Cuba: Las cuentas y los cuentos de las reformas

Por Vicente Botín

Conferencia Anual de la Organización para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE), Hotel Hilton Downtown de Miami, 29 de julio de 2016

Vicente Botín

Vicente Botín

Érase una vez…

Una gata que se enamoró de un hermoso joven y rogó a la diosa Afrodita que la convirtiera en mujer. La diosa, compadecida por el deseo de la gata, la transformó en una hermosa doncella, y el joven, prendado de su hermosura, se casó con ella. Pero, la noche de bodas, Afrodita quiso saber si la gata, ahora mujer, había mudado su carácter, por lo que soltó un ratón en la alcoba. Y la gata, olvidándose de su condición de mujer, se levantó del lecho y persiguió al ratón para comérselo. Entonces, la diosa, indignada, la devolvió a su estado original, convirtiendo a la mujer de nuevo en gata.

Con esta fábula, el filósofo griego Esopo quiere decirnos que “El cambio de estado de una persona, no la hace cambiar sus instintos”, y el sabio refranero popular lo traduce como: “Genio y figura hasta la sepultura”. O también: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.

¿Por qué ese afán de vestir a la mona de seda? me pregunté, cuando vi, incrédulo, el desfile de Chanel en La Habana. El chándal de la marca Adidas, que desde hace años luce Fidel Castro, quedaba opacado por la chaqueta con brillantes del zar de la moda, Karl Lagerfel, y la boina de la supermodelo brasileña, Gisele Bündchen, aunque sin la estrella que adornaba la del Che Guevara en la famosa foto de Alberto Korda.

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Treinta preguntas sobre libertades religiosas en Cuba

En nuestro viaje a USA hemos lanzado treinta preguntas que cuestionan las supuestas libertades religiosas en Cuba. Constituye también nuestro borrador como propuesta para incluirse en el acápite de -Libertades religiosas- para el informe que una comisión de la sociedad civil cubana espera presentar ante la Unión Europea. Este documento se encuentra disponible también en inglés en la web www.csw.org.uk de Solidaridad Cristiana Mundial (CSW), entidad a la que agradecemos la invitación que nos trajo a USA, así como la divulgación de este documento. Adonde quiera que hemos ido y en cada medio que se nos ofrece aprovechamos para amplificar nuestra débil pero firme voz.  Estamos conscientes de que estas treinta interrogantes son solo algunas de entre muchas más que podrían ser formuladas a quienes por más de cinco décadas pisotean no solo las libertades religiosas al pueblo cubano. Aquí están en Cubano Confesante:

Treinta preguntas sobre libertades religiosas en Cuba

Desde la época de la caída del campo socialista en Europa del Este, y dada la necesidad de apoyo internacional para continuar en el poder, que constituye su objetivo supremo, el gobierno de La Habana intenta engañar al mundo haciendo creer a algunos que ya en Cuba no se viola la libertad religiosa como antes. El cambio constitucional a principios de los noventa, en el que el Estado dejó de declararse ateo y se identificó como laico, y las visitas papales, constituyen los principales argumentos que el propio régimen arguye para llamar favorablemente la atención sobre sí.

Sin embargo, la verdad es que por política de las más altas instancias del gobierno central la libertad religiosa sigue siendo pisoteada cada día. La Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba es la entidad en la cúspide misma del poder de la que emanan todas las orientaciones respecto a cómo debe procederse respecto a cualquier grupo religioso o individuo que decida ejercer con libertad su fe, sea la que fuere. Resulta inconcebible, cual si no lo fuera ya el hecho del monopolio político del Partido Único, que este, ideológicamente comunista, posea una oficina dedicada a presionar, manipular y chantajear a los grupos religiosos históricamente  establecidos; y dedicada a contener, confrontar  o eliminar a los nuevos movimientos religiosos, a no ser que respondan a sus intereses políticos de mantenerse a toda costa en el poder.

Dado que el régimen de La Habana afirma que ha cambiado y que ya no es un violador de la libertad religiosa, cabe preguntarle:

1.   ¿Por qué mantiene tal Oficina si no le compete como poder político definir quién debe o no creer, o cómo se debe creer?

2.  ¿Por qué no devuelve la mayoría de las propiedades confiscadas durante los años de la persecución abierta o indemniza en su defecto a los grupos religiosos afectados?

