El declive de los Pastores por la Paz

Agradezco nuevamente a 14ymedio la publicacion de un articulo de opinion mio el pasado 30 de julio: <http://www.14ymedio.com/opinion/declive-Pastores-Paz_0_1825017487.html#

Esta vez sobre los Pastores por la Paz. En medio de un verano donde nuestra iglesia bautista en Taguayabon, Villa Clara, Cuba, ha debido suspender diversas actividades planeadas con anticipacion por causa de la carencia de un transporte. Entre ellas un tour historico a nuestras instalaciones o sitios de huellas de nuestros antepasados en La Habana, donde seriamos guiados por el pastor Carlos Sebastián Hernández Armas, historiador de nuestra Convencion, quien previamente nos habia visitado e impartido una conferencia magistral. Al parecer alguien ha dado alguna orden en algun lugar para que nadie nos rente algun transporte, especialmente omnibus (guaguas). Vemos como las que han traido en el pasado los “Pastores por la Paz” estan siendo usadas impunemente por las autoridades politicas, no solo para negarnos su acceso, sino hasta para reprimirnos. Hoy que hemos tenido que suspender otra actividad por este mismo motivo reproduzco integramente mi escrito de 14ymedio:

El declive de los Pastores por la Paz

Este miércoles, los integrantes de la XXVI Caravana de Pastores por la Paz concluyeron su viaje anual a la Isla. A diferencia de sus anteriores ediciones, ésta transcurrió sin pena ni gloria. En los medios oficiales, salvo un breve reportaje televisivo a su llegada y un tardío artículo en Granma, poco se supo de un acontecimiento que años atrás acaparaba titulares.
Los Pastores por la Paz parecen irse apagando desde que muriera en 2010 el alma y líder del movimiento, el reverendo Lucius Walker. Solo el empuje de su hija Gail ha conseguido mantenerlo en activo, y más por deber moral e inercia que por verdadero entusiasmo. La recién concluida edición de la caravana es muestra fehaciente de esa decadencia.
Años atrás, su peregrinar llegaba a unas ciento veinte ciudades de Canadá y Estados Unidos en las que desarrollaban eventos y recolectaba ayuda humanitaria para Cuba y otros países. En cambio, este año incluyeron en su ruta apenas una treintena de urbes. El número de los participantes también ha mermado y ni siquiera llegó a cincuenta, más de la mitad jóvenes que tal vez percibieron el viaje como una ocasión para hacer algo diferente en sus vacaciones.
Aquellas decenas de autobuses de antaño se redujeron esta vez a cuatro unidades. Es posible que la recolección de ayuda se haya visto afectada por la difusión, por activistas, de imágenes y reportes sobre la utilización de una parte de esos vehículos para trasladar a las fuerzas de choque que reprimen en actos de repudio a disidentes pacíficos.
En lugar de contribuir a aliviar el transporte público, las conocidas guaguas amarillas que los pastores traen con la ayuda humanitaria terminan en empresas del Estado para transportar a sus empleados, como es el caso de la Constructora Militar en Villa Clara.
Con las donaciones de comida, medicina y ropa ocurre otro tanto. Numerosas han sido las denuncias en los últimos años sobre la comercialización por parte de empresas estatales de productos cuyo fin debió ser la distribución gratuita y humanitaria. Sin lugar a dudas, esas quejas también le han pasado factura a los Pastores por la Paz.
El único saldo positivo de la caravana de este año ha sido la entrada al país de más de cincuenta sillas de ruedas para personas discapacitadas.
La bienvenida que recibió la Caravana por la Paz en el aeropuerto internacional José Martí fue presidida por Caridad Diego, Jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que por otro lado entorpece las libertades religiosas en la Isla. Tal concomitancia afecta, sin dudas, a un movimiento que se autodefine como totalmente cívico, religioso y social.
Se difundieron imágenes de las guaguas amarillas trasladando a las fuerzas de choque que reprimen en actos de repudio a disidentes pacíficos
Además, esta cercanía entre los pastores y el PCC contradice los principios de la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO), que apoya las caravanas. Desde su fundación en 1967, esta organización norteamericana se enfoca en ayudar a entidades comunitarias con asistencia técnica, entrenamiento y fondos. IFCO cuenta con una red global de facilitadores comunitarios y religiosos que participan en las luchas por la justicia y la autodeterminación de los pueblos oprimidos, lo cual choca inevitablemente con los poderes totalitarios.
Algunos líderes religiosos locales enviaron mensajes a los visitantes para proponerles un encuentro, lo que puede haber llevado a la funcionaria del Comité Central a esperarlos nada más bajar del avión. Con el objetivo quizás de alejarlos de nuestra realidad, las autoridades cubanas les organizaron un programa lleno de jornadas de trabajo agrícola en la provincia de Artemisa y luego los trasladaron a Sancti Spíritus para incorporarlos a las celebraciones políticas del 26 de julio.
Se perdió así una magnífica oportunidad para explicarles desde nuestra posición el bloqueo interno que padece el país, aquel que ejercen las autoridades cubanas contra su propio pueblo.
Ahora que ese bloqueo interno se torna más visible con el proceso de normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, los Pastores por la Paz tienen ante sí un gran reto. O su labor pierde sentido y desaparece, o actúan de forma consecuente con sus presupuestos para convertirse en un ejemplo para la sociedad civil cubana. Al parecer, conscientes del período definitorio por el que transitan, este año la caravana escogió la sugerente frase “éste es el momento”.

