«¡Mas se perdió en Cuba!»: 7 meses de un asalto policial

Acta de ocupación de mi laptop y de mi memory flah de 32G

Acta de ocupación de mi laptop y de mi memory flah de 32G

Actas de ocupación de la laptop a mi esposa Yoaxis Marcheco. ¨Por un hecho que investiga la policia¨

Actas de ocupación de la laptop a mi esposa Yoaxis Marcheco. ¨Por un hecho que investiga la policia¨

Hoy hace siete meses del asalto policial del que fuimos víctimas mi esposa Yoaxis Marcheco y yo. Todavía no nos hemos repuesto de ese golpe. Nuestra perdida fue mucho mayor que el costo del hardware ocupado. La totalidad de nuestro patrimonio digital acumulado hasta esa fecha nos fue arrebatado. A partir de allí debimos comenzar prácticamente de cero. No solo bibliotecas personales que minuciosamente compilamos durante años, que incluían colecciones de fotos familiares por décadas, o toda la música y sus diapositivas para el uso en nuestras iglesias, sino que toda nuestra creación literaria, fotográfica y académica fue ocupada. Incluyendo además diversos artículos, muchos de ellos inéditos, toda mi poesía, nuestros dramas de navidad, nuestra correspondencia y la de las dos iglesias que pastoreamos. En el plano académico el efecto fue letal. Cursos que nos había llevado años ir conformando, libros que confeccionábamos para el Seminario Teológico Bautista de Santa Clara (tres tomos de los cursos de Nuevo Testamento, prácticamente a la mitad cada uno de ellos) todo regresó al estado de cero. Por estos días en que mi esposa debe reelaborar un curso que estaba listo, el de Ministerio Transcultural, y yo el de Postmodernidad, ambos para ser impartidos en breve en el Seminario, sentimos renovado el dolor de nuestra pérdida.

Ya en 2013, en el Café Literario de Santa Clara, en circunstancias muy extrañas, me fue robada mi mochila con variadas pertenencias en un intento evidente de ocupar mi laptop que afortunadamente aquel día no llevaba conmigo, limitándose solo la perdida a cámara de video y memorias flash. Extremé medidas a partir de ese momento para no volver a ser víctima de esos actos de rapiña. Lo inconcebible para mi esposa y para mí fue que quienes debieran existir para cuidarnos -si hubiésemos vivido en un país normal, que evidentemente no es el caso, como confirma este hecho- fueron quienes nos arrebataron nuestras dos laptops personales, en un operativo dirigido por quien funge como Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Camajuaní, el Mayor Fermín. Increíble que alguien que porte un uniforme supuestamente para velar por la tranquilidad ciudadana se preste para atracar a la propia ciudadanía, sea quien fuere que le diese las órdenes, si el honor hubiese sido su prioridad no se habría prestado para este despojo.

Pero el peor atentado no fue el atraco policial sino el extremo estado de indefensión del que posterior a esto nos sentimos victimas pues, a pesar de haber pasado con creces el tiempo estipulado para ello, ni siquiera hemos recibido respuestas solicitadas hace meses a instancias tales como: Ministerio de Justicia, Minint Nacional, Fiscalía General… El último lugar al que acudí en persona el pasado mes de noviembre fue a la Fiscalía Militar de Villa Clara donde, ante mi insistencia, el Fiscal que ese día se encontraba de guardia, luego de alrededor de tres horas de llamadas telefónicas en averiguaciones, me anticipó que la respuesta era que no nos devolverían nuestras propiedades, por encontrar en ellas información relacionada con la NoViolencia, aunque esto se nos avisaría de manera oficial, y entonces podríamos apelar. Pero incluso tal determinación todavía brilla por su ausencia y solo tenemos aquellas chapuceras actas de ocupación dadas el día del atraco, que según abogados consultados, constituyen una burla. Para colmo ya nos enteramos que la mujer policía que las firmó abandonó en protesta la PNR hace unas semanas pues ciertas propiedades que esa unidad policial había ocupado, y que según dictamen legal debían devolver, desaparecieron, y la responsabilidad legal recaía sobre la pobre infeliz que fue utilizada para firmarlas. Debe ser causa de que últimamente la PNR viole la ley además al no entregar actas de ocupación, ya que ningún policía quiere responsabilizarse con firmarlas, como demuestra el reciente caso del campesino José Antonio Quintana al cual, en operativo dirigido también por el Mayor Fermín al atardecer del pasado 8 de enero, ocuparon varias propiedades, sin entregar la debida acta de ocupación lo cual convierte el hecho en un auténtico robo a mano armada. Recuérdese que los actos de corrupción en unidades policiales como esta de Camajuaní han derivado en escándalos como el del reciente suicidio del corrupto capitán Amaury Carmenate (http://www.14ymedio.com/nacional/se-suicida-oficial-policia-participo-en-asalto-en-Camajuani_0_1670232967.html#.VGYiw6ElaR0.twitter …).

El campesino Quintana en Fiscalía Militar de Villa Clara reclamando por el atraco policial del que fue víctima, sin recibir siquiera Acta de Ocupación

El campesino Quintana en Fiscalía Militar de Villa Clara reclamando por el atraco policial del que fue víctima, sin recibir siquiera Acta de Ocupación

Mi esposa y yo nos sentimos doblemente robados y las instituciones eclesiales para las que trabajamos, iglesias y seminarios, se encuentran igualmente afectadas. Cuando se tiene en cuenta que, mientras este vergonzoso hecho sucedía, el dictador Raúl Castro sostenía conversaciones secretas con el presidente Barack Obama desde hacía más de diez meses uno no tiene más que mover la cabeza, suspirar, y evocar la famosa frase de: «¡Mas se perdió en Cuba!».