3. ¿Por qué amenaza con confiscar propiedades que son utilizadas para servicios religiosos esgrimiendo que no son iglesias o casas cultos legales si él mismo no tiene la voluntad de legalizarlas?

4.  ¿Por qué ni siquiera ha pedido perdón por los encarcelados, por los internados en campos de concentración conocidos como las UMAP o incluso asesinados por sustentar ideologías diferentes?

5.  ¿Por qué no ha rendido cuentas por la ola represiva que tuvo lugar durante la visita del papa Benedicto XVI durante la cual centenares de personas fueron detenidas arbitrariamente o amenazadas, y de la cual aún permanecen en prisión y amenazados a severas penas Sonia Garro y su esposo Ramón Alejandro Muñoz?

6.   ¿Por qué continúa negando el acceso a los medios de difusión masiva a todas las agrupaciones religiosas?

7. ¿Por qué mantiene el monopolio de la educación en sus manos sin permitir abrir planteles educativos a los grupos religiosos a pesar de reconocer la necesidad imperiosa que posee el pueblo de Cuba de una educación moral y cívica que reconstruya valores que identificaban a los cubanos en el mundo y que hoy están ausentes?

8.   ¿Por qué impone a los hijos de los creyentes una educación que dista de ser laica, impregnada de ateísmo y de doctrinas políticas  que favorecen la violencia, como prueba la imposición de símbolos o lemas que los estudiantes están obligados a portar o repetir?

9.   ¿Por qué continúa negando el acceso al Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia a grupos religiosos que lo solicitan y que poseen el mismo derecho que los históricamente reconocidos?

10. ¿Por qué coacciona, amenaza y reprime a los nuevos grupos religiosos aprovechándose del limbo ilegal al que se les condena?

11.  ¿Por qué, asumiendo aires de pontificado a través de la Oficina dedicada para ello en el Comité Central del PCC, se reúne   periódicamente con líderes de los grupos religiosos históricamente reconocidos para incentivar, fomentar y alentar en ellos divisiones y odios hacia otros grupos religiosos a los que no concede los mismos derechos que a ellos corresponden?

12.   ¿Por qué no devuelve al Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia a grupos religiosos a los que declaró ilegal, como el notorio caso de los Testigos de Jehová?

13.   ¿Por qué no libera al ciudadano estadounidense Alan Gross, quien se encuentra preso en Cuba por apoyar con tecnología a la comunidad judía cubana y que constituye una advertencia a modo de escarmiento para cualquier otro que decida ser solidario con cualquier otra de las comunidades religiosas existentes?

14.    ¿Por qué pretende negar el acceso a las Iglesias del grupo femenino pro Derechos Humanos conocido como Damas de Blanco que en las últimas semanas han sido violentamente reprimidas especialmente en el Oriente de Cuba y en la provincia de Matanzas?

15. ¿Por qué se amenaza, se castiga y se hostiga a los líderes religiosos que insisten en abrir las puertas de sus templos a cualquier cubano, sin que importe su afiliación política?

16.   ¿Por qué arremete contra la agrupación de pastores e iglesias al oriente de Cuba conocida como Pastores por el Cambio a quienes impidió el pasado año la entrega de donativos a los afectados en Santiago de Cuba por el huracán Sandy?

17.  ¿Por qué arbitrariamente sanciona a iglesias históricamente  establecidas cuando estas adoptan alguna posición que choque con alguna de sus excluyentes e injustas posiciones políticas negándoles derechos que por ley debían corresponderles?

18. ¿Por qué intenta aislar a determinados líderes religiosos impidiendo por todos los medios el acceso a ellos, como lo evidencia la detención e incluso deportación de extranjeros que intentan visitarlos, y el sacerdote católico José Conrado es un vivo ejemplo de ello?

19. ¿Por qué aprovechándose de poseer el monopolio de los bancos utiliza las cuentas bancarias de iglesias como medio de coacción contra ellas, de lo que resulta ilustrativo la inoperante cuenta en divisas de la Iglesia Bautista La Trinidad de la ciudad de Santa Clara a la que tampoco reconoce legalmente su Seminario Teológico Bautista Luis Manuel González Peña?