Peligroso cementerio de chatarras

Este verano sin opciones puede resultar muy peligroso para nuestros niños.

Este verano sin opciones puede resultar muy peligroso para nuestros niños.

La semana pasada en mi blog Cubano Confesante conté como 14ymedio puso el poste en Taguayabón: h… bit.ly/1KwluMl . En el artículo que había publicado 14ymedio dimos cuenta de otros muchos problemas de los que adolece este pueblo de nombre aborígen. Entre estos hablaba del otrora parquesito infantil, ahora peligroso cementerio de chatarras. Sobre este en mi cuenta de Facebook https://www.facebook.com/mariofelix.lleonartbarroso https://www.facebook.com/mariofelix.lleonartbarroso pueden ver toda una galería de fotos. Ojalá y la próxima caravana IFCO/Pastores por la Paz, la 26,  que ya recorre a Estados Unidos y a Canada pusiese un grano de arena en cambiar realidades como estas y no en traer buses para que el régimen los emplee en sus actos de repudio. Este verano sin opciones puede resultar muy peligroso para nuestros niños.

¿Por qué los golpes?

golpizaLos golpes contra manifestantes pacíficos en La Habana han sido noticia por ocho domingos consecutivos. En uno de las primeras jornadas el hijo del líder sindical Jesús Menéndez fue arrastrado por varios metros en el suelo sin importar siquiera su condición de septuagenario. El séptimo domingo, entre golpes y golpes, sobresalió el reintento de asesinato a Raúl Borges Alvarez, esta vez con un piñazo certero contra su pecho, sin importar, (o precisamente por), su cirugía del corazón. No en balde, respecto al mismo Raúl, ya advirtieron oficiales de la Seguridad del Estado a su hijo Ernesto en la prisión, y a su hijo Cesar en la calle, sobre la posibilidad inminente de su muerte por padecer también de “pancreatitis crónica”, la misma causa de muerte de Juan Wilfredo Soto García el 8 de mayo de 2011, tras una golpiza policial el 5; porque claro, puede ser lo más natural del mundo morirse luego de recibir una golpeadura, especialmente si se posee algún antecedente de salud, y ya se sabe que el área del páncreas es otra de las zonas preferidas para los golpeadores.

Algunos tuvimos la esperanza de que tras el anuncio de normalizar relaciones entre EE.UU-Cuba se acabaran, o al menos disminuyeran los golpes, ahora comprobamos que lo que ocurre es precisamente lo contrario. Pareciera que la bestia se siente más fuerte para golpear con impunidad. Asi lo confirman los 641 arrestos en mayo, la cifra de detenciones de disidentes más alta de los últimos diez meses, y en ellas siempre, de una u otra manera, está involucrada la violencia. En las golpizas y actos de repudio contra las Damas de Blanco no ha importado a las autoridades políticas ni siquiera el descarado uso para transportar a los verdugos, de buses traídos a Cuba por la Caravana “Pastores por la Paz” no precisamente para tales fines, suponemos.

Experiencias como la reciente VII Cumbre de las Américas en Panamá demuestran que el régimen experto en golpes está dispuesto a exportar esta modalidad de intolerancia a cualquier sitio del mundo a donde se le reciba. La comunidad internacional puede comprobar que el sistema que por sobrevivencia accede a conversar con su enemigo histórico, con la potencia mundial, con el “imperio”, no lo está para con su propio pueblo, y menos si de aceptar diferencias se trata. Es a golpes y a porrazos como suele resolver cualquier asunto con sus ciudadanos.