¡Que nadie enseñe nada, yo solo puedo enseñar!: Pregunta 7 de 30: ¿Por qué mantiene el monopolio de la educación en sus manos sin permitir abrir planteles educativos a los grupos religiosos a pesar de reconocer la necesidad imperiosa que posee el pueblo de Cuba de una educación moral y cívica que reconstruya valores que identificaban a los cubanos en el mundo y que hoy están ausentes?

El educador y filósofo cristiano José de la Luz y Caballero, pilar de la nación cubana, echa por tierra con su pensamiento el sistema de educación cubano actual.

El educador y filósofo cristiano José de la Luz y Caballero, pilar de la nación cubana, echa por tierra con su pensamiento el sistema de educación cubano actual.

Desde semanas antes al lunes 1 de septiembre cuando comience en Cuba el nuevo curso escolar, en todos sus medios el régimen hace alarde y se erige autoalabanzas por “sus bondades” al garantizar la educación desde preescolar y hasta noveno grado a todos los niños cubanos. Lo que no explicará a nadie es el porqué de tanta bondad y de seguro se sobrarán en el mundo, como suele ocurrir, ingenuos que se presten a creer, o que aparenten creer la supuesta santidad del sistema cubano. Un fenómeno de masas reciente como lo es la película “Conducta” de Ernesto Daranas ya se introdujo en este san Benito y lo deshizo.

Pero hay más aparte de las limitaciones en todo sentido del Ministerio de Educación en Cuba: a pesar de que demostrado está que el señor feudal no puede cargar con esta responsabilidad de enseñar a nuestros hijos, porque lo está haciendo mal (de educar ni hablemos, como en la salud,  no quiere perder su hegemonía en esta área. Y es que sabe que le va el hilo que le queda de vida en ello. A pesar de los más de cincuenta años de desastres transcurridos y de tejer la leyenda que en los sesenta años anteriores no hubo nada bueno, no han conseguido borrar el aporte de la enseñanza privada y en especial el de los colegios religiosos a lo largo y ancho del país. Hoy muchas instituciones religiosas dispuestas estarían, no a echar una mano, sino a ocupar incluso las riendas de la educación en Cuba. Pero como sucede con otras áreas “priorizadas” el régimen “no quiere soltar”.

Algunas iglesias incluso han ido más allá de decirlo y ofrecerlo y han intentado hacer para recibir a cambio todo tipo de ataques, acosos y prohibiciones. Pregúntesele a iglesias como las bautistas de Camajuaní o Vueltas qué sucedió con sus kindergártenes y se obtendrán amplios testimonios del por qué tuvieron que cerrarlos, o a la primera iglesia bautista de Placetas todas las odiseas para mantener abierto el suyo contra viento y marea. También en Placetas pregúntese al pastor Israel Martin Lemus por todas las peripecias que ha tenido que pasar su Iglesia Evangélica Independiente para llevar adelante su flamante proyecto de Escuela Cubana de Estudios Teológicos (ECETE) que incluye lo que me atrevo a declarar como el primer embrión de otra vez un colegio religioso en Cuba y se sabrá de qué estamos hablando. Y solo estoy poniendo ejemplos cercanos a mí geográficamente.

Cuando este próximo 1 de septiembre se escuche gritar a los niños cubanos: “Pioneros por el comunismo, ¡Seremos como el Ché!” o cuando en el acto por la apertura del nuevo curso sean leídos los mamotretos de “comunicados” dando loas a espías y posiblemente dando vivas a Hamás, entonces es probable que algunos ingenuos, si prestan atención, comiencen a entender el porqué de tanta bondad. Y toda esta carga ideológica y este absurdo adoctrinamiento político aun antes de que nuestros niños comiencen a escribir o a leer. Cuando José de la Luz y Caballero dijera su famosa frase: “Enseñar puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo” no utilizó casualmente la palabra evangelio sino con toda intención y sentido literal. En cuanto al régimen ya hasta enseñar se le va haciendo difícil. Es hora de que “suelten” y concedan a quienes realmente pueden y quieren hacerlo toda la educación y la enseñanza. Por ello dedicamos la séptima de un total de treinta preguntas (http://cubanoconfesante.com/?p=733) que presentamos el año pasado en Washington cuestionando las supuestas libertades religiosas en Cuba invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW).

PATMOS de poesía

«Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación… me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. Estaba yo en el Espíritu EN EL DÍA DEL SEÑOR, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta…» Apocalipsis 1.9, 10

Un domingo en la tarde siempre será un tiempo apropiado para la poesía. Especialmente si ocurre en el marco de Patmos, este proyecto cubano de inspiración cristiana abierto a toda la sociedad, que lleva el nombre de la isla donde Juan, en calidad de preso y sometido a trabajos forzados, recibiera las visiones, por cierto también un domingo, que luego volcó en el Apocalipsis, libro que también puede ser clasificado como altamente poético. Esto será al menos lo que nos propondremos este domingo 8 de septiembre cuando a las 5pm nos reunamos en una finca en las afueras del poblado de Camajuaní, con motivo de la despedida que se nos hará a mi esposa Yoaxis Marcheco y a mí, que viajaremos a EE.UU invitados por Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) este 11 de septiembre.

