristeza por la facilidad con que un asunto tan serio fue devuelto a la mesa. No quisiera nunca que cuando nuestras oportunidades pasen, la implacable historia cumpla también en nosotros las tristes palabras del mártir de la iglesia confesante alemana Dietrich Bonhoeffer con las que me despedí en aquel momento:

«Hemos sido testigos silenciosos de hechos malvados, hemos aprendido muchos ardides, hemos aprendido las artes de la simulación y el lenguaje ambiguo; la experiencia nos ha enseñado a recelar de otras personas y bastantes veces hemos sido parcos con la verdad y las palabras francas; conflictos insoportables nos han hecho dóciles o tal vez incluso cínicos… ¿Somos todavía de alguna utilidad? » (Palabras del ensayo Después de Diez Años, diciembre 1942).

Es mi solemne promesa a Dios que haré todo lo que esté a mi alcance para que así no sea. ¡Dios bendiga a Cuba! ¡Cuba para Cristo, y Cristo para Cuba!

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

MOCIÓN PRESENTADA EN LA 102 ASAMBLEA ANUAL DE LA CBCOcc EL PASADO VIERNES 25 DE MARZO POR EL PBRO. MARIO FÉLIX LLEONART BARROSO

POR CUANTO nuestra misión fundamental: el anuncio de las Buenas Nuevas incluye la denuncia del pecado sea cual sea su nombre, cométalo quien lo cometa y cuéstenos lo que nos cueste tal comportamiento profético;

POR CUANTO los profetas, Juan el Bautista, nuestro Señor Jesucristo y los apóstoles nos dieron el ejemplo en tal misión complementaria de un anuncio que lejos de excluir la denuncia la incluye;

POR CUANTO la historia del cristianismo está repleta de buenos ejemplos a seguir y de malos ejemplos a desechar respecto al cumplimiento o incumplimiento de la misión profética de la iglesia;

POR CUANTO la historia bautista ha sido muchas veces la de un pueblo radical en el cumplimiento de su misión, y que nosotros somos bautistas;

POR CUANTO la Alianza Bautista Mundial de la que formamos parte nos recuerda que sus cuatro propósitos fundamentales son: la evangelización, la ayuda a los necesitados, la unidad de sus miembros y la defensa de los derechos humanos;

POR CUANTO la historia de nuestros orígenes en Cuba en la persona de Alberto J. Díaz no divorcia de la misión evangelizadora una genuina preocupación por la realidad nacional, sino todo lo contrario;

POR CUANTO, en palabras de Justo Anderson, ¨El pueblo Bautista, consciente de haberse involucrado pasivamente en las injusticias sociales en ciertos sectores del mundo está despertando de su letargo social a la luz de su principio fundamental de que solo Cristo es Rey y Juez de la Iglesia y de la conciencia, y que de su éxito en incorporar esta inquietud social sin dejar de hacer lo otro dependerá en gran parte la influencia futura de la denominación¨;

POR CUANTO la historia de Cuba en las últimas cinco décadas ha sido una historia de penalización a la discrepancia de ideas en la que los bautistas unas veces hemos sido perseguidos y otras tolerados, de lo que resulta un ejemplo fehaciente la CARTA ABIERTA A TODOS LOS QUE AMAN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CON AMOR INALTERABLE de nuestro directivo convencional y líder histórico Homero Quintín Carbonell González;

POR CUANTO independientemente de que los bautistas hayamos sido perseguidos o tolerados siempre ha existido algún cubano perseguido de conciencia y la libertad de conciencia es precisamente uno de los principios bautistas fundamentales y que nuestra Asociación ha expresado más de una vez que ¨constituimos y nos reconocemos parte integral del pueblo cubano, junto al cual permanecemos y vivimos, es un deber ineludible expresar nuestra discrepancia a todas las instancias pertinentes del gobierno de nuestro país¨;

POR CUANTO en los últimos meses se han venido suscitando hechos que no contribuyen a la paz de la nación, tolerados por el Estado que a la luz de Romanos 13.3 debía existir para fomentarla;

POR CUANTO este tipo de actos se incrementa por días a lo largo y ancho del país, en los denominados ¨actos de repudio¨ y en detenciones de carácter arbitrario, tal y como lo demuestra el pasado mes de febrero en el que fueron reportados a diversos organismos de la ONU cerca de cuatrocientos detenidos y alrededor de 70 reclusiones domiciliarias, entre los que específicamente el pasado 23 de febrero estuvo detenido uno de nuestros pastores (quien les habla), al ser forzado a abordar un auto de matricula privada HFA 554 por cinco de estos individuos vestidos de civil y sin identificar, y luego a permanecer detenido por 26 horas sin comunicación ni constancia oficial de tal detención, por el simple acto evangélico de interceder a favor de dos mujeres indefensas que eran objeto de similar agresión;

POR CUANTO tales hechos podrían ser el germen de una indeseada guerra civil que estamos llamados a evitar como agentes de reconciliación;

PROPONGO:

Que se escriba carta a nombre de esta Asamblea al Primer Secretario del PCC y otra al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular expresando nuestra preocupación respecto a estos hechos que no contribuyen a la paz de la nación; tal y como se ha insistido en misivas anteriores respecto a nuestra posición como bautistas ante otros asuntos, e insistir en ellas sobre la promoción del respeto a las discrepancias de ideas a fin de que realmente vivamos quieta y reposadamente en una Patria como la que soñó Martí con todos y para el bien de todos.

Que para la confección de tales cartas sea creada una comisión escogida por esta Asamblea que en un plazo prudencial sea capaz de recoger el espíritu de los POR CUANTOS que anteceden esta moción