Cuba, Siria y la Pascua florida de Resurrección

En las últimas semanas mi compañero de trabajo más cercano ha sido un joven sirio, sobreviviente de Alepo. La mejor amiguita de mi hija Rachel en la escuela también es una niña siria refugiada. Aunque mi coworker y yo no nos entendemos una palabra ya que por el momento él no conoce ni el abc del inglés y solo habla y escribe árabe, es increíble como la comunicación se las ingenia para tejerse puentes, especialmente cuando se proviene de circunstancias con denominadores comunes. El porqué de la identificación de Rachel también con su compañerita siria me resulta en extremo significativa. Cuando leo en la página http://saintannesdamascus.net/ de St. Anne’s Episcopal Church, de Maryland, acerca de su participación, en proyectos como Montgomery County Interfaith Refugee Resettlement Neighbors (MCIRRN) donde colabora con organizaciones como Ethiopian Community Development Council (ECDC) o Lutheran Immigration and Refugee Services (LIRS) y otras agrupaciones islámicas, cristianas y judías que se unen para ayudar. Y que en el caso específico de Islamic Center of Maryland (ICM)  colabora en el esfuerzo Interfaith Neighbors Refugee Assistance (INRA) para ayudar a familias provenientes de cinco naciones muy específicas: Siria, Afganistán, Sri Lanka, Sudán y Cuba; y nuevamente nos veo ahí, juntos, me estremezco en pensar en cómo tan alejados del Medio Oriente los cubanos hemos permitido ese cáncer con tantas metástasis en América llamado castrismo que ha puesto a correr a su propio pueblo por el mundo, como lo hacen los sirios.

Junto a mi coworker sirio; mi niña Rachel y su amiguita siria; con mi familia a la entrada del condominio en que vivimos

Salvando las distancias, las peculiaridades y la magnitud de los conflictos, me he preguntado mucho durante los últimos meses el por qué, coincidentemente son precisamente los sirios el mayor problema migratorio para Europa, y los cubanos, aun cuando seamos una pequeña isla que pretende escapar de sí misma, el problema migratorio más sonado en América. Ver las fotos de los dictadores Castro y Bashar el Assad juntos; escuchar cómo se defienden y visitan el uno al otro, con Putin como socio y protector común; en bloque con aberraciones tan grandes como lo son los totalitarismos de Corea del Norte e Irán, me lleno de rubor y vergüenza, azotándome con la pregunta de ¿cómo lo hemos permitido?

Los dictadores de Cuba y Siria

En medio de tanta hecatombe, y celebrando que mi hija o yo podamos reír con prójimos sirios olvidando por momentos las desgracias de las que provenimos, viéndonos más allá de nuestra diferentes nacionalidades o fe, como seres humanos, similares criaturas y objetos del amor de Dios, haciendo valer aquella contundente frase del emigrante cubano José Martí ¨Patria es humanidad¨; me inspiro a soñar un mundo diferente en el que todos quepamos. Y justo en una semana tan especial cuando los judíos celebran la Pascua y los cristianos el sacrificio de Jesús como Cordero pascual y su Resurrección; que nos hacen meditar en el esfuerzo de Dios para que sueños como el mío puedan realizarse; aprovecho para saludar a compañías como Unifirst Uniform donde miles de inmigrantes como mi amigo sirio o yo hemos encontrado un trabajo digno; sistemas escolares como Prince George´s County Public Schools (PGCPS) que han provisto el marco para que niños como mi Rachel o su amiguita siria puedan compartir sueños; entidades que monitorean las libertades religiosas a nivel mundial tan prestigiosas como Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) o International Christian Concern (www.persecution.org) y organizaciones de fe o sociales como ECDC, MCIRRN, LIRS, ICM, INRA e iglesias como St. Anne’s Episcopal Church, First Baptist Church of St. Charles o la Iglesia Bautista de Waldorf, que hacen el bien sin mirar a quien, incluyendo lo mismo a sirios que a cubanos.

¡Feliz Pascua florida de Resurrección!