20. ¿Por qué anuncia a partir de enero de 2014 la limitación a sólo una cuenta bancaria por Asociación y por ende el cese de las que poseen iglesias en particular, como la de Santa Clara?

21. ¿Por qué cuando la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos concede su aprobación a las visitas de religiosos desde el extranjero limita tanto el movimiento de los visados exigiéndoles un rígido y extremadamente exclusivo y vigilado itinerario?

22. ¿Por qué el contenido de actas y acuerdos tomados en el seno de las asociaciones religiosas tiene que ser de su conocimiento y recibir su visto bueno?

23. ¿Por qué se les exige a las logias y sociedades fraternales, cuyas actividades no son abiertas al público, irrespetando su derecho a la confidencialidad, las listas de sus miembros?

24. ¿Por qué, como ellos mismos han reconocido en su programa televisivo “Las razones de Cuba”, tienen bajo estricta vigilancia a los grupos religiosos y fraternales, incluso infiltrando espías entre sus cargos del más alto nivel, como resultó notorio en el más alto líder de la Gran Logia Masónica de Cuba.

25. ¿Por qué se niegan a reconocer legalmente a las nuevas iglesias, presentadas por las asociaciones, y en los pocos casos que lo hacen, por qué imponen limitaciones tan estrictas a las actividades de esas casas cultos reconocidas?

26. ¿Por qué son tan reticentes a dar permiso para edificar nuevas iglesias y hacer reparaciones esenciales a las ya existentes?

27. ¿Por qué el Ministerio de Asuntos Religiosos no reconoce a la mayoría de los seminarios bíblicos y teológicos del país, a pesar de estar reconocidos por sus asociaciones, y por qué ni siquiera una de las universidades del país tiene una Facultad de Teología?

28. ¿Por qué si afirma que las extrañas muertes de creyentes como Juan Wilfredo Soto García, Laura Pollán y Oswaldo Payá Sardiñas no constituyen ejecuciones extrajudiciales, como muchos afirman, se niega a permitir investigaciones imparciales que han sido solicitadas y que sólo confirmarían su inocencia?

29.   ¿Por qué la tan notable ausencia todavía de una Ley de Culto tan necesaria para una nación profundamente religiosa como lo es Cuba?

30. ¿Por qué a algunos presos, sobre todo los presos políticos como Iván Fernández Depestre, se les sigue negando el derecho a recibir atención religiosa, y por qué el gobierno sigue reservando el derecho de aprobar o bloquear a líderes religiosos específicos en el ministerio con los presos, incluso aquellos que han sido aprobados por sus denominaciones para ejercer esa actividad?

Es lamentable que hay muchas más preguntas que pondrían al descubierto la falsedad de la libertad religiosa que el régimen afirma que hay en Cuba. Hay violaciones específicas a la libertad religiosa en Cuba que han sido minuciosamente detalladas en informes como el elaborado y dado a conocer por CSW en abril del presente año acerca del cual damos fe y cuyas denuncias en su mayoría lamentablemente mantienen su vigencia. Vale agregar que esta organización en su monitoreo de las violaciones a la libertad religiosa en el mundo ha detectado que las provenientes de Cuba en los dos últimos años han aumentado notablemente.

Los mismos que hoy pretenden engañar al mundo acerca de que ya en Cuba hay libertades religiosas fueron los que años atrás pretendieron  desarraigarla. Como admite la Pastoral “La esperanza no defrauda”, recién dada a conocer por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, se imponen en la isla cambios políticos, y a nuestro modo de ver el cambio político fundamental para que por fin lleguemos a tener auténtica libertad religiosa es que quienes detentan el poder por más de cincuenta años y que poseen un amplio, escandaloso y sistemático historial en violaciones a la libertad religiosa cedan su fracasado sitio a otros que en democracia sean capaces de posibilitar y respetar tales derechos. Oramos y trabajamos para que eso tenga lugar de manera pacífica pero inmediata porque ha sido ya demasiado tiempo sin libertad.

La solidaridad polaca

La solidaridad entre las dictaduras

La solidaridad entre las dictaduras

Hace veinticuatro años que Polonia se despojó del comunismo salvaje e intenta edificar mancomunadamente una sociedad en democracia. Que organizaciones polacas tan prestigiosas como la Fundación Lech Walesa inviten a conocer su país y sus experiencias a cubanos como yo, constituye un gesto que dice mucho de ellos. No les basta con su libertad, la desean también para otras naciones que, como Cuba, sufren cualquiera de las variantes de regímenes opresivos.

