PATMOS de poesía

«Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación… me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. Estaba yo en el Espíritu EN EL DÍA DEL SEÑOR, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta…» Apocalipsis 1.9, 10

Un domingo en la tarde siempre será un tiempo apropiado para la poesía. Especialmente si ocurre en el marco de Patmos, este proyecto cubano de inspiración cristiana abierto a toda la sociedad, que lleva el nombre de la isla donde Juan, en calidad de preso y sometido a trabajos forzados, recibiera las visiones, por cierto también un domingo, que luego volcó en el Apocalipsis, libro que también puede ser clasificado como altamente poético. Esto será al menos lo que nos propondremos este domingo 8 de septiembre cuando a las 5pm nos reunamos en una finca en las afueras del poblado de Camajuaní, con motivo de la despedida que se nos hará a mi esposa Yoaxis Marcheco y a mí, que viajaremos a EE.UU invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) este 11 de septiembre.

Patmos reunirá esta vez a las dos congregaciones bautistas que pastoreamos en el centro de Cuba, «Resurrección» de la comunidad de Rosalía, y «Ebenezer» de Taguayabón, así como a muchos otros amigos, y además de la cena que compartiremos, ofrecerá un programa de dos partes. Tendrá lugar el servicio religioso dominical de ambas congregaciones unidas donde mi homilía, que cerrará un ciclo de sermones que presenté a estas iglesias durante todo el verano basados en el libro de Ester, contendrá los presupuestos del Manual de Incidencia Cristiana que Patmos ha adoptado y adaptado para empoderar a los creyentes en Cuba. La otra parte será la que tenga que ver con la poesía y es que se realizará un recital muy especial que dará inició a la gira nacional de laureados poetas que han decidido desinstitucionalizarse: Otilio Carvajal y Rafael Vilches. Con el nombre del poemario en preparación de Otilio «Nacido el trece de agosto» esta gira que se moverá por todo el país estará dedicada al también poeta Ángel Santiesteban, encarcelado en La Habana. Con esta gira, y este recital que la abre, Otilio y Rafael, se desmarcan de los círculos oficiales que algunos conciben como únicos administradores de la cultura para demostrar que existen alternativas independientes por cuyos cauces también puede fluir el arte.

Otilio Carvajal Marrero, quien ya fue noticia en la pasada Feria del libro en Santa clara por su poemario «Sobredosis» donde se incluye el poema a Santiesteban «Desintegración de la fe» que concluye con el verso /no pueden sino sentir que te han perdido/; nació en Chambas en 1968, y además de poeta es dramaturgo y narrador. Tiene publicados los cuadernos de poesía: «Libro del profanador», «Oda al pan», «Los navíos se alejan», «Prohibido soñar en esta casa» y «Thankgiving day»; en el género teatro: «Pájaros de noche» y «Condenado»; y las novelas: «Ponme la mano aquí», «El libro del holandés», «Dime con quién andas», «El libro más triste del mundo» y «La manito la tengo quemada». Su novela «Ponme la mano» aquí fue traducida al holandés y publicada en la editorial «La pluma de oro». Ha obtenido, entre otros, los premios literarios: José María Heredia, Manuel Navarro Luna, Eliseo Diego, Fundación de la Ciudad de Santa Clara, Vigía, y Raúl Doblado. Antologado en más de cincuenta muestras  de la poesía y narrativa cubanas e hispanoamericanas, su obra también ha aparecido en  las revistas La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura, Unión, Tablas, Umbral, Signos, Sic, Alhucema, Diacrítica.       

Rafael Vilches Proenza, nacido en Vado del Yeso en 1965, es poeta y narrador. Egresado del primer curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria «Onelio Jorge Cardoso» también ha sido laureado en concursos nacionales e internacionales como el Manuel Navarro Luna (2004 y 2010), De la Ciudad (2005), La Enorme Hoguera (2006), mención del Premio internacional Nosside-Caribe, mención Premio UNEAC de poesía Julián del Casal (2007), Premio Nacional de Poesía Centenario de Emilio Ballagas, UNEAC Holguín 2008. Ha publicado la novela «Ángeles desamparados» y los libros de poesía: «Dura silueta», «La Luna», «El único hombre», «Trazado en el polvo» y «Tiro de gracia». Textos suyos han visto la luz en revistas y antologías cubanas y extranjeras.

Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Los poetas Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Será un enorme privilegio partir a nuestra gira a Washington dejando otra en Cuba para la poesía nacida en nuestra isla de Patmos. Quiera Dios que esta vez los versos, y no los fusiles y las balas, tengan mucho que ver con los cambios que inexorablemente tienen que tener lugar en nuestra Patmos del Caribe. Si son poemas del calibre de los de Carvajal y Vilches no lo dudo. Con solidaridad como la de ambos espero que Santiesteban esté libre en poco tiempo, y al menos a esto si aspiro a nuestro regreso a Cuba.