Lo peor es que muchos en la población han asimilado este modus operandi aprendido del papá Estado y es así que prefieren resolver cada problema, con razón o sin razón, a golpes. Cualquier ciudadano o ciudadana en Cuba, por más pacífico o pacífica que sea, está expuesto o bien a los golpes que provienen directamente del Estado o a los de cualquiera de sus muchos frankesteins, “sus hombre nuevos” evocados por Guevara, quienes prefieren tomar a sus prójimos como sacos de entrenamiento de boxeo antes que dialogar y resolver así las diferencias. Y es que los golpes sobran cuando faltan las palabras, y más las razones.

LA APRETADA AGENDA DE LA XXIII CARAVANA

Ayer se marchó de Cuba la XXIII Caravana de los Pastores por la Paz. No tuve ningún contacto con ellos, no se propició, solo seguí a distancia las actividades que les planificaron, si bien este aňo, a diferencia del anterior, fueron traídos a los poblados más cercanos a mi terruño Taguayabón, tales como Caibarién, Remedios, Camajuaní y Vueltas. Como se dice en buen cubano, me picaron cerquita, aunque a Taguayabón en particular solo le miraron fugazmente a través de las ventanillas de sus buses. Yo que el año pasado escribí que nunca los habíamos tenido por esta zona, ni a ellos, ni mucho menos a sus ayudas humanitarias, ahora no podré escribir lo mismo, al menos de ellos, porque sus ayudas siguen tan distantes como antes. Es probable que al pasearles por estos poblados de las Villas a ellos hasta les haya parecido que por lo menos acá no hay necesidad de repartir sus contenedores y por ello descansan en esa tarea de la repartición en las autoridades cubanas o en instituciones que gozan de su visto bueno, ¡si ellos supiesen que previo a su arribo a estos lares se produjo una verdadera cacería humana donde todos los indigentes y marginales, cuya proporción tristemente aumenta cada día, fueron atrapados y detenidos en grosero y descarado operativo hasta que los caravanistas fueron conducidos de regreso, de esta forma no se causó a estos visitantes tan ocasionales la mala impresión que cotidianamente puede apreciarse. No se tuvo en cuenta ni importó en lo más mínimo a las autoridades el escándalo que esto ocasionó, especialmente en una población tan concentrada como la de Vueltas donde fue particularmente notorio. Se realizó una verdadera limpieza humana para no afectar la pulcritud de los visitantes extranjeros.
El que les trajeran a mi zona no fue la única diferencia que encontré en la Caravana XXIII con respecto a la XXII. Se notó esta vez por ejemplo la ausencia de Ellen Berstein quien en la experiencia anterior venía al frente como sustituta de Lucius, y no extrañó solo su ausencia física sino el silencio total de los medios oficiales respecto a su persona contrastando con el trato de heroína que se le concedió el año pasado como líder de la caravana. También fue extremadamente notable cómo el número de los caravanistas se redujo a menos de la mitad de los que vinieron el año pasado. Esto obedece a que, aún con todas las medidas profilácticas tomadas para contrarrestar esto por parte de las autoridades cubanas, cada vez resulta más difícil conseguir personas sensatas que no se percaten que les están pasando gato por liebre, salvo a jóvenes inexpertos, en número considerable teniendo en cuenta el número total de los caravanistas, que aprovechan esta posibilidad para tener una aventura “revolucionaria”, a la vez que encuentran una manera barata de pasar unos días de sus vacaciones atendidos como reyes, disfrutando entre uno y otro acto político de algunas de las bondades que el régimen que impera en Cuba les concede a ellos al mismo tiempo que se las niega a la mayor parte de su propio pueblo.
Que contradictorio se me hace el civismo del que alardea el grupo, capaces como son de conseguir mas de cien toneladas de ayuda humanitaria tras recorrer numerosas ciudades y hacerlas traspasar las fronteras Canadá-EE.UU y EE.UU-México, con la forma tan sumisa con la que se dejan conducir como borregos por el territorio cubano. No tiene gracia comportarse valientes allá ante un gobierno democrático que finalmente les permite pasar sin mayores dificultades para venir a rendir pleitesía ente un régimen autoritario que niega la mayor parte de los derechos que ellos defienden para el pueblo cubano. No esperaba verlos por mi zona, debo reconocer que en esto me sorprendieron esta vez quienes les llevaron, pero donde me quedó bien claro el control total que le entregan al gobierno de acá fue cuando, por más que busqué, no encontré a ninguno de ellos en la Parroquia San Salvador del Mundo donde uno de los activistas políticos cubanos de mayor renombre recibía honras fúnebres, ni en el cementerio de Colón para su multitudinario sepelio. La muerte de Oswaldo Payá fue sin dudas el mayor acontecimiento que tuvo lugar en la isla durante la estancia de esta XXIII Caravana. Los caravanistas que sin dudas si poseen el acceso a internet del que carece la mayor parte del pueblo de Cuba, saben que este hombre brillante realizó su activismo inspirado en la doctrina social de la iglesia, la misma en la que dicen sustentar la suya los Pastores por la Paz. Fue por ello que no pude evitar mi limitado gorjeo en twitter a través de mi cuenta @maritovoz y por lo menos tuve que decir: Esperaba 23 Caravana #PastoresPorLaPaz presente en #Cuba iria a misa por #OPS pero el coraje civico lo dejaron cuando cruzaron la frontera

