No perdonaron ni a la Agenda

Portada Agenda, de Maximino Cerezo Barredo, foto de José María Concepción

Portada Agenda, de Maximino Cerezo Barredo, foto de José María Concepción

Entre mis libros que quedaron retenidos hace un mes en el Aeropuerto “Abel Santamaría” de Santa Clara y acerca de los cuales aún no he recibido respuesta uno de los mas sospechosos resultó ser mi ejemplar de la “Agenda Latinoamericana Mundial 2015” http://latinoamericana.org/2015/info . Fue retenida a pesar de ser la edición cubana, lo cual señalamos a los inspectores de aduana llamándoles la atención a cerca de la torpeza que cometían, publicada por el Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr. de Cuba en colaboración con la Fundación Sueca para los Derechos Humanos. Puesto que se trata de un “manual de compañía” la llevé conmigo al despegar desde ese mismo aeropuerto el 16 de marzo y a mi regreso doce días después me la arrebataban.

Este anuario que viene publicándose desde hace veinticuatro años escogió para este año un tema controversial en Cuba: ¡Derechos Humanos! Y como ya en otra oportunidad uno de los abogados de la Aduana nos explicó: “En Cuba nada que sea drogas, pornografía, armas o derechos humanos es admitido”. Una admisión como esta confirma lo que Julio Antonio Fernández Estrada, profesor Titular de la Universidad de La Habana, afirma en uno de los artículos incluidos precisamente en esta Agenda, “La Cultura de los Derechos Humanos en Cuba”, (página 220) al decir: “… quedó vedado el tema de los derechos humanos, no se divulgaba la declaración universal, y todo lo que sonara a derechos humanos parecía cosa de la contrarrevolución. Todavía hoy es posible que en una discusión cualquiera se identifique al otro con una posición dudosa solo alineándolo con los derechos humanos, como si “ser de los derechos humanos” significara estar frente al sistema y no dentro de él”. No en balde el revuelo que ocasionó en el aeropuerto por lo cual nos tuvieron varias horas retenidos a mi esposa y a mí que durante nuestro dilatado requiso vimos llegar e irse varios vuelos y éramos observados con curiosidad por todos cual si hubiesen descubierto a unos auténticos narcotraficantes.

Portada del libro editado especialmente para la celebracion de 15 de mi hija Rocío. De no devolvernoslos seran quemados por Aduana de Santa Clara

Portada del libro editado especialmente para la celebracion de 15 de mi hija Rocío. De no devolvernoslos seran quemados por Aduana de Santa Clara

Si bien yo poseo mis propias críticas a la Agenda, parece que los aduaneros las tenían mayores que yo. Por ejemplo, a mi me resaltó que todavía no se anuncia el 20 de marzo como Día Internacional de la Felicidad, a pesar de ser este el tercer año ya en que se celebra, tras la Resolución de la ONU del 12 de julio del 2012. Me chocó también que en las efemérides de cada día Cuba brilla por su ausencia, a pesar de que se toma nota rigurosa de cada violación a los derechos humanos ocurrida en el pasado en el resto de la Patria Grande. Yo esperaba encontrar por ejemplo en el 7 de abril la nota de que se cumplían cincuenta años exactos del encarcelamiento de cincuenta y tres pastores bautistas que en 1965 fueron condenados a largas penas de prisión. O más cercano en el tiempo esperaba encontrar que el 23 de febrero se cumplían cinco años de la muerte del huelguista Orlando Zapata Tamayo en la prisión Cerámica Roja, de Camagüey, tras de haberse cometido la crueldad de negarle el agua por dieciséis agónicos días; cuatro años del fallecimiento del activista Juan Wilfredo Soto García tras una golpiza policial, tres años del fabricado accidente de Oswaldo Paya Sardiñas el 22 de julio, o de la extraña muerte de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán, el 12 de octubre. A pesar de estas imperdonables ausencias la llevaba conmigo como un instrumento sumamente útil para recordar efemérides relacionadas al tema Derecho Humanos en todo el continente, además de los excelentes artículos incluidos, sin dudas un regalo de lujo de José María Vigil y Pedro Casaldáliga. Junto a mi Agenda Latinoamericana permanecen retenidos en el aeropuerto otros items que no hacen más que ridiculizar al régimen. Un ejemplar de la Newsweek que había adquirido en el aeropuerto de Miami antes de volar a Cuba. Ejemplares de la biografía de Mañach a Martí. Y como una muestra de hasta donde pueden llegar con sus ensañamientos, una edición especial del libro “El Camino a la Felicidad” en ocasión de la celebración de los 15 años de mi hija Rocío, quien no tuvo más remedio que celebrar su fiesta de cumpleaños el pasado sábado sin poder compartir con sus amiguitos, como hubiese anhelado, veintiún preceptos morales muy carentes en Cuba, y especialmente en sus aduanas.