Patmos reunirá esta vez a las dos congregaciones bautistas que pastoreamos en el centro de Cuba, «Resurrección» de la comunidad de Rosalía, y «Ebenezer» de Taguayabón, así como a muchos otros amigos, y además de la cena que compartiremos, ofrecerá un programa de dos partes. Tendrá lugar el servicio religioso dominical de ambas congregaciones unidas donde mi homilía, que cerrará un ciclo de sermones que presenté a estas iglesias durante todo el verano basados en el libro de Ester, contendrá los presupuestos del Manual de Incidencia Cristiana que Patmos ha adoptado y adaptado para empoderar a los creyentes en Cuba. La otra parte será la que tenga que ver con la poesía y es que se realizará un recital muy especial que dará inició a la gira nacional de laureados poetas que han decidido desinstitucionalizarse: Otilio Carvajal y Rafael Vilches. Con el nombre del poemario en preparación de Otilio «Nacido el trece de agosto» esta gira que se moverá por todo el país estará dedicada al también poeta Ángel Santiesteban, encarcelado en La Habana. Con esta gira, y este recital que la abre, Otilio y Rafael, se desmarcan de los círculos oficiales que algunos conciben como únicos administradores de la cultura para demostrar que existen alternativas independientes por cuyos cauces también puede fluir el arte.

Otilio Carvajal Marrero, quien ya fue noticia en la pasada Feria del libro en Santa clara por su poemario «Sobredosis» donde se incluye el poema a Santiesteban «Desintegración de la fe» que concluye con el verso /no pueden sino sentir que te han perdido/; nació en Chambas en 1968, y además de poeta es dramaturgo y narrador. Tiene publicados los cuadernos de poesía: «Libro del profanador», «Oda al pan», «Los navíos se alejan», «Prohibido soñar en esta casa» y «Thankgiving day»; en el género teatro: «Pájaros de noche» y «Condenado»; y las novelas: «Ponme la mano aquí», «El libro del holandés», «Dime con quién andas», «El libro más triste del mundo» y «La manito la tengo quemada». Su novela «Ponme la mano» aquí fue traducida al holandés y publicada en la editorial «La pluma de oro». Ha obtenido, entre otros, los premios literarios: José María Heredia, Manuel Navarro Luna, Eliseo Diego, Fundación de la Ciudad de Santa Clara, Vigía, y Raúl Doblado. Antologado en más de cincuenta muestras  de la poesía y narrativa cubanas e hispanoamericanas, su obra también ha aparecido en  las revistas La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura, Unión, Tablas, Umbral, Signos, Sic, Alhucema, Diacrítica.       

Rafael Vilches Proenza, nacido en Vado del Yeso en 1965, es poeta y narrador. Egresado del primer curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria «Onelio Jorge Cardoso» también ha sido laureado en concursos nacionales e internacionales como el Manuel Navarro Luna (2004 y 2010), De la Ciudad (2005), La Enorme Hoguera (2006), mención del Premio internacional Nosside-Caribe, mención Premio UNEAC de poesía Julián del Casal (2007), Premio Nacional de Poesía Centenario de Emilio Ballagas, UNEAC Holguín 2008. Ha publicado la novela «Ángeles desamparados» y los libros de poesía: «Dura silueta», «La Luna», «El único hombre», «Trazado en el polvo» y «Tiro de gracia». Textos suyos han visto la luz en revistas y antologías cubanas y extranjeras.

Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Los poetas Rafael Vilches y Otilio Carvajal

Será un enorme privilegio partir a nuestra gira a Washington dejando otra en Cuba para la poesía nacida en nuestra isla de Patmos. Quiera Dios que esta vez los versos, y no los fusiles y las balas, tengan mucho que ver con los cambios que inexorablemente tienen que tener lugar en nuestra Patmos del Caribe. Si son poemas del calibre de los de Carvajal y Vilches no lo dudo. Con solidaridad como la de ambos espero que Santiesteban esté libre en poco tiempo, y al menos a esto si aspiro a nuestro regreso a Cuba.

Lejos de la Bienal, Taguayabón.

La Habana estuvo hace unas semanas en Bienal y como casi siempre suele suceder en mi pequeño y olvidado pueblo la vida transcurrió entre el hastío y la mediocridad. Trás estos aires de exposiciones y performances no puedo evitar el recordar lo que sucedió por estos predios poco tiempo después de la edición de ese evento cultural en 2009.

Reinaldo Escobar y Yoani Sánchez tuvieron la loca osadía de nadar contracorriente y visitar este poblado para compartir con un grupo de lugareños temas que acá rayan todavía en la ciencia ficción, tales como la internet y la blogosfera.Como complemento a sus palabras los amigos de La Habana proyectaron, excelente valor añadido a esta parada de su itinerario bloguer, un video del performance que la pintora Tania Bruguera presentó en el Centro Wilfredo Lam en aquella Bienal con el título de El susurro de Tatlin.

El periplo de Yoani y Reinaldo ocasionó en Taguayabón una revuelta similar a la que narra Mijail Bulgakov en El maestro y Margarita cuando el diablo y sus secuaces visitaron Moscú. De aquella ocasión dejó cuenta Yoani en su blog Generación Y en el post El vuelo de la suzuki sobre Taguayabón y yo mismo he abordado aquella ocasión en otros post como Taguayabón DY.

Los agentes de la policía política, fieles a su fea costumbre, intentaron averiguar a cualquier precio qué disertaron los transgresores a la ignorancia reservada por su “Revolución” a estas comarcas; para ello sometieron a interrogatorios y presiones burdas a algunos de los privilegiados participantes o a sus familiares. Dado que el tema sobre la internet y el mundo de los blogs evidentemente no tuvo color político las principales sospechas recayeron sobre el extraño video rodado a los presentes.