 

Pregunta 13 de 30: ¿Por qué no libera al ciudadano estadounidense Alan Gross, quien se encuentra preso en Cuba por apoyar con tecnología a la comunidad judía cubana y que constituye una advertencia a modo de escarmiento para quien decida ser solidario con cualquier otra de las comunidades existentes?

La pregunta trece, de treinta  (http://cubanoconfesante.com/?p=733) que presentamos el año pasado en Washington cuestionando las supuestas libertades religiosas en Cuba invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) está dedicada al caso del contratista norteamericano Alan Gross. Desde publicada esta interrogante varias veces hemos vuelto sobre ella ya que sin lugar a dudas constituye una de las mas tocadas por la opinión pública, especialmente en las últimas semanas.

El pasado 10 de septiembre la cancillería estadounidense reiteró que el caso del ciudadano Allan Gross, prisionero en Cuba por ingresar equipos de comunicación a la isla, no es comparable al de los espías cubanos integrados a la Red Avispa y que por tanto no habrá canje. Esta reafirmación invalida el objetivo principal del secuestro de Gross por parte del régimen de La Habana y tuvo lugar en medio de una las intensas campañas de este, la denominada “Jornada Internacional por la Libertad de los Cinco“, que más que la liberación de unos presos tiene por objetivo hacer ruido y ganar adeptos entre los ingenuos que puedan quedar en el mundo a favor de un totalitarismo caribeño que se acerca a sus sesenta años.

De ahí para acá el nombre de Gross ha seguido moviéndose por instancias que se suman a la propuesta del régimen de que debe cambiársele por los espías. El Servicio Mundial de Iglesias por ejemplo, que desde sus orígenes en 1948 responde a los intereses políticos de las extremas izquierdas, realizó una visita de tres días a Cuba a principios de noviembre en la cual dejó claro que Gross es solo su escusa y su objetivo, la liberación de los espías cubanos. Entre la saga de editoriales del The New York Times, que hasta el momento suman seis, dedicados a Cuba, el cuarto, precisamente publicado a inicios de noviembre, se sumaba también a esta propuesta de canje contraria a la reiteración del gobierno norteamericano. Noviembre concluye por cierto con la visita del editorialista Ernesto Londoño a Cuba y con él, el espíritu de cada editorial.

Lo del apoyo del Servicio Mundial de Iglesias a cada slogan propagandístico de la agenda política de La Habana es de esperar, siempre ha sido igual su trayectoria, nunca una declaración a favor de las víctimas del sistema, siempre a favor del victimario. Lo del The New York Times ha sido diferente pues en su historial pueden recordarse posiciones de salir al paso a los desmanes dictatoriales en la isla, como ocurrió ante la denominada Primavera Negra de 2003, que le valió entonces, no los comentarios favorables, “reflexiones” satisfechas de Fidel Castro o hasta la publicación íntegra de uno de sus editoriales en el Órgano del Partido Comunista de Cuba de ahora, sino todo lo contrario, como aquel artículo en Granma del 24 de abril de 2003 bajo la firma de Arsenio Rodríguez que nos recordara Reinaldo Escobar de 14ymedio donde se declaró: “…sus decisiones editoriales no son ni serias ni liberales, sino que cumplen obedientemente las órdenes en defensa de los intereses de los poderes dominantes en esa nación”, para concluir: “… el verdadero papel del The New York Times (sic) fue, es y será, representar a la esencia del imperio”.

Por otro lado The New York Times nunca ha dicho que quien mantiene su poder político en Cuba sea un buen gobierno, lo que critica son las posiciones históricamente sostenidas por USA, desde su punto de vista ineficaces para conseguir el desmantelamiento del totalitarismo en la isla, y para lo cual propone otra política, de acercamiento, lo que algunos denominan “el abrazo de la muerte”. Si bien no coincido con las tesis del The New York Times, si espero que tras su presente visita a la isla los nuevos editoriales que salgan corrijan un poco su dirección actual. Por ejemplo en el caso del referido cuarto editorial tengo la esperanza que Londoño no solo pueda entrevistar en persona al propio Gross, sino que explore otra posibilidad de salida para el caso que le preocupa de los espías, más viable para un canje y que hasta el momento no se ha tenido en cuenta: la del cambio de otros probables espías por espías.