«¡Mas se perdió en Cuba!»: 7 meses de un asalto policial

Acta de ocupación de mi laptop y de mi memory flah de 32G

Acta de ocupación de mi laptop y de mi memory flah de 32G

Actas de ocupación de la laptop a mi esposa Yoaxis Marcheco. ¨Por un hecho que investiga la policia¨

Actas de ocupación de la laptop a mi esposa Yoaxis Marcheco. ¨Por un hecho que investiga la policia¨

Hoy hace siete meses del asalto policial del que fuimos víctimas mi esposa Yoaxis Marcheco y yo. Todavía no nos hemos repuesto de ese golpe. Nuestra perdida fue mucho mayor que el costo del hardware ocupado. La totalidad de nuestro patrimonio digital acumulado hasta esa fecha nos fue arrebatado. A partir de allí debimos comenzar prácticamente de cero. No solo bibliotecas personales que minuciosamente compilamos durante años, que incluían colecciones de fotos familiares por décadas, o toda la música y sus diapositivas para el uso en nuestras iglesias, sino que toda nuestra creación literaria, fotográfica y académica fue ocupada. Incluyendo además diversos artículos, muchos de ellos inéditos, toda mi poesía, nuestros dramas de navidad, nuestra correspondencia y la de las dos iglesias que pastoreamos. En el plano académico el efecto fue letal. Cursos que nos había llevado años ir conformando, libros que confeccionábamos para el Seminario Teológico Bautista de Santa Clara (tres tomos de los cursos de Nuevo Testamento, prácticamente a la mitad cada uno de ellos) todo regresó al estado de cero. Por estos días en que mi esposa debe reelaborar un curso que estaba listo, el de Ministerio Transcultural, y yo el de Postmodernidad, ambos para ser impartidos en breve en el Seminario, sentimos renovado el dolor de nuestra pérdida.

Ya en 2013, en el Café Literario de Santa Clara, en circunstancias muy extrañas, me fue robada mi mochila con variadas pertenencias en un intento evidente de ocupar mi laptop que afortunadamente aquel día no llevaba conmigo, limitándose solo la perdida a cámara de video y memorias flash. Extremé medidas a partir de ese momento para no volver a ser víctima de esos actos de rapiña. Lo inconcebible para mi esposa y para mí fue que quienes debieran existir para cuidarnos -si hubiésemos vivido en un país normal, que evidentemente no es el caso, como confirma este hecho- fueron quienes nos arrebataron nuestras dos laptops personales, en un operativo dirigido por quien funge como Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Camajuaní, el Mayor Fermín. Increíble que alguien que porte un uniforme supuestamente para velar por la tranquilidad ciudadana se preste para atracar a la propia ciudadanía, sea quien fuere que le diese las órdenes, si el honor hubiese sido su prioridad no se habría prestado para este despojo.

Pero el peor atentado no fue el atraco policial sino el extremo estado de indefensión del que posterior a esto nos sentimos victimas pues, a pesar de haber pasado con creces el tiempo estipulado para ello, ni siquiera hemos recibido respuestas solicitadas hace meses a instancias tales como: Ministerio de Justicia, Minint Nacional, Fiscalía General… El último lugar al que acudí en persona el pasado mes de noviembre fue a la Fiscalía Militar de Villa Clara donde, ante mi insistencia, el Fiscal que ese día se encontraba de guardia, luego de alrededor de tres horas de llamadas telefónicas en averiguaciones, me anticipó que la respuesta era que no nos devolverían nuestras propiedades, por encontrar en ellas información relacionada con la NoViolencia, aunque esto se nos avisaría de manera oficial, y entonces podríamos apelar. Pero incluso tal determinación todavía brilla por su ausencia y solo tenemos aquellas chapuceras actas de ocupación dadas el día del atraco, que según abogados consultados, constituyen una burla. Para colmo ya nos enteramos que la mujer policía que las firmó abandonó en protesta la PNR hace unas semanas pues ciertas propiedades que esa unidad policial había ocupado, y que según dictamen legal debían devolver, desaparecieron, y la responsabilidad legal recaía sobre la pobre infeliz que fue utilizada para firmarlas. Debe ser causa de que últimamente la PNR viole la ley además al no entregar actas de ocupación, ya que ningún policía quiere responsabilizarse con firmarlas, como demuestra el reciente caso del campesino José Antonio Quintana al cual, en operativo dirigido también por el Mayor Fermín al atardecer del pasado 8 de enero, ocuparon varias propiedades, sin entregar la debida acta de ocupación lo cual convierte el hecho en un auténtico robo a mano armada. Recuérdese que los actos de corrupción en unidades policiales como esta de Camajuaní han derivado en escándalos como el del reciente suicidio del corrupto capitán Amaury Carmenate (http://www.14ymedio.com/nacional/se-suicida-oficial-policia-participo-en-asalto-en-Camajuani_0_1670232967.html#.VGYiw6ElaR0.twitter …).