Días después me presenté por propia voluntad al Partido Comunista Municipal a exigir dieran la orden de detener la cacería de brujas desatada en el poblado en un operativo policial sin precedentes en el que, como represalia, hasta el caballo de mi pobre hermano, que no había participado en la transgresora actividad, fue incautado y aún hoy no ha sido devuelto. Trabajo infructuoso me costó explicar a la cuadro que me atendió quién era Tania Bruguera, qué era un performance y qué era una Bienal. Para ella estas “malas palabras” solo podían ser otras patrañas del imperialismo.

Y ha sido este el mayor contacto de Taguayabón con una Bienal. Mientras en La Habana se celebró otra edición de este festival artístico, la vida siguió como detenida en el tiempo por estos parajes y el mismo tipo mediocre de dirigentes del único fracasado y obsoleto Partido continúa haciendo de las suyas a costa de la vida de una población cada vez más deprimida y enajenada.

SANTIAGO DECLARARÁ

El pasado 19 de octubre quedó colgado en Cubano Confesante el post ENTREGADA LA PRIMERA LISTA que escribí el 8 del propio mes refiriéndome a la lista con nombres de testigos referenciales que el viernes 7 de octubre dejé en manos del fiscal Osmel Fleites Cárdenas, encargado por la Fiscalía Provincial de Villa Clara a su vez encargada por la Fiscalía General de la República del proceso investigativo supuestamente abierto por la controversial muerte del ciudadano santaclareño Juan Wilfredo Soto García, alias El Estudiante. Hasta el momento ninguno de los testigos que relacioné ha sido citado para declarar, aunque han pasado dos meses y medio de aquella entrega.

La lista la encabezaba mi padrastro Santiago Martínez Medero. Lo coloqué en primera fila con toda intención. Él fue la causa de que el que iba a morir nos saludará aquella mañana de su golpiza, el imborrable jueves 5 de mayo. Un cáncer de cuello que lentamente estuvo batallando contra Santiago desde fines de 2009 nos había llevado aquella mañana, como la de tantos otros jueves, al hospital oncológico de Santa Clara para un tratamiento de quimioterapia que una doctora de trato angelical, que tampoco podremos olvidar, le estaba prescribiendo.

La providencia divina, que se vale aún de nuestras enfermedades para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación (Isaías 28.21), posibilitó que los tres confluyésemos en el mismo espacio-tiempo de aquel punto de la calle Cuba, frente al Oncológico, para escuchar de Juan Wilfredo aquella terrible declaración que in so facto nos responsabilizó ante las justicias humana y divina. Tan fuerte resultaron a mi padrastro las palabras de El Estudiante que no fueron los pinchazos de aquel día los que más relevantes le resultaron. Evidenciando lo impactado que quedó tras la tremebunda confesión de Soto García al regresar a su casa fue lo que primero contó a mi madre quien luego a su vez me interrogó muy preocupada.

Santiago en sus últimos meces

Santiago en sus últimos meses

La tormenta que sobrevino dos días después de la muerte de Wilfredo -como para confirmar que lo que aquel nos había contado no había sido ningún invento- las embusteras palabras del libelo Granma y los irrisorios reportajes televisivos que podían engañar al mundo entero, menos a nosotros, no lograron amedrentar a mi padrastro respecto a la posibilidad de testificar que Wilfredo nos dijo lo que nos dijo, a pesar de que una vez llegó a confesarme que sentía miedo, sin percatarse que ya él no tenía nada que perder, muestra de la eternidad que Dios ha puesto en el corazón de cada hombre. En aquellos convulsos días de mayo, si el régimen, en lugar de priorizar la defensa de la «reputación» de sus fuerzas «del orden», se hubiese dedicado, como correspondía si viviésemos en un Estado de derecho, a investigar la muerte de uno de sus ciudadanos, mi padrastro podría haber presentado su declaración ante cualquier jurado ya que se encontraba todavía con facultades físicas y mentales suficientes para hacerlo. Pero el régimen solo reaccionó atacando a priori a todo aquel que osara insinuar que la muerte de Juan Wilfredo podía tener una causa violenta.

Casi ocho meses mediaron entre la muerte de Juan Wilfredo, 8 de mayo, y la de mi padrastro, este pasado 21 de diciembre. Tiempo más que suficiente como para que el gobierno realizara la investigación que merecía el cuestionamiento de la muerte de un ciudadano, máxime cuando el sospechoso de la muerte, ante el mundo, era el gobierno mismo. Sin embargo, fiel a su política de muerte, el gobierno esperó a la solución biológica para la desaparición de este testigo referencial de Juan Wilfredo Soto.

Los últimos tres meses de Santiago fueron muy difíciles para él, y para nosotros su familia. Contra todo pronóstico, incluyendo el calculado por el gobierno, mi padrastro se alimentó como un pajarito a través de un levín incorporado por el agujero derecho de su nariz, resistió el suministro de alrededor de cuatrocientas dosis de morfina y sobrevivió tres fuertes hemorragias por la parte afectada de su cuello que llegaron a hacer descender su hemoglobina hasta un nivel tan bajo como cuatro. Una vecina me preguntó alarmada un día: ¿Qué es lo que debe Santiago en este mundo que no puede morirse? Y yo le respondí certero: ¡Una declaración!