Desde mi primer día activo en Varsovia, el lunes 3 de junio, comprobé que esta solidaridad no es exclusiva para Cuba. En la tarde de ese día Maciek Kuziemski nos compartió a petición del Instituto Lech Walesa la disertación: ¨Birmania: Medios de comunicación y lucha no violenta¨, que no solo informó en detalle sobre la historia de la dictadura militar en ese país y su situación actual, sino que también dejó muy claras la preocupación y solidaridad polacas por los destinos del país asiático. Un programa similar tuvo lugar en la tarde del viernes 7 de junio, pero teniendo como punto de mira al pueblo iraní, esta vez la conferencia fue: ¨Irán: la sociedad civil y el régimen¨, impartida por un activista del Instituto cuya pasión por la libertad en Irán era más que evidente. Fue edificante constatar también el apoyo solidario que brindan a su vecina, la oposición bielorrusa, que intenta librar a su país del tirano Lukashenko; esto me fue particularmente evidente en la visita realizada el 6 de junio a los estudios de TV Belsat donde bielorrusos exilados tienen la posibilidad de preparar una programación altamente demandada en su país que desenmascara el control de la administración impuesta y propaga la filosofía de la noviolencia que más pronto que tarde está llamada a conseguir lo mismo que logró Otpor en Servia.

Conocer y experimentar en mí mismo la solidaridad polaca enfocada en las sociedades civiles de países sin democracia como el mío, Birmania, Irán o Bielorrusia; y conocer muy bien las redes existentes entre todos estos regímenes autoritarios no me preparó lo suficiente para recibir noticias indignantes, apenas unos días después de mi regreso a Cuba. Nicolás Maduro encontrándose y estableciendo acuerdos con su par Alexander Lukashenko en Bielorrusia el 2 de julio, y apenas el día anterior, Raúl Castro recibiendo desvergonzadamente, y a invitación de sus Fuerzas Armadas Revolucionarias, al General de Ejército Kim Kyok Sik, jefe del terrorista Estado Mayor General de Corea del Norte. En medio de estas inconcebibles y tan repudiables complicidades me genera esperanza por contraste mi experiencia en Polonia, donde evidentemente el concepto cristiano del movimiento Solidaridad: -no solo me interesa mi vida, sino también la de los otros- trasciende los marcos individuales para convertirse en asunto prioritario de la política exterior de esa nación que tan hondo conoció la intolerancia y que por tanto puede comprender tan bien a quienes todavía la sufrimos. Ojalá que Polonia nunca olvide su duro pasado y no anteponga jamás a su preocupación por la libertad y los derechos humanos en el mundo, intereses económicos o de cualquier otro tipo, que como en relación a China ya comienza a preocuparnos.

La inercia del alma

En Gdansk

En Gdansk

Uno de los fenómenos que me ha permitido comprobar mi viaje a Polonia (2-15 de junio) es que mi espíritu y mi cuerpo no viajan al unísono. Cuando arribé al aeropuerto de Amsterdam la mañana del domingo 2 todavía mi espíritu vagaba por las calles habaneras que mi cuerpo dejó la tarde antes, y por entre las campiñas cubanas, sitios que jamás había abandonado en mis treinta y ocho años de existencia terrena. Esta inercia del alma la experimenté prácticamente toda la primera semana de mi estancia en Polonia y tuve que realizar un gran esfuerzo para que mi espíritu llegase antes que mi viaje físico de solo dos semanas terminase. Y en efecto, logré andar en cuerpo y alma por Polonia al menos en la segunda intensa semana de mi viaje. Solo que ahora tengo un gran problema, ya estoy de cuerpo presente en Cuba pero mi espíritu no acaba de volver: a veces lo percibo vagando por el metro en Varsovia, otras en el puerto de Gdańsk, por instantes puedo sentirlo entre la gente alegre en la enorme plaza frente a la Catedral de Cracovia, y también, con bastante frecuencia en algún rincón dentro de las alambradas de Auschwitz. ¿Alguien puede ayudarme a encontrar mi espíritu perdido por el corazón de Europa?