 

Alan Gross, cuando estaba libre, con su familia

Alan Gross, cuando estaba libre, con su familia

Se trata de casos como el de Ernesto Borges Pérez, acusado de espiar para USA, ahora confinado en la Prisión Combinado del Este, en su dieciséis año de prisión, el mismo tiempo que los tres que se mantienen presos en USA acusados de espiar para Cuba. En acusaciones similares a la de Borges se encuentran: Rolando Sorráz Trujillo, condenado a veinticinco años desde 1995; Claro Fernando Alonso Hernández, condenado a treinta años desde 1996; del equipo de trabajo de Ricardo Alarcón, expresidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Miguel Álvarez, condenado a treinta años, y Mercedes Arce, condenada a catorce; y Eusebio Conrado Hernández García, cercano a los defenestrados Carlos Lage y Felipe Pérez Roque, condenado a veinte años que cumple en la prisión de Guanajay. Es obvio que el régimen en Cuba no se encuentra interesado en deshacerse de estos presos que parecen ser objetivo prioritario del general Raúl Castro pero abría que ver su reacción si el gobierno de los EE.UU reconoce que la acusación bajo la cual La Habana mantiene en prisión bajo severas penas a estos cubanos fuera cierta y diese un paso aun mas allá valorando como mas válida la opción de canjear por ellos a los tres espías cubanos en USA. Tal vez The New York Times que gusta de buscar la quinta pata a la mesa redirija su propuesta y exponga esta opción más equiparable. Y que por supuesto el canje de espías por espías se produzca con la previa liberación de Alan Gross que evidentemente no espiaba para nadie y se encuentra injustamente preso en Cuba.

El recibimiento en el aeropuerto de La Habana

En el Palacio Presidencial en Varsovia

En el Palacio Presidencial en Varsovia

Luego de dos semanas inolvidables en Polonia regresé a Cuba y como es propio de un país tomado por una dictadura totalitaria me estaban esperando en el aeropuerto. Agradezco al Diario #14YMedio por publicar mis declaraciones al respecto: 14ymedio.com/nacional/Interrogatorio-aeropuerto-Habana

Con Lech Walessa

Con Lech Walessa

Repaso a las Treinta Preguntas sobre Libertad Religiosa en Cuba: 5. ¿Por qué no ha rendido cuentas por la ola represiva que tuvo lugar durante la visita del papa Benedicto XVI durante la cual centenares de personas fueron detenidas arbitrariamente o amenazadas, y de la cual aún permanecen en prisión y amenazados a severas penas Sonia Garro y su esposo Ramón Alejandro Muñoz?

(Por Mario Felix Lleonart, enviado a la Comisión de Justicia y Paz del Vaticano:
pcjustpax@justpeace.va)

Cuando pienso que de la visita de Benedicto XVI a Cuba han transcurrido ya más de dos años me lleno tanto de asombro como de indignación. Pero que el tiempo ha pasado inexorablemente nadie puede negarlo. Han sucedido tantas cosas. Tan solo en lo relacionado al ámbito eclesiástico del Vaticano, además de la reciente histórica canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II, tuvo lugar hasta un cambio de Papa, también histórico. Ante los ojos asombrados del mundo el Benedicto XVI que estuvo en Cuba dejó de serlo para volver a ser simplemente Joseph Razinger, dedicado, comprensiblemente, solo a la oración, ceniza y penitencia, dejando su lugar en el papado a Mario Bergoglio, convertido en Francisco I.