Aunque era un tema del que no le gustaba hablar, especialmente cuando supo de mis detenciones el 26 de junio y el 19 de octubre, accedió a confirmar la declaración de Juan Wilfredo en videos que le tomé ante mi argumento de que en su estado de salud no se encontraba en condiciones de trasladarse a ningún tribunal. A veces, no obstante, parecía cobrar un extraño valor que le hacían lanzarme alguna frase inesperada, como si en medio de su enfermedad pesara para él la responsabilidad de una declaración a la que sería citado en algún momento y por la que estuvo esperando. Apenas dos semanas antes de morir me soltó de plano: -Pronto vamos a hacer un viaje a La Habana. – ¿Para qué? – le pregunté sorprendido: -Para hacer la declaración. Me respondió dejándome estupefacto.

Tal vez los asesinos celebren alegres la desaparición de un testigo cuya declaración podía ser importante en el caso #JWS. Él nunca fue un opositor político, no fue un disidente, jamás le interesó la política, fue una de las millones de victimas silenciosas de esta dictadura que acatan con pasividad la violación de la mayor parte de sus derechos ciudadanos de los que a veces no tienen ni conciencia. Sin embargo, ante su involucramiento, no buscado ni planificado por hombre alguno en esta historia en relación a #JWS hizo que la Seguridad del Estado mostrara constante preocupación en extrañas visitas de médicos que provenientes de Santa Clara venían a verificar su estado de salud, lo cual no ha tenido lugar con otros enfermos de cáncer que se mueren en nuestra comunidad, a unos treinta y cinco kilómetros de la cabecera provincial. En los ingresos de Santiago no fue difícil percatarse de la presencia tampoco de sus personeros, y constituyó una razón más para que estuviésemos al tanto de cada detalle, yo mismo procuré permanecer la mayor parte del tiempo a su lado en estos casos. Todavía me pregunto del por qué el ensañado apedreamiento contra esta misma casa en que mi padrastro daba sus últimos suspiros la noche del 22 de octubre quebrando su paz de moribundo. Del por qué de la desfachatada detención del exprisionero de conciencia del grupo de los setenta y cinco, Librado Linares, el pasado 24 de noviembre cuando vino a realizar una mera visita piadosa a mi padrastro. Cínico también fue el rodeo a activistas de los derechos humanos la pasada mañana del 21 de diciembre mientras velábamos a Santiago en la funeraria de Camajuaní. Cada una de estas acciones fue denunciada en su momento en Twitter, @maritovoz dio cuenta en tiempo real de todo ello, como puede ser verificado en su perfil.

Afortunadamente, parece que la denuncia en Twitter puso al desnudo el descaro de la maniobra de evitar que personas sensibilizadas acudiesen a la funeraria y a las dos de la tarde les dejaron salir de sus casas, no sin custodia que tuvimos hasta concluida la sepultura de Santiago. Las palabras finales recayeron sobre mí en el cementerio, y en ellas, además de expresar lo que la vida de este hombre sencillo de pueblo representó para nosotros, a manera de epílogo, afirmé que lo que Santiago se quedaba debiendo en este mundo sería saldado. Es probable que para algunos asistentes mis palabras resultaran enigmáticas, pero no para los secuaces de la seguridad del Estado presentes, las personas conocedoras del caso, y Dios, que ha estado todo el tiempo interesado en la justicia.

Vidas como las de Santiago constituyen saetas con las que Dios sorprende a quienes se consideran dueños o protagonistas de la Historia. Toda la estela de sus sesenta y ocho años parecería condenada a borrarse en la intrascendencia y el anonimato de las multitudes si Dios no le hubiese colocado en el mismo camino de otra victima por el valle de sombra de muerte en el que Él y yo le acompañábamos, como para que en tal circunstancia Santiago tuviese la oportunidad de mostrar el gesto de olvidarse de sus propias penas y concentrarse en las del otro y estar dispuesto, en una decisión valiente, a testificar la declaración que como un batón nos pasó Wilfredo Soto. En un punto del espacio-tiempo Dios le puso en el camino de otra victima, no de las enfermedades biológicas que el otro también padecía, sino de las crueldades humanas incongruentes con el propósito para el que originalmente fue diseñada la sociedad humana. Uno puede asimilar, aún cuando tampoco pueda entender por completo, que podemos ser victimas de virus, bacterias y mutaciones celulares y genéticas, pero no que lo seamos de nuestro propio prójimo, que nos matemos entre nosotros mismos. Y mi padrastro, hombre intrascendente desde el punto de vista social, tuvo sin embargo la lucidez divina de saber escoger en esta historia entre el bien y el mal, y de tener la suficiente sensibilidad como para enardecerse con Dios ante la injusticia a un semejante.

No es de extrañar, en este período de dos años de enfermedad, mi padrastro se acercó como nunca antes lo había hecho a su Creador y se preparó para el encuentro con Él. Reconociéndose pecador encontró en Jesucristo el único medio posible, y facilitado por Dios, para poder tener una relación personal con Él. Y lo más lógico es que buenas obras que Dios preparó de antemano sigan a quienes han tenido ese tipo de encuentro con Él (Efesios 2.8-10).

Mi padrastro estuvo dispuesto, y es lo que importa, cuando las circunstancias lo demandaron, no a esconder su cabeza como el avestruz permaneciendo pasivo frente a una injusticia, sino, como es digno y lógico de un hijo de Dios, rescatado y renacido espiritualmente -si es que faltara la dignidad que se supone deba tener cualquier ser humano en su conciencia para ello- de pararse en la brecha entre Dios y los hombres y demandar justicia. Para la justicia humana guardamos las grabaciones que Santiago nos dejara, y todavía quedamos en pie otros testigos para respaldar lo que él quería pero no pudo decir ante las togas. Para la justicia divina ya testigo y victima se encuentran bajo resguardo de Dios y solo cabría preguntarse ¿cuánto tiempo más intentarán en vano los culpables evadir el tribunal de Cristo ya que piensan haberse echado en el bolsillo al tribunal humano? Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo (2 Corintios 5.10).