El campesino Quintana en Fiscalía Militar de Villa Clara reclamando por el atraco policial del que fue víctima, sin recibir siquiera Acta de Ocupación

El campesino Quintana en Fiscalía Militar de Villa Clara reclamando por el atraco policial del que fue víctima, sin recibir siquiera Acta de Ocupación

Mi esposa y yo nos sentimos doblemente robados y las instituciones eclesiales para las que trabajamos, iglesias y seminarios, se encuentran igualmente afectadas. Cuando se tiene en cuenta que, mientras este vergonzoso hecho sucedía, el dictador Raúl Castro sostenía conversaciones secretas con el presidente Barack Obama desde hacía más de diez meses uno no tiene más que mover la cabeza, suspirar, y evocar la famosa frase de: «¡Mas se perdió en Cuba!».

Intercedamos por el Ángel

Fue quien nos abrió la puerta a la casa de Antonio Rodiles el pasado sábado 23 a Lilian del «Blog de Jerónimo», a mi esposa Yoaxis, y a mí, cuando llegamos para participar del Estado de Sats especial dedicado a «Los Pactos, cinco años después» en el que como parte del panel denuncié las violaciones a la libertad religiosa en Cuba. Cuando agradecidos a Dios nos juntamos para orar en acción de gracias a Dios, por permitirnos llegar tras sortear tantos riesgos, me emocioné al descubrir su participación con nosotros y su asentimiento a nuestra oración. Fue entonces cuando le transmití el apoyo que le hemos estado dando desde que supimos la trama que se fraguaba en su contra: los cinco años de prisión a que le pretenden someter. Ahora que ya conocemos que desde el pasado jueves 28 se cumple injusta sentencia ruego a todos los hermanos de buena voluntad en el mundo a que se unan en intercesión con nosotros en favor de Ángel Santiesteban. Pidamos a Dios por él pero también hagamos nuestra parte denunciando este ajuste de cuentas de parte del régimen que no le perdona «Los hijos que nadie quiso». ¡No lo vamos a permitir! ¡Yo soy Santiesteban!

A PROPOSITO DEL RECIEN CELEBRADO FESTIVAL CLIC

Por: Yoaxis Marcheco Suárez

Es lógico pensar que para vencer al monopolio informativo imperante en Cuba, es imprescindible derribar a los monopolizadores, no parece tarea sencilla, de hecho no lo es, pero ante todo debemos creer firmemente que es posible echar por tierra al gigante con pies de barro.

Solo en la recién finalizada primera década del siglo XXI se ha avanzado más que en las cuatro décadas anteriores de lucha contra la dictadura. Han surgido nuevas formas de enfrentar a los dictadores y todo empaquetado en los beneficios que ofrece la Web y la novedosa tecnología celular. La incomunicación que funcionaba hace años atrás como el escudo protector más sólido del sistema y la desinformación o manipulación de los medios se ven amenazados por la alternatividad y por un mundo cada vez más entrelazado que avanza con un ritmo de conectividad acelerado, y se impone por encima de todos los totalitarismos y las sociedades antidemocráticas como la cubana. De ahí el terror enfermizo de los monopolizadores a la red de redes, pero -oh paradoja del destino- los dueños del país no pueden vivir con Internet, pero tampoco sin ella.

Por otro lado la tecnología del momento, el celular, y aparejada a ella, esa creatividad sin límites de los cubanos, como dijera la pionera Yoani Sánchez: si inventamos el picadillo sin carne, también podemos tener Internet sin Internet. Esta tecnología ofrece también a los opresores el gran dilema de: celular o no celular, porque por un lado le garantiza cuantiosas ganancias y por otro debilita la coraza desinformativa y la incomunicación que ellos han creado por años. La rapidez y actualidad de las redes sociales como el twitter, convertidas en instrumentos de denuncia y en constantes transmisoras del verdadero acontecer social, político y cultural cubanos, pero sobre todo como instrumento de expresión libre e independiente del oficialismo, son otro dolor de muelas para el gran monopolio que se desmorona.