Tengo la fe que entre los rezos y avemarías de Razinger ocupe intensos momentos un matrimonio negro que, como secuela de su visita a Cuba, permanece confinado desde entonces en cárceles cubanas, sin que siquiera haya mediado un juicio, justo ni injusto. Siendo como fui victima también de aquella ola represiva, donde centenares de personas incluidas en la lista negra del sistema, mi esposa y yo estuvimos detenidos domiciliariamente en un edificio rodeado por fuerzas de la Seguridad del Estado de la ciudad de Alamar donde vivía un colega pastor a quien visitábamos, me parece increíble que esta otra pareja permanezca tras las rejas desde entonces. ¿Será entre otras razones por no tener blanca la piel como nosotros? La realidad es que aunque el tiempo y el Papa hayan pasado, Sonia Garro y Ramón Alejandro Muñoz siguen recluidos, y sus victimarios gozan de la mayor impunidad del mundo; salvándose incluso de escándalos tan mayúsculos como del descubrimiento en el canal de Panamá de una carga ilegal de armas escondidas bajo azúcar en buque de bandera norcoreana; y dándose el lujo de celebrar, presidiendo y todo, hasta una Cumbre Celac, donde otra ola represiva, también en absoluta impunidad, volvió a tener lugar.

En septiembre de 2013, y pareciéndonos ya entonces demasiado tiempo, mi esposa y yo viajamos desde Cuba a Washington invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW), enarbolando treinta preguntas de entre un cumulo de muchas otras que también habríamos podido agregar, y en las que la represión durante la visita de Benedicto XVI a Cuba y el confinamiento del matrimonio negro, ocuparon el quinto cuestionamiento. Más de medio año ha pasado desde entonces y lamentablemente la vigencia de nuestras treinta preguntas, incluyendo esta quinta, más que mantenerse intacta, aumenta su valor, dado el añejamiento del tiempo. La única señal emitida desde entonces por los carceleros fue un falso amago de juicio casi a fines del 2013 luego de lo cual otros asuntos, sin lugar a dudas trascendentes también, como el paradigmático caso de Alan Gross, objeto de nuestra pregunta trece, ocupan casi toda la atención.

Pero afortunadamente Sonia y Ramón Alejandro no se encuentran en el triste saco de los casos anónimos (¿cuántos habrá?) con los que el régimen se ensaña y muestra sin mascaras su verdadera naturaleza retorcida. Una campaña internacional crece en la misma proporción de la impunidad de los victimarios y terminará por liberar al matrimonio. No en balde en esta misma hora es probable que en el silencio místico de su reservado cuarto hasta un expapa rece por ellos; a pesar del silencio de un Vaticano cuyo trono tal vez por ello mismo abandonara, entre otras sonadas razones.

Mi ausencia

En JWC junto al pastor Frank López

En JWC junto al pastor Frank López

Con Alberto Mottesi

Con Alberto Mottesi

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Mi pobre blog siempre pagando las consecuencias, de lo bueno o de lo malo. Esta vez de algo positivo: otro exitoso mes en el ministerio de diplomacia ciudadana que tan en serio nos tomamos desde la caída del injusto permiso de salida (carta blanca), vigente en Cuba hasta el 14 de enero de 2013. Fue un tiempo tan intenso, y aunque a diferencia de lo que vivo en Cuba tenía casi constante acceso a internet, tuve que tomar la triste decisión entre vivir o escribir.

El objetivo principal del periplo fue la celebración del aniversario diez de la iglesia «Jesus Worship Center (JWC)» (www.iglesiadoral.org) pastoreada por Frank y Zayda López (@PastorFrankJWC y @Zaydalopez7), que propició el encuentro, haciendo realidad un sueño de mi infancia, con el «Pastor de los Presidentes», Alberto Mottesi (@albertomottesi). Adicionalmente compartimos con otras diversas iglesias como las de @casacristiana o @javiersotolongo tendiendo puentes fraternales entre estas y las nuestras en Cuba. Como parte de nuestra labor diplomática también sostuvimos encuentros colaterales con personalidades de la sociedad civil norteamericana y con políticos de renombre como los congresistas cubanoamericanos Ileana Ross Lehtinen y Mario Díaz Balart. A la vez que tuvimos la oportunidad de reencontrarnos con nuestro Félix Varela de San Agustín o nuestro Martí de Tampa.