MI PRIMER POST DEL 2013

Hoy 9 de enero es que puedo colgar mi primer post de este año. Ha sido mi primer chance en internet en este país donde la conexión es un lujo que muy pocos pueden tener. Algunos se preguntarán que cómo en el mundo de la aldea global es en el día nueve del año que logro publicar algo. Otros dirán ¡que privilegio! Y es que la inmensa mayoría de los que habitamos este archipiélago no tendrá ningún tipo de acceso a internet en todo el 2013.

Lo más importante es que aprovecho este pequeña conexión para mi primer post para, a pesar de todos los pronósticos pesimistas y los malos agüeros desear a todo el que lea mis palabras lo mejor en este nuevo año que apenas comienza. No sé cuando vuelva a conectarme, trataré de programar un nuevo post para el próximo miércoles 16 en que algunos celebran el día de la Libertad de religión. Lo cierto es que mi abrazo y mis oraciones para todo el mundo en este instante. De todo corazón les deseo que Dios les bendiga.

Navidad ayer y hoy

Por: Yoaxis Marcheco Suárez

Con frecuencia recuerdo la letra de aquella canción de Carlos Varela, tarareada por muchos y muchas de mi generación: “No tuve Santi Claus, ni árbol de navidad…” Y la recuerdo no solo como la canción de moda de esa etapa de mi vida, sino como la realidad social que rodeó mis años adolescentes. Desde siempre he creído en el Dios Bíblico, y por supuesto, en la historia del Hijo que nació en la humilde y casi olvidada aldehuela de Belén, Jesucristo. Aunque sé que Santa Claus y el árbol navideño no son elementos de esa primera y auténtica navidad judía, desde niña eran para mí símbolos de fiesta y de júbilo, como los sombreritos y la piñata que no deben faltar en el cumpleaños de un niño cualquiera. Pero en los primeros años de mi vida, en Cuba estaban terminantemente prohibidos los adornos y las virutillas navideñas. Era pecado capital encender las luces de colores en establecimientos públicos, ya fueran mercados o cualquier otra entidad, y quien lo hiciera en su casa, corría el riesgo de ser mal visto por los vecinos del Comité, y que luego el jefe de la cuadra no le recomendara para los estudios en universidades o para la obtención de empleos. Celebrar la Navidad era sinónimo de ser creyente, y ser creyente era indicativo de ser desafecto al Gobierno, inadaptado del sistema, y entildado además por los marxistas como: ignorante, incapaz, elemento adormecedor de la razón y la inteligencia de los pueblos.