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

LAS VICTIMAS DE LA MENTALIDAD IMPERANTE

Al General de Ejército Raúl Castro Ruz

Las víctimas de la mentalidad imperante -como usted lo ha denominado General, en su discurso en el Séptimo Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular- pululan por doquier. Yo soy una de ellas.

Cuando asistí a una escuela por primera vez con solo cinco años de edad no estaba preparado psicológicamente para enfrentarme en mi primera semana de clases a aquel maestro quien con tono autoritario y amenazador preguntó quién era religioso en el aula. Esa fue la bienvenida que recibí de su sistema educacional. El maestro no era excepción sino regla de aquellos aborrecibles tiempos, su nombre es lo de menos en medio de tanto exceso. Allí me inicié en esta guerra que usted y su gente comenzaron. Aquella fue la ocasión en que negué como el apóstol Pedro pues le confieso avergonzado que no tuve valor para levantar mi mano al descubrir que yo era el único que ya con esa edad me consideraba cristiano dada la profunda educación de mi hogar y de mi iglesia bautista en los primeros pasos de mi infancia. Era 1980. Fue tal el trauma que extraje lecciones para el resto de mi vida y por eso mi Blog Cubano Confesante y el @maritovoz en twitter. Me propuse nunca más negar mi fe cristiana y esa experiencia inicial en una lista de segregaciones in crescendo hasta hoy, me preparó para el resto de mi vida. Allí está mi expediente de primaria manchado a pesar de mis resultados por el simple hecho de pertenecer al mismo tipo de iglesia en que se congregó Frank País. Allá quedó la marginación que sentí en secundaria por negárseme la posibilidad de ser Abanderado del 2000 no obstante mis éxitos académicos.

Hoy debo soportar como pastor, a pesar de reiteradas quejas (17 de septiembre de 2009, 6 de diciembre de 2010) desoídas por el Comité Municipal en Camajuaní del Partido Comunista de Cuba (PCC), que personas como la directora de la secundaria de mi localidad, a pesar de ser testigo constante de las injusticias que contra mí se realizaron, ya que fue una de mis compañeras de grupo en toda la primaria y secundaria, participe de una campaña que pretende conseguir la inasistencia a nuestra iglesia de los estudiantes de su plantel y de sus padres, de lo cual poseo abundantes testimonios; quiero pensar que fue eso lo que aprendió y que no es capaz de generar otro tipo de mentalidad para escapar de la imperante, ella, por cierto, sí fue Abanderada del 2000, parece que aprendió muy bien qué tipo de personas se abanderan y cuáles se segregan en nuestra sociedad.

Gracias a que ya habíamos pasado 1991 pude estudiar en la Universidad pero la única vez que intenté trabajar para el Estado, en el DIVET (Camajuaní), fui desechado al no pasar la investigación que se me advirtió cuando asistí a entrevista y el puesto fue ocupado por un técnico medio poseedor de un carné de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) lo cual me colocaba en desventaja, evidentemente la prioridad no era académica ni profesional sino política, como lo ha sido cada arista de nuestra hastiada sociedad.

Ya siendo pastor mi esposa y yo realizamos el intento de colaborar como profesores en la Universidad Central «Marta Abreu» de las Villas para la carrera de Ciencias de la Información de la cual habíamos sido egresados en La Habana y que recién se había insertado allí, ella aspiraba a realizarlo a tiempo completo y yo en carácter de adjunto. Por supuesto, dada la mentalidad imperante que usted ahora reconoce, la negativa fue pasmosa y a pesar de necesitarse profesores, por lo de la novedad de la carrera, sutilmente fuimos rechazados.

En la última de mis detenciones (26 de junio pasado) uno de mis captores me preguntaba que cómo era que yo había llegado a sostener posiciones tan críticas. Creo que parafraseando a Bécquer la respuesta pudo haber comenzado con: ¿Y tú me lo preguntas? El responsable eres tú. Usando la propia terminología suya General, fue su propia gente la que me fabricó y no el llevado y traído imperialismo, que ahora como usted atinadamente reconoce no constituye el peor enemigo de su sistema. La cara que siempre he tenido de su Revolución es la de un puñado de gánsteres, salvo contadas excepciones, que en mi pueblo han hecho y desecho con la excusa de ser comunistas y revolucionarios.

Jamás he excluido a nadie para la asistencia o membresía de la iglesia, no pocos miembros de su Partido Único y de la UJC han sido objeto amoroso de mi pastorado, y me gozo en ello, pero ahora me encuentro con el fenómeno de que algunos de ellos están amenazados o en proceso de ser expulsados de estas organizaciones por su pertenencia a nuestra iglesia, aún cuando se pretenda realizarlo enmascaradamente, como en el caso de las represalias a la mujer a la que usted hace referencia en su discurso. Otros están decidiendo, de propia voluntad, abandonar nuestra congregación, no porque allí se hayan sentido irrespetados, sino para evitar posibles represalias contra ellos, conscientes de la mentalidad imperante que prefieren evadir en vez de enfrentar.