Ahora que me encuentro de regreso en Cuba donde escasean tanto la internet como también el tiempo me veo en la difícil situación de no postergar más el volver a este sitio, prolongación de mi mismo desde aquel año difícil de 2010, cuando murió Zapata.  Entre otras angustias por Cuba volveré sobre las treinta preguntas sobre libertad religiosa con las que el pasado año viajara a Washington de la mano de Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) y que lamentablemente no solo que no han perdido su desafortunada vigencia sino que la incrementan, como es perfectamente evidenciable en las próximas que nos ocupan: la quinta, sobre Sonia Garro, todavía en prisión desde la visita de Benedicto XVI, sin siquiera celebrársele juicio; la trece, sobre el insolente encarcelamiento de Alan Gross, ahora además en preocupante huelga de hambre; la veintiuno, acerca de las negativas de visas religiosas, ahora que por quinta vez, según lo ha dado a conocer el Informe del primer trimestre del año del Grupo de consultores de la sociedad civil, le ha sido negada a alguien de tanta relevancia para los evangélicos del continente como lo es Alberto Mottesi, el «Pastor de los Presidentes», o la veintiocho, sobre la negativa a investigaciones imparciales sobre extrañas muertes de creyentes, a solo unos días del aniversario tres de la golpiza (5 de mayo) y muerte como consecuencia (8 de mayo) de Juan Wilfredo Soto García, y en medio de un creciente coro de voces, que ya incluye a Desmond Tutu, exigiendo la investigación sobre la muerte de Oswaldo Payá Sardiñas. Nada, que todas estas urgencias, aún en medio de las vicisitudes diarias, me obligan a dedicar estos minutos y superar el tiempo de mi ausencia.

De visita en USA

Junto a poster de campaña nacional anunciada en noviembre por Billy Graham

Junto a poster de campaña nacional anunciada en noviembre por Billy Graham

Contrario a los pronósticos desde el 9/11 estamos mi esposa y yo en USA. Ha sido tan intenso lo vivido que el tiempo para escribir en Cubano Confesante ha sido nulo. Pero ya es hora para, en medio de una agenda que no deja de ser apretada, intentar estampar unos renglones donde brindemos testimonio de al menos lo más importante de nuestra estancia en la nación de nuestro admirado Billy Graham.

PATMOS de poesía

«Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación… me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. Estaba yo en el Espíritu EN EL DÍA DEL SEÑOR, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta…» Apocalipsis 1.9, 10

Un domingo en la tarde siempre será un tiempo apropiado para la poesía. Especialmente si ocurre en el marco de Patmos, este proyecto cubano de inspiración cristiana abierto a toda la sociedad, que lleva el nombre de la isla donde Juan, en calidad de preso y sometido a trabajos forzados, recibiera las visiones, por cierto también un domingo, que luego volcó en el Apocalipsis, libro que también puede ser clasificado como altamente poético. Esto será al menos lo que nos propondremos este domingo 8 de septiembre cuando a las 5pm nos reunamos en una finca en las afueras del poblado de Camajuaní, con motivo de la despedida que se nos hará a mi esposa Yoaxis Marcheco y a mí, que viajaremos a EE.UU invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) este 11 de septiembre.

Patmos reunirá esta vez a las dos congregaciones bautistas que pastoreamos en el centro de Cuba, «Resurrección» de la comunidad de Rosalía, y «Ebenezer» de Taguayabón, así como a muchos otros amigos, y además de la cena que compartiremos, ofrecerá un programa de dos partes. Tendrá lugar el servicio religioso dominical de ambas congregaciones unidas donde mi homilía, que cerrará un ciclo de sermones que presenté a estas iglesias durante todo el verano basados en el libro de Ester, contendrá los presupuestos del Manual de Incidencia Cristiana que Patmos ha adoptado y adaptado para empoderar a los creyentes en Cuba. La otra parte será la que tenga que ver con la poesía y es que se realizará un recital muy especial que dará inició a la gira nacional de laureados poetas que han decidido desinstitucionalizarse: Otilio Carvajal y Rafael Vilches. Con el nombre del poemario en preparación de Otilio «Nacido el trece de agosto» esta gira que se moverá por todo el país estará dedicada al también poeta Ángel Santiesteban, encarcelado en La Habana. Con esta gira, y este recital que la abre, Otilio y Rafael, se desmarcan de los círculos oficiales que algunos conciben como únicos administradores de la cultura para demostrar que existen alternativas independientes por cuyos cauces también puede fluir el arte.