Entonces la receta para exterminar monopolios informativos como el nuestro, debe tener como principal ingrediente, la alternatividad. Además de aprovechar todas las brechas que pueda ofrecer la Web y la telefonía celular, es importante crear espacios independientes, dicho sea de paso, también en esto se ha avanzado en el decursar de los primeros años del siglo XXI: varias publicaciones alternativas como Voces, Convivencia, Nacán y muchas otras que surgirán por el camino. Programas televisivos como Estado de Sats y el número creciente de Blogueros y twiteros independientes hacen creer con positividad que el día de la libre expresión y la libertad de prensa ya vienen llegando.

Por último en la tarea de derribar al gigante monopolista que es el Gobierno cubano, debemos participar los insulares de buena voluntad y que amamos la nación que nos trajo al mundo, estemos dentro o fuera de la patria. Por eso los aliento a todos a sumarse a la blogósfera y twittósfera por el bien de Cuba y de los cubanos; y a emisoras como la ya legendaria Radio Martí a que sigan bombardeando información al interior de la isla, porque esas son las únicas bombas que sacudirán los enlodados pies del gigantón. La cooperación económica es elemental porque cualquier proyecto alternativo solo puede ser posible si se cuenta con fondo monetario, de otra manera sería solamente una utopía. No es menos cierto que la barrera más importante que debemos romper es la desinformación interna, la mayoría de los habitantes de la isla jamás acceden a Internet y deben conformarse con los medios que brinda la oficialidad, pero en este aspecto el regimen ha comenzado a suicidarse lentamente, una televisión cada vez más aburrida y monotemática, espacios informativos carentes de formatos y noticias atractivas y veraces, con la manipulación a flor de piel, una radio que languidece y que promueve solo lo que se le ordena, y mejor no hablar de la prensa escrita tras la horrible careta del periódico Granma o Juventud Rebelde, nombres que por cierto ya van quedando demasiado rezagados en la historia, han logrado que miles de cubanos apaguen la tele y prendan sus DVD’s para ver las noticias de Univisión o de cualquier otro canal que no pertenezca a la televisión de los Castros. Entonces no cabe dudas que poco a poco iremos avanzando con la ayuda del indetenible avance de las tecnologías, que aunque parezca increíble, le han dado su mejor sonrisa a la libertad de Cuba.

LAS MISIONES DEL CARDENAL

Por cuanto lo hicisteis a uno de estos pequeñitos a mí lo hicisteis. Mateo 25.40

En aquellos años de las UMAP, cuando el señor Jaime Ortega era uno más en los campos de concentración, nadie habría sido capaz de imaginar que las últimas pero más importantes misiones de esto que todavía algunos llaman Revolución las llevaría a cabo precisamente él.

El año pasado por estas fechas (mayo 2011) el mitrado se paseaba como mandadero del régimen por Europa intentando conseguir con su influencia la eliminación de la denominada Posición Común europea, reacción lógica del viejo continente ante los desmanes del desgobierno cubano. Enarbolaba para ello la jactancia de haber conseguido la liberación en 2010 de cincuenta y dos prisioneros de aquel grupo de setenta y cinco de la Primavera Negra de 2003, y de otros más, con tal pretensión, conveniente al monopolio político en Cuba, usurpaba con arrogancia el verdadero mérito a la muerte de Orlando Zapata Tamayo, al desafío de mujeres exclusivamente armadas con gladiolos, y al Ayuno del Sr. Guillermo Fariñas. La sotana cardenalicia fue usada así por el régimen para dar salida de negociación a uno de sus atolladeros más grandes de los últimos tiempos, pero no bastandole, pretendía emplearla adicionalmente para sustituir a su inefectivo Ministerio de Relaciones Exteriores en sus gestiones para conseguir el dinero que urgentemente necesitaban de Europa previendo una posible debacle venezolana, ahora inminente.

Fue precisamente durante la misión europea del Cardenal que Dios permitió que este servidor coincidiera en la calle Cuba en Santa Clara con un moribundo a consecuencia de una fuerte golpiza que había sido anunciada previamente durante el Ayuno de Fariñas, y que el régimen llevó a cabo mediante sus verdugos preparados para ello en la mañana del 5 de mayo. Adelantándome a la muerte de la víctima twittié en tiempo real aquella misma mañana la noticia del asesinato que definitivamente se materializó en las horas que transcurrían entre el 7 y el 8 de mayo. La frustrada impunidad de la ejecución extrajudicial de Juan Wilfredo Soto García echó así por tierra la misión europea del Cardenal. Los mismos que le habían enviado atrofiaban sus gestiones con la chapucería de otra muerte, pero, ¿qué se puede esperar de una dictadura habituada a estos métodos desde sus orígenes?

