#JWS: Tres años de impunidad. : Repaso a las «Treinta preguntas sobre libertad religiosa en Cuba»: 28. ¿Por qué si afirma que las extrañas muertes de creyentes como Juan Wilfredo Soto García, Laura Pollán y Oswaldo Payá Sardiñas no constituyen ejecuciones extrajudiciales, como muchos afirman, se niega a permitir investigaciones imparciales que han sido solicitadas y que sólo confirmarían su inocencia?

080520113314 080520113334 JUAN WILFREDO SOTO GARCÍA EL ESTUDIANTE. 13.10.2010

Recién se cumplieron tres años de la brutal golpiza al activista Juan Wilfredo Soto García que desembocó en su muerte poco más de 48 horas después. Luego sobrevinieron las de connotados líderes, como Laura Pollán y Oswaldo Payá Sardiñas, en las que muchos concordamos también ante la presencia de la mano criminal. La efectividad de la ejecución extrajudicial, verificada en el caso Juan Wilfredo Soto, probada con creces ya por otros regímenes, está fuera de toda duda también en Cuba. El régimen que se inició con los paredones ya no los necesita. La moratoria desde 2003 respecto a la pena de muerte, todavía vigente en la legalidad cubana, es posible ya que quienes detentan el poder han perfeccionado su manera de eliminar a sus adversarios políticos pagando por ello el menor precio posible. Corea del Norte que elimina «judicialmente» sin miramientos, como demostró el pasado agosto con más de una decena de jóvenes, deberá tomar lecciones de sus aliados cubanos, más sofisticados, más duchos en la materia, mejores alumnos de Maquiavelo.
En los tres casos mencionados es denominador común la negativa a investigaciones imparciales que a quien más beneficiaría sería al sospechoso de asesinato si en verdad fuese inocente. ¿Qué ha sucedido en el caso Juan Wilfredo a tres años de su muerte?
– Sus familiares más cercanos, sus dos hijos, muy conscientes de la criminalidad del régimen, se pusieron a salvo y emigraron a través del Programa de Refugiados de los Estados Unidos.
– La investigación imparcial solicitada a la Fiscalía General de la República no ha brindado ninguna conclusión.
– Ningún otro testigo, de la lista que entregué a la Fiscalía Provincial de Villa Clara, fue llamado a declarar, y según se me explicó allí recientemente cuando me dirigí a procurar información, el Fiscal Osmel Fleites Cárdenas, quien escuchó mi declaración, levantó acta, y me confirmó que existen suficientes elementos para abrir un proceso, «ya no tiene que ver con el asunto porque además la investigación pasó a manos de la Fiscalía Militar».
– Ha sido imposible acceder a la familia de Alexis Herrera Rodríguez, vecino entonces de Calle 5ta., entre 12 y 14, número 204, en el Reparto Camacho de Santa Clara, uno de los tres militares que participó en la golpiza mortal a Soto, manipulados con toda seguridad por oficiales de la Policía Política que varios testimonios ubican aquella fatal mañana de la golpiza en la misma área, y quien se suicidó con un disparo aquel domingo 8 de mayo de 2011, Día de las Madres en que sepultábamos a Soto, para sobrevivir apenas cinco días y ser finalmente sepultado con un operativo de vigilancia extrema el viernes 13 de mayo.
– A los otros dos policías que participaron en la golpiza, veinteañeros también como Alexis, un hombre y una mujer, también ha resultado imposible localizarlos aunque se rumora que ambos quedaron fuera del cuerpo militar, al menos visiblemente, y de un probable internamiento de uno de ellos en un hospital psiquiátrico.
Por nuestra parte vivimos conscientes de los peligros que contraemos al denunciar la realidad de la ejecuciones extrajudiciales que son llevadas a cabo con total impunidad en Cuba, se nos ha confirmado en estos últimos días por medio de llamadas anónimas recibidas, pero no nos queda otra alternativa si es que de verás queremos representar al Dios de Justicia a quien decimos servir y a cuya protección nos encomendamos.

Mi ausencia

En JWC junto al pastor Frank López

En JWC junto al pastor Frank López

Con Alberto Mottesi

Con Alberto Mottesi

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Mi pobre blog siempre pagando las consecuencias, de lo bueno o de lo malo. Esta vez de algo positivo: otro exitoso mes en el ministerio de diplomacia ciudadana que tan en serio nos tomamos desde la caída del injusto permiso de salida (carta blanca), vigente en Cuba hasta el 14 de enero de 2013. Fue un tiempo tan intenso, y aunque a diferencia de lo que vivo en Cuba tenía casi constante acceso a internet, tuve que tomar la triste decisión entre vivir o escribir.