Otilio Carvajal Marrero, quien ya fue noticia en la pasada Feria del libro en Santa clara por su poemario «Sobredosis» donde se incluye el poema a Santiesteban «Desintegración de la fe» que concluye con el verso /no pueden sino sentir que te han perdido/; nació en Chambas en 1968, y además de poeta es dramaturgo y narrador. Tiene publicados los cuadernos de poesía: «Libro del profanador», «Oda al pan», «Los navíos se alejan», «Prohibido soñar en esta casa» y «Thankgiving day»; en el género teatro: «Pájaros de noche» y «Condenado»; y las novelas: «Ponme la mano aquí», «El libro del holandés», «Dime con quién andas», «El libro más triste del mundo» y «La manito la tengo quemada». Su novela «Ponme la mano» aquí fue traducida al holandés y publicada en la editorial «La pluma de oro». Ha obtenido, entre otros, los premios literarios: José María Heredia, Manuel Navarro Luna, Eliseo Diego, Fundación de la Ciudad de Santa Clara, Vigía, y Raúl Doblado. Antologado en más de cincuenta muestras  de la poesía y narrativa cubanas e hispanoamericanas, su obra también ha aparecido en  las revistas La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura, Unión, Tablas, Umbral, Signos, Sic, Alhucema, Diacrítica.       

Rafael Vilches Proenza, nacido en Vado del Yeso en 1965, es poeta y narrador. Egresado del primer curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria «Onelio Jorge Cardoso» también ha sido laureado en concursos nacionales e internacionales como el Manuel Navarro Luna (2004 y 2010), De la Ciudad (2005), La Enorme Hoguera (2006), mención del Premio internacional Nosside-Caribe, mención Premio UNEAC de poesía Julián del Casal (2007), Premio Nacional de Poesía Centenario de Emilio Ballagas, UNEAC Holguín 2008. Ha publicado la novela «Ángeles desamparados» y los libros de poesía: «Dura silueta», «La Luna», «El único hombre», «Trazado en el polvo» y «Tiro de gracia». Textos suyos han visto la luz en revistas y antologías cubanas y extranjeras.

Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Los poetas Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Será un enorme privilegio partir a nuestra gira a Washington dejando otra en Cuba para la poesía nacida en nuestra isla de Patmos. Quiera Dios que esta vez los versos, y no los fusiles y las balas, tengan mucho que ver con los cambios que inexorablemente tienen que tener lugar en nuestra Patmos del Caribe. Si son poemas del calibre de los de Carvajal y Vilches no lo dudo. Con solidaridad como la de ambos espero que Santiesteban esté libre en poco tiempo, y al menos a esto si aspiro a nuestro regreso a Cuba.

Patmos al aire libre

A Eliecer Ávila, hoy de cumpleaños

 

Este viernes tendremos un Patmos especial por el verano. Será una oportunidad de oro en Santa Clara para presentar el Manual de Incidencia Política de Solidaridad Cristiana Mundial que Patmos ha adoptado y adaptado para talleres que contribuirán a empoderar a los creyentes para incidir, como debemos, en las políticas hasta hoy tan desacertadas, llevadas a cabo en nuestro país. La ocasión se vestirá de gala con la presencia especial de Eliecer Ávila quien hoy precisamente está cumpliendo años y a quien por lo tanto va dedicado este post. ¿Quién mejor para este foro Patmos que un joven político como él que se atreve a retar al Partido Único anunciando que será capaz de fundar otro nuevo y diferente?