Así y todo, a diferencia de Carlos Varela, yo pude gozar la emoción de aquellos árboles hechos de gajos naturales, que comenzaban verdes y terminaban la temporada navideña totalmente secos, pero siempre llenos de vida, iluminados con decenas de bombillas incandescentes de sesenta watts, pintadas con pintura de vinil y muchas veces fijas, sin poder parpadear, porque los recursos no nos daban para tanto. Entre las hojas y en la base del árbol, grandes tiras de algodón blanco simulaban la nieve, y en la cúpula una estrella enorme, hecha de cartón y coloreada de amarillo, casi dorado, venía a imitar el lucero que resplandeció en la noche feliz del nacimiento del Mesías. No habían regalos, eran tiempos de muchas necesidades, aunque sí los hermanos más ingeniosos hacían pequeños muñecos de tela, pequeños santi claus que los niños podíamos llevar a casa para fantasear un poco con la leyenda del hombrecito gordinflón que montado en un trineo tirado por renos, viajaba por el mundo repartiendo juguetes a los niños de buen comportamiento. Recuerdo la pregunta que una de mis amigas de la infancia hizo a su madre en ocasión de un día de reyes: ¿Acaso Santa no ve que yo me porto bien, entonces por qué se le olvidan mis regalos? Confieso que fui incrédula con respecto a Santa, aunque siempre he disfrutado el día de Reyes recordando los regalos que los magos del Oriente pusieron a los pies de Jesús. De niña era imposible creer en el gordito del trineo, los regalos brillaban por su ausencia, pero a pesar de eso era bueno ver brillar las luces del árbol en la iglesia y escuchar las cantatas navideñas.
Hoy cuando las luminarias y las guirnaldas de colores adornan entidades estatales y tiendas, cuando tener un arbolito en casa no es nada del otro mundo, cuando al menos una vez al año los “militantes” del Consejo de Iglesias de Cuba ofrecen homilías radiales, y conciertos navideños televisados dentro del marco bien controlado de la televisión oficial, parece que todo va viento en popa en lo que a relaciones Estado-iglesia se refiere. Esas relaciones, que no van tan viento en popa como aparentan y mucho menos a toda vela, solo dejan comprender al buen entendedor que el Estado cubano actual le guarda el vinagre a las iglesias y que un número considerable de estas últimas solo trata de sobrevivir y readaptarse a la cobertura aparente que se le ofrece.
En mi caso particular añoro aquellos gajos secos llenos de amarillentas bombillas, pero con iglesias verdaderamente sanas en el espíritu y centradas en el amor cristiano. Iglesias que eran poderosas en lo poco y que dieron lecciones valiosas de arrojo y dignidad cuando recibieron el ataque voraz del gobierno revolucionario.
Todavía hoy el mismo sistema político de antaño impera en Cuba, convenientemente trata de variar su facha, e incluso ir hasta el extremo de negar lo que la historia ha dejado en la mente y el recuerdo de muchos creyentes cubanos de aquellos aciagos tiempos. Pero, aunque la navidad nunca se ha dejado de celebrar en Cuba a cualquier precio por los creyentes sinceros y comprometidos con la fe, Carlos Varela y su famosa canción siguen siendo un testimonio vivo e incuestionable del pasado no tan lejano, cuando tararear un villancico, prender un árbol o colocar un nacimiento, era más cuestionable que robar un banco.