Desde la muerte de Soto García han acaecido por lo menos otros dos connotados decesos que han vuelto el dedo acusador en dirección al régimen: Laura Pollán (14 de octubre, 2011) y Wilman Villar Mendoza (19 de enero, 2012). A pesar de ello Benedicto XVI se hizo presente en la isla y no precisamente para condenar de criminal al régimen, como algunos esperaban, sí a recuperarle terreno perdido a su iglesia no hay quien lo dude, pero concediendo de parte del Vaticano una extremaunción inmerecida a un sistema caracterizado por la opresión y el latrocinio a su pueblo.

Esta nueva misión del Cardenal fue cumplida con éxito a ojos de sus beneficiarios que le ofrecieron hasta las páginas de su rojo diario, los mismos que por décadas les negaran a él y al resto de las iglesias el derecho a los medios. Además de propiciar la benefacción del Papa a los mismos que un día soñaron, evocando a Lenin, la desaparición de la religión, una de las cosas más repugnantes que existen bajo la capa del cielo (V. I. Lenin: Acerca de la religión. Recopilación de artículos. Moscú: Editorial progreso, 1973; p. 13); el Cardenal se comportó como todo un cederista entregando en manos del lobo a desesperadas ovejas que buscaron amparo dentro de las paredes de algunos de sus templos. No bastando con ello dio sin dudas el visto bueno a toda la ola represiva que se desató con simultaneidad a la visita del Papa y de la que por cierto fui una de las centenares víctimas. Añadido a la visita del líder católico mundial estuvo la de los peregrinos del otro lado del estrecho de la Florida algunos de los cuales se fueron al parecer enamorados de lo que aparenta ser un pobrecito gobierno apabullado por la bota imperial de sus vecinos del norte. Como apéndice corolario a esta exitosa misión del Cardenal y en evidencia adicional a lo antes expuesto, la Conferencia de Obispos Católicos de los EEUU ha emitido una carta al presidente Obama solicitando el levantamiento del bloqueo al régimen de Cuba cuando justamente debían haber complementado con otra solicitando al de Cuba que levante el que ejerce contra su propio pueblo.

Esta vez la misión de primavera del Cardenal fue precisamente por el Norte revuelto y brutal, trata de conseguir lo que hace un año exacto no pudo por Europa. La sotana se pasea por América del Norte con toda su solemnidad y se atreve con desprecio en la mismísima Universidad de Harvard a tildar de delincuentes y hasta de cuasi analfabetos a aquellas ovejas que entregara en manos del lobo previa visita papal. No por gusto aquellos a quienes vuelve a representar no han podido evadir el salir en defensa de su alfil, en medios como el portal Cuba Sí, ante las lógicas reacciones que llegan a pedir incluso al Vaticano la inmediata remoción de su servidor. Es evidente que Jaime Ortega intenta conseguir esta vez lo que ni el mismo Fidel al inicio de su aventura obtuvo en su gira también por aquellos lares, aún a costa de negar entonces que lo que intentaría implementar aquí sería el comunismo porque su barba no era imitación de la de Carlos Marx sino de la de Lincoln. Los agentes de la Red Avispa no tuvieron órdenes tan urgentes como esta. Juntas todas las misiones internacionalistas del pasado no habrían ambicionado una meta tan alta ya que del éxito de esta depende una de las últimas cartas que el régimen se juega en su desesperada sobrevivencia.

Si la iglesia católica posee pretensiones políticas en la Cuba postcastro y desea ir ganando ventaja en la figura de su cardenal no está ejerciendo papeles limpios para ello. Si esta es la transición sin traumas a la que el mismo Benedicto XVI aludió de lejos antes de llegar a Cuba, se equivoca con creces el Papa. El papel rastrero del líder de la iglesia católica cubana no hace ningún favor a cientos de sus practicantes que día a día contribuyen a paliar el dolor de este pueblo, y genera en la historia presente de su Iglesia una mancha que no escapará de los análisis futuros, y mucho menos de Aquel al que todos hemos de dar cuentas, especialmente mientras más responsabilidad se nos haya concedido.