 

Los dos foros Patmos anteriores estuvieron dedicados a temas controversiales clásicos: Creación versus Evolución y el Aborto, y todas las posiciones estuvieron representadas. El de este viernes por ser un especial del verano tendrá características diferentes a los anteriores. Para empezar no será dentro de las cuatro paredes de recintos religiosos, recordemos que el primero se celebró en coauspicio y dentro del edificio del Seminario Teológico Bautista «Luis Manuel González Peña» y el segundo por la orden católica de los capuchinos en su iglesia de «La Divina Pastora». Este será a la medida del verano: en el fresco patio, AL AIRE LIBRE, de la vivienda del periodista Yoel Espinoza Medrano y estará dedicado al tema tan urgente para los cubanos de sociedad civil y política; esto debe interesar tanto a los cristianos como el Origen de la vida o el derecho a ella, no es menos importante su calidad y desarrollo.

 

Como sucedió en los dos primeros foros TODOS están invitados y ojalá se cumpla el objetivo de que confluyan todas las posiciones encontradas de los cubanos. De hecho el mismo Eliecer ha invitado mediante twitter a los autores del blog «La Joven Cuba» que realizan estudiantes de la Universidad Central de las Villas «Marta Abreu», pero también están invitados representantes de todos los estratos, incluyendo por supuesto a opositores pertenecientes a los diversos grupos políticos cubanos y creyentes de todas las profesiones de fe. Patmos se propone ser un espacio de diálogo y confluencia para todos y ojalá este debate no sea una excepción a sus propósitos. No por gusto Patmos de verano decidió estar AL AIRE LIBRE.  Logo PATMOS

EJT: trabajos forzados y mano de obra barata

00fruta_1El «Manual de Incidencia Política de CSW» ha sido adoptado y adaptado por Patmos en Cuba para talleres que contribuyan a empoderar a los creyentes para incidir, como debemos, en las políticas hasta hoy muy desacertadas, llevadas a cabo en nuestro país. Mientras lo revisaba me llamó poderosamente la atención una referencia hecha al caso de la compañía petrolera Unocal, de California, llevada a juicio en EE.UU por usar el trabajo forzado en la construcción de un oleoducto en cooperación con la junta militar de Birmania. No pude evitar el traslado de mi mente a veinte años atrás, entre el 30 de noviembre de 1993 y el 28 de julio de 1994, cuando junto a muchos otros jóvenes en el Ejército Juvenil del Trabajo, EJT, se me explotó en calidad de mano de obra barata, sometido también a trabajos forzados para reportar cuantiosas ganancias a una empresa israelí en negocios con el régimen en Cuba. Me pregunto en qué situación se vería esa empresa judía si ciudadanos esquilmados como yo tuviésemos acceso a un estado de derecho como le sucedió a Unocal. Además de disponer a sus antojos del plan citrícola en Jagüey Grande, Matanzas, lo hicieron también con nuestras vidas sacándonos el máximo provecho cual si fuésemos de su estricta propiedad, tratados como esclavos.

Guardo fresca en mi memoria una noche, afortunadamente de luna llena cuando a las diez pm todavía estábamos en el campo, sin comer ni bañarnos, tras una gigantesca jornada de trabajo que se remontaba al amanecer, solo interrumpida por un exiguo almuerzo. Nos encontrábamos entonces en un campo de concentración aledaño al poblado San José de Marcos. El Mayor Montes de Oca, Jefe del Boom, había advertido en la mañana que hasta que no cumpliésemos la norma no nos haría regresar del campo, era necesario cumplir los planes acordados con los israelíes y nosotros los estábamos obstruyendo. Llegué a pensar que aquella noche dormiríamos en la campiña pero al filo de las once pm fue enviada la carreta a buscarnos, en definitiva desde el anochecer estábamos en paro. «Mañana nos veremos» – anunció amenazante el mayor. Exhaustos caímos a la cama con la ropa sudada durante todo el día, y sin bañarnos, pues para colmo en la Unidad no encontramos ni una sola gota de agua, y aunque la hubiera el aseo habría tenido que hacerse sin jabón: hacía tres meses no se nos hacía entrega del aseo personal. Según el Mayor Montes de Oca las asignaciones se nos enviaban al Boom donde nos habían ubicado originalmente, contiguo al poblado de Socorro, en Pedro Betancourt, y de allí no nos enviaban nada. Unas semanas después se descubrió que fuimos víctimas de robo como era de esperar de la inmensa corrupción administrativa que imperaba en los altos mandos del EJT.    