TRAS CASI TRES MESES AUSENTE, AQUI DE NUEVO

Es increible que el tiempo pase volando. Especialmente cuando uno no tiene acceso a internet y presenta problemas con la tecnologia. Entre otras cosas es lo que me estaba sucediendo en estos tres meses. Pero por otro lado no me he detenido ni un momento. Necesitaria otros tres meses para contarles tantas peripecias.

El trabajo constante en la iglesia por un lado. En los seminarios por el otro. Ya es suficiente con ello como para no acabar en medio de un pueblo que tanto sufre. Y es que lo que intento hacer cada dia es paliar el dolor de ese pueblo del que yo mismo formo parte.

Intentare colgar para los proximos dias algunos textos que tenia escritos desde hacia algun tiempo. Y como colofon una foto de anoche que ilustra que nuestra iglesia se ha sumado a la solidaridad con los damnificados de Sandy, lo cual constituye la prioridad del momento . Y que Dios nos bendiga a todos.

LA APRETADA AGENDA DE LA XXIII CARAVANA

Ayer se marchó de Cuba la XXIII Caravana de los Pastores por la Paz. No tuve ningún contacto con ellos, no se propició, solo seguí a distancia las actividades que les planificaron, si bien este aňo, a diferencia del anterior, fueron traídos a los poblados más cercanos a mi terruño Taguayabón, tales como Caibarién, Remedios, Camajuaní y Vueltas. Como se dice en buen cubano, me picaron cerquita, aunque a Taguayabón en particular solo le miraron fugazmente a través de las ventanillas de sus buses. Yo que el año pasado escribí que nunca los habíamos tenido por esta zona, ni a ellos, ni mucho menos a sus ayudas humanitarias, ahora no podré escribir lo mismo, al menos de ellos, porque sus ayudas siguen tan distantes como antes. Es probable que al pasearles por estos poblados de las Villas a ellos hasta les haya parecido que por lo menos acá no hay necesidad de repartir sus contenedores y por ello descansan en esa tarea de la repartición en las autoridades cubanas o en instituciones que gozan de su visto bueno, ¡si ellos supiesen que previo a su arribo a estos lares se produjo una verdadera cacería humana donde todos los indigentes y marginales, cuya proporción tristemente aumenta cada día, fueron atrapados y detenidos en grosero y descarado operativo hasta que los caravanistas fueron conducidos de regreso, de esta forma no se causó a estos visitantes tan ocasionales la mala impresión que cotidianamente puede apreciarse. No se tuvo en cuenta ni importó en lo más mínimo a las autoridades el escándalo que esto ocasionó, especialmente en una población tan concentrada como la de Vueltas donde fue particularmente notorio. Se realizó una verdadera limpieza humana para no afectar la pulcritud de los visitantes extranjeros.
El que les trajeran a mi zona no fue la única diferencia que encontré en la Caravana XXIII con respecto a la XXII. Se notó esta vez por ejemplo la ausencia de Ellen Berstein quien en la experiencia anterior venía al frente como sustituta de Lucius, y no extrañó solo su ausencia física sino el silencio total de los medios oficiales respecto a su persona contrastando con el trato de heroína que se le concedió el año pasado como líder de la caravana. También fue extremadamente notable cómo el número de los caravanistas se redujo a menos de la mitad de los que vinieron el año pasado. Esto obedece a que, aún con todas las medidas profilácticas tomadas para contrarrestar esto por parte de las autoridades cubanas, cada vez resulta más difícil conseguir personas sensatas que no se percaten que les están pasando gato por liebre, salvo a jóvenes inexpertos, en número considerable teniendo en cuenta el número total de los caravanistas, que aprovechan esta posibilidad para tener una aventura “revolucionaria”, a la vez que encuentran una manera barata de pasar unos días de sus vacaciones atendidos como reyes, disfrutando entre uno y otro acto político de algunas de las bondades que el régimen que impera en Cuba les concede a ellos al mismo tiempo que se las niega a la mayor parte de su propio pueblo.
Que contradictorio se me hace el civismo del que alardea el grupo, capaces como son de conseguir mas de cien toneladas de ayuda humanitaria tras recorrer numerosas ciudades y hacerlas traspasar las fronteras Canadá-EE.UU y EE.UU-México, con la forma tan sumisa con la que se dejan conducir como borregos por el territorio cubano. No tiene gracia comportarse valientes allá ante un gobierno democrático que finalmente les permite pasar sin mayores dificultades para venir a rendir pleitesía ente un régimen autoritario que niega la mayor parte de los derechos que ellos defienden para el pueblo cubano. No esperaba verlos por mi zona, debo reconocer que en esto me sorprendieron esta vez quienes les llevaron, pero donde me quedó bien claro el control total que le entregan al gobierno de acá fue cuando, por más que busqué, no encontré a ninguno de ellos en la Parroquia San Salvador del Mundo donde uno de los activistas políticos cubanos de mayor renombre recibía honras fúnebres, ni en el cementerio de Colón para su multitudinario sepelio. La muerte de Oswaldo Payá fue sin dudas el mayor acontecimiento que tuvo lugar en la isla durante la estancia de esta XXIII Caravana. Los caravanistas que sin dudas si poseen el acceso a internet del que carece la mayor parte del pueblo de Cuba, saben que este hombre brillante realizó su activismo inspirado en la doctrina social de la iglesia, la misma en la que dicen sustentar la suya los Pastores por la Paz. Fue por ello que no pude evitar mi limitado gorjeo en twitter a través de mi cuenta @maritovoz y por lo menos tuve que decir: Esperaba 23 Caravana #PastoresPorLaPaz presente en #Cuba iria a misa por #OPS pero el coraje civico lo dejaron cuando cruzaron la frontera