NUESTRA CUOTA DE REPRESIÓN POR LA VISITA DE BENEDICTO XVI

La 103 Asamblea Anual de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental, a la cual pertenezco, concluía el sábado 24 a las 6 de la tarde. Era el motivo por el cual mi esposa Yoaxis y yo nos encontrábamos en La Habana desde el lunes anterior, 19 de marzo, separados de nuestras dos niñas, y de las iglesias en las que trabajamos en el centro de la isla. Sin embargo las noticias que llegaban desde allá no eran muy halagüeñas como para que regresásemos. Por la visita de Benedicto XVI algo inconcebible se suscitaba a lo largo y ancho de Cuba: una verdadera cacería humana que atrapaba como delincuentes comunes y temibles terroristas a personas pacíficas sencillamente preocupadas por la deplorable situación de los derechos humanos en su nación. Amigos detenidos, familias enteras cercadas, teléfonos interrumpidos, personas desaparecidas; eran las noticias que nos llegaban, y era lo que realmente sucedía tras las bambalinas en contraposición del llamativo orden en las plazas donde el Papa oficiaría misa. Ante tal situación, y dando por hecho que algunas de estas variantes represivas, o varias a la vez, podían caer sobre nosotros, decidimos permanecer en la capital contra todo riesgo.

Nos planificamos un itinerario lo más variado posible que por un lado nos mantuviese moviéndonos constantemente, sin sitio fijo, y que por el otro nos brindase la posibilidad de realizar actividades provechosas en medio de un verdadero clandestinaje. Uno de los momentos más descollantes fue el servicio religioso en el que participamos en pleno malecón de La Habana con la iglesia callejera Alcance Victoria que como parte del ministerio internacional Victory Outreach rescata tesoros en medio de tanta oscuridad. En esta peregrinación muy nuestra, dando tiempo a que el Papa se marchase, e intentando sobrevivir sin ser capturados, el martes 27 al anochecer nos dirigimos a casa de un colega pastor que se esmeró en preparar una sabrosa cena que compartíamos animosamente en compañía de su familia, en su casa repleta de niños del barrio que se preparaban para lo que ellos llaman una noche de pillamada, ajenos por completo a la presencia de un Papa en Cuba. Como parte de nuestro riguroso cronograma no nos permitíamos permanecer más de tres horas en un mismo sitio y de casa de nuestros hermanos en la fe pensábamos trasladarnos hasta un punto no fijo en el malecón habanero desde el cual pretendíamos contemplar la presencia de la otra Cuba que también deseaba hacerse presente en medio de tanta euforia, la de la diáspora, a través de una nueva flotilla autodenominada Luces de Libertad, que como la otra realizada en diciembre en vísperas del Día Internacional de los Derechos Humanos, saludaría a través de fuegos artificiales a los cubanos secuestrados en esta isla calabozo.

Fue casi finalizando la cena cuando tocaron a la puerta del apartamento en el que nos encontrábamos. Era la Seguridad del Estado, a través de dos de sus agentes, que nos habían localizado y se presentaban con la prohibición explícita, a mi esposa y a mí, de participar al día siguiente en la misa que Benedicto XVI oficiaría en la Plaza de la Revolución. Les explicamos que nuestra presencia en La Habana tras concluir la 103 Asamblea Anual de la Convención Bautista no se debía principalmente a nuestro deseo de participar en dicha misa, sino a evitar esta represión que ahora finalmente acá también se hacía presente. Evidentemente la orden que traían los agentes era la de detenernos a los dos, como hicieron con centenares. El hermano que nos acogía y su familia, aglutinados todos en la puerta, evitaron la detención expresando a los agentes que ellos estaban en la mejor disposición de brindarnos su casa para pasar la noche y de ver juntos al día siguiente la misa por televisión. Los agentes, un poco perturbados por este ambiente de paz y concordia que a las claras se observaba, y que ellos de cierta manera habían interrumpido, nos dijeron que en lo que de ellos dependía no había problemas pero que debían consultar a las instancias superiores. Pidiéndome que les acompañase a solas hasta la escalera del edificio, lo cual hice sin resistirme, dispuesto al arresto ordenado, el único de los dos agentes que todo el tiempo hizo uso de la palabra me dejó un momento a solas bajo la custodia del otro y realizó una llamada, supongo que al mando central del operativo, y tras recibir confirmación me expresó que aceptaban mi presencia en aquella casa de la cual no podría moverme mientras mantuvieran la vigilancia. Fue así como pasamos una divertida noche de pillamada en casa de nuestros amados hermanos en la fe mientras los agentes permanecían de vigilancia, no puedo contabilizar cuantos eran en total, pero sí afirmar que eran muchos más que los dos agentes que dieron la cara. Algo que nos llamó poderosamente la atención es que el tipo de transporte que utilizaron poseía matricula privada y que incluyó como mínimo dos autos modernos color blanco uno y verde oscuro el otro, más una moto suzuki, la cual no podía faltar.