Al día siguiente al mediodía Dios me dio la oportunidad de retar ante el Campamento al temido Mayor Montes de Oca. Concluido el magro almuerzo hizo formarnos a todos en el campo colocando al frente a nuestro rezagado pelotón. Uno a uno debíamos comprometernos a cumplir la norma ante todos. Tuve la esperanza de que al menos algunos de mis compañeros se negaran, pero imperaba la cultura oportunista de la sobrevivencia. Las palabras recién leídas en la pequeña biblia que siempre llevaba resguardada en un nylon escondida en uno de mis bolsillos resonaban en mi mente. Eclesiastés 5.5: «Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas» fue la frase que profesé una vez llegó mi turno, cuando me negué a comprometerme a nada. El oficial literalmente tronó ante el Campamento, hizo una alusión al héroe mambí Antonio Maceo, y me condenó al calabozo de cuyas condiciones infrahumanas mejor no hablo. 

Al menos yo gozaba de la condición privilegiada de ser «diferido» (solo un año de servicio antes de entrar a la universidad), y apenas fui sometido a estos maltratos por ocho meses, la mayoría de aquellos jóvenes debería entregar dos años completos de sus vidas, y algunos no tendrían la paciencia suficiente para ello, como aquel joven de Caibarién quien tras fugarse y ser detenido, luego de días sometido al calabozo, mientras era trasladado a la temible prisión militar conocida como «La Paula», de donde solo se contaban horrores, se suicidó lanzándose de la rastra en que lo llevaban con sus manos atadas a la espalda, ante la sorpresa inútil de sus guardias. No podía soportar trabajar como esclavo para una empresa israelí en contubernio con el régimen mientras su abuela y su niña de tres años, dependientes totalmente de él, se morían de hambre en Caibarién.

Lo más crudo para mí no fueron los maltratos de un régimen de quien esperaba cualquier cosa, sino la decepción de que fuese precisamente una empresa israelí la que se aprovechase de sus ofertas, entre las que nos encontrábamos nosotros. Esto hería mi más profunda sensibilidad y mi amor por Israel, en lo cual se me educó desde mi primera infancia, fruto de los estudios bíblicos, y objeto prioritario de mis oraciones; a pesar de la propia campaña del sistema en contra de esta gran nación. Tampoco podía entender de qué bloqueo cacareaba el totalitarismo cubano si se daba el gusto de comerciar con una empresa del mayor aliado de los EE.UU, sin necesidad de relaciones políticas con ese Estado.

NO ESTAMOS SOLOS

Un aluvión de postales llegadas desde otras partes del mundo me recuerda que no estamos solos, la solidaridad de nuestros hermanos se aglomera en el correo postal y va llegando poco a poco hasta nosotros, qué decir de la cantidad de mensajes electrónicos, ya sea vía e-mail o a través del teléfono. Son tantos los nombres que si quisiera escribirlos la lista sería interminable, esa lista estará en mi corazón por siempre porque el efecto de cada palabra, cada tarjeta, cada expresión de cariño, afecto, apoyo, es como el del agua sobre la tierra seca. Seguiré entonces el método de nuestro amigo Luis Bernal, quien ha estado entre los primeros, escribiré cada uno de los nombres en papel y los llevaré siempre conmigo, colocaré mis manos sobre ellos y oraré cada día por sus vidas, es la forma que tengo para agradecer esa enorme ola espiritual que en este momento hace un cerco protector sobre nosotros.

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