El objetivo principal del periplo fue la celebración del aniversario diez de la iglesia «Jesus Worship Center (JWC)» (www.iglesiadoral.org) pastoreada por Frank y Zayda López (@PastorFrankJWC y @Zaydalopez7), que propició el encuentro, haciendo realidad un sueño de mi infancia, con el «Pastor de los Presidentes», Alberto Mottesi (@albertomottesi). Adicionalmente compartimos con otras diversas iglesias como las de @casacristiana o @javiersotolongo tendiendo puentes fraternales entre estas y las nuestras en Cuba. Como parte de nuestra labor diplomática también sostuvimos encuentros colaterales con personalidades de la sociedad civil norteamericana y con políticos de renombre como los congresistas cubanoamericanos Ileana Ross Lehtinen y Mario Díaz Balart. A la vez que tuvimos la oportunidad de reencontrarnos con nuestro Félix Varela de San Agustín o nuestro Martí de Tampa.

Ahora que me encuentro de regreso en Cuba donde escasean tanto la internet como también el tiempo me veo en la difícil situación de no postergar más el volver a este sitio, prolongación de mi mismo desde aquel año difícil de 2010, cuando murió Zapata.  Entre otras angustias por Cuba volveré sobre las treinta preguntas sobre libertad religiosa con las que el pasado año viajara a Washington de la mano de Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) y que lamentablemente no solo que no han perdido su desafortunada vigencia sino que la incrementan, como es perfectamente evidenciable en las próximas que nos ocupan: la quinta, sobre Sonia Garro, todavía en prisión desde la visita de Benedicto XVI, sin siquiera celebrársele juicio; la trece, sobre el insolente encarcelamiento de Alan Gross, ahora además en preocupante huelga de hambre; la veintiuno, acerca de las negativas de visas religiosas, ahora que por quinta vez, según lo ha dado a conocer el Informe del primer trimestre del año del Grupo de consultores de la sociedad civil, le ha sido negada a alguien de tanta relevancia para los evangélicos del continente como lo es Alberto Mottesi, el «Pastor de los Presidentes», o la veintiocho, sobre la negativa a investigaciones imparciales sobre extrañas muertes de creyentes, a solo unos días del aniversario tres de la golpiza (5 de mayo) y muerte como consecuencia (8 de mayo) de Juan Wilfredo Soto García, y en medio de un creciente coro de voces, que ya incluye a Desmond Tutu, exigiendo la investigación sobre la muerte de Oswaldo Payá Sardiñas. Nada, que todas estas urgencias, aún en medio de las vicisitudes diarias, me obligan a dedicar estos minutos y superar el tiempo de mi ausencia.

¨El Estudiante¨ y #ShameOnUnitedNations

El comienzo y el cierre del día de ayer estuvieron intrínsecamente vinculados.

Me despertó la publicación en Facebook de mi hermano Orlando Luis Pardo Lazo del poster de la recién iniciada campaña

Poster para la campaña #ShameOnUnitedNations

Poster para la campaña #ShameOnUnitedNations

y que estaremos enarbolando mientras la ONU permanezca ocupada por regímenes vinculados al terrorismo, o que son culpables del Terrorismo de Estado. Independientemente de cada uno de los rostros enarbolados en ese poster me llega al alma, todos mártires, victimas del desgobierno feudal que impera en Cuba; el primero de ellos, el de Juan Wilfredo Soto García, alias ¨El Estudiante¨, me conmovió profundamente, por ser el rostro de un amigo, en cuya historia de vida y muerte Dios me involucró durante el último año de su vida y de lo cual es prueba irrevocable mi tuit del 5 de mayo de 2011 a las 11.55am, unos minutos después de la fatal golpiza que le propinaron.

El cierre de la noche fue el envío de la canción ¨El Precio¨por parte de su propio compositor, Ciro Javier Díaz Penedo, dedicado al amigo asesinado: https://lababosaazul.bandcamp.com/track/el-precio .

La sola muerte de ¨El Estudiante¨, apodado así por su temprano encarcelamiento con solo dieciséis años,  invalidaría al desgobierno en Cuba no solo para cualquier nombramiento en la ONU sino incluso para la silla que allí tiene. Lo peor es que hay muchas más muertes, una multitud de rostros que sobrepasa los expuestos en el poster; y lo peor de lo peor es que 148 Estados se han hecho cómplices.