Nuestra cuota de represión por la visita de Benedicto XVI, a pesar de todo, no fue de las más altas. Justo antes de regresar de La Habana un grupo ínfimo de todos los reprimidos nos reunimos en casa del joven cineasta independiente Ismael de Diego, nieto del grande de las letras cubanas Eliseo Diego, quien también fue víctima, y allí nos enteramos de infinidad de desmanes de todo tipo, aún teniendo en cuenta de que quienes nos reuníamos esa tarde de jueves 29 constituíamos los más afortunados, como lo demostraba el hecho de haber podido llegar hasta allí, aún con nuestros teléfonos incomunicados. La inmensa mayoría de los excluidos y repudiados se encontraban distantes y maniatados en provincias como la nuestra, donde comúnmente la represión suele ser mayor e impune. Como resultado de nuestra reunión coincidimos en un documento de denuncia que firmamos y entregamos en la Nunciatura Apostólica por vía del sacerdote católico José Conrado, presente entre nosotros, con móvil interrumpido también, quien nos dedicó palabras que expresaron su profundo lamento por lo que nos sucedió a todos en el marco de la visita papal.

Si algo puso de manifiesto la visita a Cuba de Benedicto XVI fue la brutal represión que dentro de Cuba, y muy alarmantemente parece que para muchos en el mundo también, es vista ya como fenómeno normal y tolerable, muy propio de un Sistema considerado infuncionable hasta por sus propios actores, pero al cual no obstante es concedido reconocimiento y beneplácito. Esta vez el exagerado operativo, coincidente con el cincuenta y tres aniversario de los órganos represivos de la Seguridad del Estado, ha sido bautizado como Voto de Silencio, e indudablemente constituye el mayor ejercicio de este tipo que haya tenido lugar desde la Primavera Negra de 2003, y muchos lo intuyen solo como el preámbulo de represiones futuras tras las cuales muy bien pudiera ser, a diferencia de esta, que las víctimas nunca vuelvan a reencontrarse. Oremos y trabajemos para evitar que se produzca en Cuba un posible baño de sangre tan propio de regímenes decadentes como este. Una transición pacífica hacia una auténtica democracia, por perfectible que esta sea, constituye cuestión de sobrevivencia para muchos en medio de una peligrosa impunidad creciente.

Lo que espero de Benedicto XVI

Por: Yoaxis Marcheco Suárez

Las declaraciones hechas a la prensa internacional por el Papa Benedicto XVI, esperado visitante que pisa nuestro suelo cubano desde hace apenas unas horas, subieron un poco mis niveles de esperanza con respecto a lo que el líder político y religioso puede hacer con su incidencia por nuestro país. No es que espere que su presencia entre nosotros vaya a cambiar el curso de la historia, pero al menos sí contribuir con la verdad de nuestra realidad.
Espero un poco más del máximo representante de la Iglesia Católica Romana, no un discurso político, pero sí el reclamo directo a los gobernantes cubanos de respetar los derechos humanos y civiles tan vejados en Cuba. En la tarde de ayer, en Santiago de Cuba, tanto el arzobispo Dionisio García Ibañez como el Papa hicieron alusión a la intolerancia y un llamado a la comprensión y reconciliación de los cubanos, pero es necesario advertir, que reconciliación es respeto, es silencio y oído ante la voz diferente, es convivir en paz sin tener que dar cuentas al poder por nuestra ideología o pensamiento políticos.
Espero del Papa que mencione el hecho triste y vergonzoso de que muchos cubanos y cubanas, entre ellos católicos practicantes y reconocidos como el laico Dagoberto Valdés no podrán participar de ninguna de sus misas porque permanecen represaliados y detenidos en sus casas o tras calabozos, con sus móviles silenciados y sin medio de comunicación alguno.
Que la mentira de este régimen totalitario y nefasto quede a la luz ante el pueblo cubano y ante el mundo debería ser parte importante de la agenda papal. Que se le haga justicia a los marginados políticos, a las voces que se alzan contrarias a la dictadura y a los cubanos que dentro y fuera del país promueven los derechos de nuestra raza humana, es esencial. Como cristiana evangélica y protestante, sé que la voz de Dios es mi voz porque me he apropiado de ella y la voz de Dios es la de los humildes, los pobres, los desprotegidos, es a ellos a quienes debo defender, soy parte de ellos. Espero que Benedicto XVI también lo haga en esta oportunidad y que pida, sin sutilezas, ni ambigüedades que cesen los actos de repudio, el atropello a los disidentes, las detenciones arbitrarias, el irrespeto a las ideas y que deje bien claro, que una Cuba con todos y para el bien de todos, sería una Cuba incluyente y no lo contrario.
Dios no es propiedad privada de los revolucionarios, El sí es de todos y para el beneficio de todos. Espero entonces que Benedicto XVI no deje de plantear esa verdad y que su voz pueda impactar a la nación con su fuerte convocatoria a la concordia, el amor, la reconciliación y la unidad entre todos los nacidos en la isla. Ya de hecho coincido plenamente con él en la necesidad de “construir una sociedad abierta y renovada” que se interese por “las legítimas aspiraciones de todos los cubanos donde quiera que se encuentren”.