CELEBRACIONES RECUPERADAS

POR: YOAXIS MARCHECO SUÁREZ

Reconozco que ha sido la Iglesia Católica a través de su pontificado la que ha logrado en los últimos años algunos privilegios que han beneficiado no solo a sus fieles, sino a toda la cristiandad cubana y a todo el pueblo en general. Primero por la gestión realizada por el Papa Juan Pablo II, quien solicitó a las autoridades gubernamentales se concediera el día 25 de diciembre como feriado o festivo, por ser esta una de las fechas más marcadas para el cristianismo, la celebración de la navidad o del nacimiento de Cristo. El pedido fue concedido y después de décadas de pasar desapercibida para la sociedad cubana, una fecha que la cultura occidental en su totalidad ha adoptado como suya, se convirtió el 25 de diciembre en un día de descanso para creyentes y no creyentes en Cuba. Luego de muchas navidades en la oscuridad, de prohibiciones explícitas por parte del gobierno comunista y de ametrallar metafóricamente hablando la figura del árbol navideño y del legendario Papá Noel, “por ser símbolos del consumismo y de la demagogia capitalista y burguesa”, al punto de que Santa casi fue declarado el más burgués de todos los burgueses, comenzaron a retomarse estas festividades. Los árboles ahora brillan con sus manojos de guirnaldas de colores y de luces en establecimientos públicos, en mercados y en los hogares, y las ventas, sobre todo en las áreas recaudadoras de divisas, son elevadas en esta época de agasajos, así que después de haber estado silenciada durante tantos años, en el presente hasta el gobierno le saca buen partido desde el punto de vista económico. Todos se divierten o al menos tratan de hacerlo, aunque la inmensa mayoría carece de recursos monetarios para alcanzar los elevadísimos precios del mercado recaudador de divisas y muchos tienen que construir sus árboles de ramas secas porque es imposible adquirir los que se ofertan. Pero lo positivo es que la navidad salió de su escóndite dentro de los templos y ha tomado por asalto a todos los cubanos, insisto en que es importante que la iglesia aproveche este marco para recordar vez tras vez el verdadero sentido de esta festividad y a su único protagonista, el Dios encarnado, Jesucristo.

Un nuevo logro alcanzado, otra vez en el marco de una visita papal a Cuba, en esta ocasión Benedicto XVI, quien por pedido explícito ha logrado que las jerarquías políticas cubanas cedan el viernes santo como día feriado. Durante la Semana Santa o de la Pasión conmemoramos los otros acontecimientos más relevantes o de mayor significancia para el cristianismo: la muerte y la resurrección del Salvador, dos momentos que marcan nuestra fe y que la proyectan hacia la esperanza futura, porque la muerte de Jesús en la cruz del Gólgota cruel, nos ha redimido de pecado y de culpa ante Dios, y su resurrección, nos ha concedido de una vez y por todas la victoria sobre Satanás y sobre la muerte, garantizando para quienes hemos depositado en Cristo la confianza, una vida futura después de la muerte terrena, con durabilidad eterna. Este viernes de pasión ha sido el primero, al menos después del año 1959, declarado oficialmente como feriado y creo que ha sido acogido con beneplácito por la mayoría, sean o no católicos.

Aunque el reconocimiento nacional de estas dos celebraciones tan importantes para las iglesias (católicas o evangélicas) es indiscutiblemente un logro; aun son muchos los que nos faltan por obtener y que al parecer por el momento los gobernantes comunistas no están muy dispuestos a ceder. El mismo Papa Benedicto XVI tocó puntos de gran importancia como la devolución a la iglesia de sus espacios radiales (y por qué no televisivos), y de su derecho a la docencia, a la enseñanza, a tener su propia escuela, no solo seminarios teológicos para la formación de líderes y guías espirituales, sino también para impartir educación cristiana a nuestros hijos y a las nuevas generaciones de creyentes que vienen surgiendo. Como bien dijera el Papa, este es un derecho de la iglesia y yo argumento, no solo de la Iglesia Católica Romana, sino de todas las iglesias en Cuba. La enseñanza en las escuelas estatales no permite que los creyentes compartan sus ideas dentro de las aulas, no pueden portar públicamente biblias, ni literatura o tratados evangelísticos, los niños y jóvenes cristianos solo cuentan con el espacio que las iglesias les brindan en cultos dominicales de estudios bíblicos para aprender la Palabra y a su vez la ética y las normas que emanan de ella y por supuesto la guianza que ofrece la familia, en el caso de ser toda ella cristiana. La enseñanza estatal tiene un marcado corte ateo y disemina como ideología fundamental y casi obligatoria, las ideas del Marxismo desde la óptica del Castrismo. Es importante insistir en que se le devuelvan a las iglesias sus antiguos colegios donde además de las ciencias y las letras se impartía una educación fundada en los principios de nuestra fe. Ojalá que si esto que tanto añoramos se lograra algún día, no sea en un tiempo muy lejano y que no solo los católicos sean los beneficiados, sino que de la misma manera que la influencia papal en dos ocasiones ha obtenido logros como el reconocimiento de la navidad y el viernes santo para el beneficio de todos; la libertad de espacios para difundir la fe y enseñarla beneficie también a todos los creyentes del país, sin distinciones y a su vez a toda nuestra sociedad en general.