Hoy el aire de nuestra comunidad está caldeado por causa de personeros que dicen representarlo a usted. Con el mayor descaro visitan las casas de miembros de la iglesia para exhortarles a que no asistan más o tratan de reclutarles como colaboradores para que me vigilen y sigan cada paso. No escatiman para ello ningún tipo de manipulación, chantaje o amenaza. Pisotean la Carta Magna cual si fuera un trapo y se comportan con total impunidad.

Concuerdo con usted en que son portadores de conceptos obsoletos, por demás contrarios a la legalidad, todavía enraizados en la mentalidad de no pocos dirigentes en todos los niveles. Ellos constantemente cometen flagrantes violaciones de nuestros derechos ciudadanos refrendados en la Constitución de la República y antes aún en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Puede ser como usted dice que sus actitudes estén basadas en una mentalidad arcaica, alimentada por la simulación y el oportunismo, pero con todo respeto General, ha esperado demasiado tiempo para revisar toda esta visión estrecha y excluyente de que están permeados ciertos sectores de la sociedad cubana.

Pero oiga bien General, no me malinterprete, cuando pienso en cada uno de esos supuestos mandatados no les miro con rencor ni suponga que me dirijo a usted para que ejecute su amenaza hecha pública de comenzar a llevarlos a los tribunales ya que como usted ha reconocido por fin todos los cubanos, sin excepción, somos iguales ante la ley. Sepa que estoy dispuesto un día a sentarme a celebrar con ellos, como manifestó Martí respecto a los españoles en el Manifiesto de Montecristi, el día en que los cambios en esta nación dejen de ser reformas cosméticas como las que usted propone y les facilite a ellos un cambio de actitud; el día que se deje de barrer bajo la alfombra y se construya de veras la patria con la que soñó el Maestro, con todos y para el bien de todos.

Con todo respeto General, no conseguirá nada aleccionando a personeros que no están haciendo sino lo que ustedes durante décadas les enseñaron y ordenaron. Humillando ahora a sus sabuesos no conseguirá nada. Si de veras quiere que desaparezca esa mentalidad imperante comience reconociendo su propia responsabilidad como cúpula gobernante en generarla. El reconocimiento de lo que usted llama errores tiene que comenzar por ustedes, hasta ahora impunes e intocables, a pesar de que supongo que usted y su hermano se estén incluyendo en esa frase suya de que todos los cubanos, sin excepción, somos iguales ante la ley.

Con todo respeto -quiero que sepa que yo también oro a Dios por el perdón de sus pecados y para que vivamos en nuestra Patria quieta y reposadamente- sus personeros también han sido víctimas de esa mentalidad imperante que ahora usted ataca tratando de cambiar un estado de opinión internacional muy desfavorable a su sistema obtuso. El verdadero error de ellos ha sido obedecerles ciegamente. Con todo respeto General, esa mentalidad imperante, ese pensamiento único que nos ha cercenado como nación en estas más de cinco décadas no es otra que la que ustedes propiciaron. ¡No divague más y comience aceptando su propia responsabilidad!

Pbro. Mario Félix Lleonart

LITERATURA, TEOLOGÍA Y VIDA

Literatura, teología y vida: con estas tres palabras resumiría el intenso día que fue este 10 de junio. Un día que por sus intensas lluvias parecía destinado al recogimiento y la tranquilidad, pero que se burló del aguacero para llegar a ser una jornada memorable.

Biblioteca en homenaje a Gustavo Arcos Bergnes

Biblioteca en homenaje a Gustavo Arcos Bergnes

Literatura: A las once de la mañana se inauguró una nueva biblioteca en Camajuaní, cabecera del municipio donde vivo. Auspiciada por el Movimiento Cubano Reflexión, que está de plácemes todavía por la reciente excarcelación de su Secretario General Librado Linares, uno de los 75. Se estableció en casa de Manolo Sarduy, un sencillo, pero comprometido hombre de pueblo que junto a su anciana y enferma esposa será el fiel bibliotecario de este acervo. En un lugar donde la biblioteca municipal lleva años de pobre cenicienta, mudándose de sitio en sitio, para tristeza de sus libros que aparte de todos los filtros de la censura han debido pasar por todas las aguas, incluso las literalmente hablando; y para dolor de las bibliotecarias que me consta aman a estos libros pero que no pueden hacer otra cosa que rodar y rodar con ellos; esta nueva biblioteca, sin sensores ni censura, viene a llenar un inmenso vacío que espero los camajuanenses sepan valorar muy bien. Allí fui de invitado y aproveché para bendecir con mi oración y hacer el donativo de dos excelentes libros, enviados personalmente por sus propios autores, que me dieron la libertad de entregarlos a instituciones como estas. El nombre de la biblioteca ya lo dice todo: Gustavo Arcos Bergnes, uno de los hombres insignes en el amor a la literatura, a Cuba y a Dios. ¡Qué esta humilde biblioteca levante en alto el nombre que lleva e inyecte la sociedad civil camajuanense y que por su empuje la biblioteca municipal, ¿por qué no?, deje de ser la cenicienta!