La apretada agenda de la XXII Caravana

¨Hace años que recibimos cartas con amenazas de llevarnos a los tribunales. Veremos si van a empezar a hacerlo. Si se deciden, tendrán que atenerse a las consecuencias, pues armaremos un gran escándalo, protestaremos contra las leyes que nos impiden viajar libremente…¨

Ellen Bernstein, coordinadora interina de los Pastores por la Paz (En Caminos, No. 36, 2005; p.10)

Por primera vez sin Lucius Walker llegó en la tarde del 22 de julio y por veintidós ocasión desde 1992 la caravana Pastores por la paz tras recorrer 130 ciudades entre EE.UU y Canadá, recolectar más de 100 toneladas de ayuda humanitaria y cruzar nuevamente la frontera sin pedir autorización ni pagar licencia al Departamento del Tesoro de los EE.UU. Tom Smith, presidente de la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO) y Ellen Bernstein, coordinadora interina de los Pastores por la Paz fueron quienes lideraron esta vez el grupo que por veintidós ocasión también regresó el 31 de julio a sus tierras de libertad sin tener que enfrentar problemas legales por su activismo, y comenzar a planificar así la XXIII Caravana.

Pastores por la paz

Esa apretada agenda no les permitió reparar en gente como yo, simple y común como la mayor parte del pueblo de Cuba, segregado y violentado en la mayor parte de mis derechos ciudadanos incluido ese que tanto defiende la organización del derecho a viajar. Muestran valentía ante su gobierno pero vienen a plegarse ante el mío que les recibe, les acompaña todo el tiempo, le despide en los aeropuertos y les diseña la apretada agenda a la que tan bien se amoldan sin cuestionamientos, más política que humanitaria por cierto. Valientes serían si además de cruzar su frontera sin permiso traspasaran la mía sin que les preparasen la agenda y llevaran a quien quisieran sus toneladas de ayuda humanitaria -ya que habría que ver luego cuál es el uso total que se les da-.

No creo que en la apretada agenda que les prepararon hayan incluido al menos una visita de alguien de los 108 caravanistas a su compatriota Alan Phillip Gross quien sí tuvo el coraje de repartir computadoras por su cuenta, tristemente beneficiando a una comunidad hebrea que no ha tenido la dignidad de defenderlo, lo cual apena mucho.

Esta tarde mientras trataba de moverme, cubano de a pie como soy, en botella, contemplé con el pueblo como algunas de estas guaguas amarillas con las que todo el mundo identifica a los Pastores por la Paz, propiedad ahora de la Empresa Constructora Militar que trabaja en la lucrativa cayería al norte-centro de Cuba pasaban semivacías, pero raudas y veloces, ignorándonos cual si fuésemos fantasmas, escena habitual de todos los días por estas comarcas. En cuanto a la famosa ayuda humanitaria que supuestamente recogen los caravanistas para hacerla llegar al pueblo de Cuba jamás hemos visto un gramo de ella en mí necesitado contexto inmediato -que sepamos- porque bien pudiera ser que parte de la ropa proveniente de ¨donaciones¨ que se comercializan en muchas de nuestras tiendas de productos industriales provenga del esfuerzo de estas caravanas, y entonces, por supuesto nunca llega realmente a quienes más la necesitan. En cuanto a los autos que trajeron esta vez espero que ninguno vaya a parar a esos que los usan
con toda impunidad para secuestrar pacíficos civiles en nuestras calles, como ya me ha ocurrido a mí personalmente dos veces en apenas cuatro meses (23 de febrero y 26 de junio).

De cualquier manera, el régimen cubano debía cuidarse más, aún con todas las medidas que toma para controlar a los caravanistas, con la excusa de que los está cuidando, por el hecho del ejemplo cívico que de al fin y al cabo nos dejan los visitantes. La filosofía del fallecido Lucius Walker, ahora continuada por su grupo, siempre fue la de que para ejercer su misión la iglesia no tiene que pedir permiso a ningún gobierno y esto choca frontalmente con el control totalitario que por más de cinco décadas lleva ejerciendo el régimen cubano. Debo admitir que me siento francamente retado por ellos, ya veremos si se me tolera a mí como a ellos en su país.

Mario Félix Lleonart