LA APRETADA AGENDA DE LA XXIII CARAVANA

Ayer se marchó de Cuba la XXIII Caravana de los Pastores por la Paz. No tuve ningún contacto con ellos, no se propició, solo seguí a distancia las actividades que les planificaron, si bien este aňo, a diferencia del anterior, fueron traídos a los poblados más cercanos a mi terruño Taguayabón, tales como Caibarién, Remedios, Camajuaní y Vueltas. Como se dice en buen cubano, me picaron cerquita, aunque a Taguayabón en particular solo le miraron fugazmente a través de las ventanillas de sus buses. Yo que el año pasado escribí que nunca los habíamos tenido por esta zona, ni a ellos, ni mucho menos a sus ayudas humanitarias, ahora no podré escribir lo mismo, al menos de ellos, porque sus ayudas siguen tan distantes como antes. Es probable que al pasearles por estos poblados de las Villas a ellos hasta les haya parecido que por lo menos acá no hay necesidad de repartir sus contenedores y por ello descansan en esa tarea de la repartición en las autoridades cubanas o en instituciones que gozan de su visto bueno, ¡si ellos supiesen que previo a su arribo a estos lares se produjo una verdadera cacería humana donde todos los indigentes y marginales, cuya proporción tristemente aumenta cada día, fueron atrapados y detenidos en grosero y descarado operativo hasta que los caravanistas fueron conducidos de regreso, de esta forma no se causó a estos visitantes tan ocasionales la mala impresión que cotidianamente puede apreciarse. No se tuvo en cuenta ni importó en lo más mínimo a las autoridades el escándalo que esto ocasionó, especialmente en una población tan concentrada como la de Vueltas donde fue particularmente notorio. Se realizó una verdadera limpieza humana para no afectar la pulcritud de los visitantes extranjeros.
El que les trajeran a mi zona no fue la única diferencia que encontré en la Caravana XXIII con respecto a la XXII. Se notó esta vez por ejemplo la ausencia de Ellen Berstein quien en la experiencia anterior venía al frente como sustituta de Lucius, y no extrañó solo su ausencia física sino el silencio total de los medios oficiales respecto a su persona contrastando con el trato de heroína que se le concedió el año pasado como líder de la caravana. También fue extremadamente notable cómo el número de los caravanistas se redujo a menos de la mitad de los que vinieron el año pasado. Esto obedece a que, aún con todas las medidas profilácticas tomadas para contrarrestar esto por parte de las autoridades cubanas, cada vez resulta más difícil conseguir personas sensatas que no se percaten que les están pasando gato por liebre, salvo a jóvenes inexpertos, en número considerable teniendo en cuenta el número total de los caravanistas, que aprovechan esta posibilidad para tener una aventura “revolucionaria”, a la vez que encuentran una manera barata de pasar unos días de sus vacaciones atendidos como reyes, disfrutando entre uno y otro acto político de algunas de las bondades que el régimen que impera en Cuba les concede a ellos al mismo tiempo que se las niega a la mayor parte de su propio pueblo.
Que contradictorio se me hace el civismo del que alardea el grupo, capaces como son de conseguir mas de cien toneladas de ayuda humanitaria tras recorrer numerosas ciudades y hacerlas traspasar las fronteras Canadá-EE.UU y EE.UU-México, con la forma tan sumisa con la que se dejan conducir como borregos por el territorio cubano. No tiene gracia comportarse valientes allá ante un gobierno democrático que finalmente les permite pasar sin mayores dificultades para venir a rendir pleitesía ente un régimen autoritario que niega la mayor parte de los derechos que ellos defienden para el pueblo cubano. No esperaba verlos por mi zona, debo reconocer que en esto me sorprendieron esta vez quienes les llevaron, pero donde me quedó bien claro el control total que le entregan al gobierno de acá fue cuando, por más que busqué, no encontré a ninguno de ellos en la Parroquia San Salvador del Mundo donde uno de los activistas políticos cubanos de mayor renombre recibía honras fúnebres, ni en el cementerio de Colón para su multitudinario sepelio. La muerte de Oswaldo Payá fue sin dudas el mayor acontecimiento que tuvo lugar en la isla durante la estancia de esta XXIII Caravana. Los caravanistas que sin dudas si poseen el acceso a internet del que carece la mayor parte del pueblo de Cuba, saben que este hombre brillante realizó su activismo inspirado en la doctrina social de la iglesia, la misma en la que dicen sustentar la suya los Pastores por la Paz. Fue por ello que no pude evitar mi limitado gorjeo en twitter a través de mi cuenta @maritovoz y por lo menos tuve que decir: Esperaba 23 Caravana #PastoresPorLaPaz presente en #Cuba iria a misa por #OPS pero el coraje civico lo dejaron cuando cruzaron la frontera