El pastor Mario presentando dos libros que ha donado a la biblioteca

El pastor Mario presentando dos libros que ha donado a la biblioteca

Teología: A las ocho de la noche tuvo lugar la novena graduación del Seminario Teológico Bautista Luis Manuel González Peña. Las intensas lluvias no impidieron que el templo de la Primera Iglesia Bautista de Santa Clara se llenara para celebrar una de sus mayores cosechas, y esto en medio de uno de sus períodos de mayor tribulación. Si bien goza del reconocimiento de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental, esta institución a efectos estatales es inexistente, a veces establezco conexiones con aquel otro seminario clandestino de las iglesias confesantes alemanas donde enseñó Bonhoeffer. Pero no ha sido necesario tal reconocimiento gubernamental, aunque no nos satisface estar al margen de la ley. Comunidades de creyentes de diversas denominaciones religiosas cubanas, sin exclusión alguna por parte del Seminario, han encontrado aquí el espacio necesario de la academia teológica para formar y consolidar líderes. Más allá de las iglesias esta institución goza también de prestigio dentro de la comunidad santaclareña, y de sus mejores intelectuales que han participado sin reparos en un ambicioso programa de conferencias magistrales que contribuye a que la iglesia no se encierre en una urna de cristal e interactúe en diálogo fructífero con la sociedad a la que está llamada a ministrar. Pero el Seminario tiene aspectos en su contra, al menos desde el punto de vista del Estado: además de sus materias de enseñanzas bíblico-teológicas independientes de un Estado omnímodo que quisiera controlarlo todo, esta institución tiene de rector a Homero Carbonell, el famoso pastor de la carta abierta que hace pocos meses circuló escandalosamente por el ciberespacio encontrando admiradores y detractores de todas las direcciones; y mi esposa y yo, los del blog Cubano Confesante, que impartimos las asignaturas relacionadas con el Nuevo Testamento. Esto explica para muchos el por qué de las sanciones a la Iglesia Bautista que acoge al Seminario, ya extensivas al resto de las iglesias de igual afiliación en toda la provincia, como intento de buscarnos el repudio de nuestros perjudicados hermanos que afortunadamente no han caído en la trampa del gobierno. La pregunta es: ¿Si en medio de la mayor tribulación el Seminario ha logrado graduar este año alrededor de sesenta estudiantes en diversas modalidades de cuánto serán las graduaciones el día en que pueda trabajar con libertad?

 Librado Linares , y su esposa la dama de blanco Magalis, en la inaugur ación de la bibliot inauguración de la biblioteca

Librado Linares , y su esposa la dama de blanco Magalis, en la inauguración de la bibliot inauguración de la biblioteca

Vida: como para completar un día venturoso y traer la respuesta completa a mis oraciones ya que Dios puede darnos más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúe en nosotros; minutos antes de comenzar la ceremonia de graduación del Seminario, recibí un sms que me hizo resonar sin música la Oda a la alegría de Beethoven. Guillermo Fariñas, de quien había escrito que de no ocurrir un milagro se nos iba a morir por la huelga de hambre y sed que una semana atrás había declarado, ante una abrumadora insistencia de toda la gente que le quiere, levantó su huelga, demostrando su intacta capacidad de raciocinio y alejando cualquier atisbo de terquedad personal. Mis tres tweets del día ilustran mis tres palabras de resumen y ofrecen la dinámica de una jornada de bendiciones in crescendo:

Durante la inauguración de la biblioteca: #cuba Sin dejar de orar por Fariñas tengo privilegio de estar en inauguración de biblioteca independiente GUSTAVO ARCOS BERGNES, Camajuaní

En la tarde: #cuba Sin dejar de orar por Fariñas, esta noche graduación del Seminario Teológico Bautista, Santa Clara, donde mi esposa y yo enseñamos

Minutos pasadas las ocho de la noche: ¡QUE ALEGRÍA! ¡EL COCO HA LEVANTADO SU HUELGA DE HAMBRE! ¡ESE HOMBRE VALE MUCHO! ¡#CUBA LO NECESITA VIVO!

Mi noche concluyó celebrando con el Coco su sensata decisión. Apenas cuatro días atrás le habíamos visitado con el objetivo de hacerlo recapacitar. Mi esposa, con lágrimas en los ojos insistió a favor de su vida. El Coco le declaró: sabes por qué no puedo echarme atrás, porque prefiero morir a tenerte que visitar mañana para darte el pésame por el asesinato de tu esposo como mataron a EL ESTUDIANTE –y añadió- ya no tengo corazón para seguir viendo a los hijos de Juan Wilfredo llorando sin consuelo cada día.

 En medio del esplendido culto de graduación la oración de mi pequeña niña

En medio del esplendido culto de graduación la oración de mi pequeña niña

Nosotros aplaudimos la sabia determinación, afortunadamente a tiempo, de nuestro entrañable Coco. De cualquier manera los reclamos que estaba realizando tendrán que ser concedidos: la muerte de Soto García tendrá que investigarse, tal y como el pastor Ricardo Santiago y yo hemos solicitado a la Fiscalía General de la República, y las golpizas a la discrepancia política, ante el reclamo del mundo entero, tienen que cesar.

Este valioso hombre que en la famosa huelga que sostuvo el año anterior sobrecumplió sus peticiones: la liberación total del grupo de cincuenta y dos que restaba de los setenta y cinco disidentes cuando solo pedía la liberación de los veintiséis más enfermos; este año también obtuvo la victoria, ¡y en solo una semana!, y es que para quienes ya se hacían la idea de que se iban a deshacer del Coco Fariñas contando con su propia ayuda, su decisión lógica les resultó frustrante. Su vida aportará más a ese futuro de Cuba con el que soñó Martí: con todos y para el bien de todos; con la diferencia de que Martí no pudo estar para constatarlo por una terca decisión que le llevó a la muerte, y Guillermo Fariñas ha demostrado una sensatez que lo conservará para vivir y enriquecer a Cuba libre.

El pastor Mario con Fariñas felicitándole por su decisión

El pastor Mario con Fariñas felicitándole por su decisión