LA UNION Y EL OSTRACISMO

El pasado 23 de febrero los medios informativos oficiales del país dieron a conocer la reunión efectuada entre miembros del Comité Central y el Gobierno con los principales líderes de denominaciones religiosas y organizaciones fraternales, este suceso fue bien difundido y además concluido con la frase de Esteban Lazo donde dejaba clara la unidad existente entre la jerarquía gubernamental con la eclesial. Es bueno saber que ellos están unidos, como también resulta bueno saber que se cuidan los intereses mutuamente. En un excelente post escrito por el presbítero Mario F. Lleonart el autor expresa la evidente hipocresía que impera en estas reuniones, así como la doble moral, defecto de nuestra sociedad que lamentablemente también ha permeado nuestras iglesias. Una unidad que solo salvaguarda la deteriorada imagen del régimen cubano con respecto a las diferentes religiones y afianza su dominio sobre ellas y a la vez asegura el desarrollo sin trabas de algunas metas trazadas por las instituciones religiosas, tales como, permiso para viajar al exterior, construcción o reparación de templos, legalización de iglesias, concesión de visas religiosas a extranjeros, adquisición de automóviles y algunas otras.

Mientras releo la nota aparecida en el Granma sobre este suceso y algunos artículos publicados en internet, entre ellos el ya citado del pastor Mario F., comparo las diferentes posiciones y reflexiono en mi experiencia que es la de alguien que jamás estará incluida en esa estrecha relación Iglesia-Estado tan sutilmente lograda por el régimen cubano. La otra cara de la moneda parece oscura y luce solitaria y es que para quienes no brindamos al poder una sonrisa cómplice nos espera todo lo contrario a lo que los jefes religiosos logran con su coqueteo. Confieso que desconocía el significado del término ostracismo hasta ahora que sufro en carne propia los resultados de esta estrategia que los órganos de la Seguridad del Estado en Cuba aplican con mucha eficacia, es duro sobrevivir a la prueba del aislamiento, a la soledad, es todo un desafío mantener firme un ideal en medio del rechazo de muchos de los que nos rodean.

La política del ostracismo es la actual medida que la Seguridad del Estado aplica contra mi esposo, mi familia y la comunidad de fieles que pastoreamos. Los logros son evidentes, lo percibimos en una iglesia vecina de otra denominación que no hace tanto trabajaba hombro con hombro junto a nosotros en beneficio del evangelio y que en el presente ha roto toda relación, como si fuéramos apestados, algo peor que leprosos, no puedo olvidar que Jesús besó a los leprosos, a los marginados de su tiempo, a los de más baja condición, a ninguno rechazó, cuanto más a quienes al aceptarle se ganaban la condición de ser llamados hijos de Dios. Supimos también del temor infundido por parte de un colega pastor a un posible donante para la reparación del techo de nuestro templo, desviando su deseo de cooperar con la restauración, dejándole ver que su ayuda al pastor Lleonart dificultaría en gran manera su entrada a la isla en un futuro, cosa no menos cierta, porque tal y como dicen muchos, el pastor Mario está marcado y cualquier vínculo con él es perjudicial para la realización de planes y proyectos que necesiten el visto bueno del Estado. Las presiones de la Policía Política han incidido también en el grupo de Alcohólicos Anónimos de la localidad, que por años fue acogido en los locales de nuestra iglesia apoyados por el pastor Mario F. a quien ellos califican como un triple A, aunque este grupo tiene en sus preceptos no participar de controversias políticas, ha salido de nuestras instalaciones adoptando así una posición en favor de un régimen que paradójicamente aun no reconoce legalmente a su organización. Las campañas en nuestra contra se ven reflejadas además en la imposibilidad de participar en el Retiro espiritual Tres Días con Cristo No. 8, al que habíamos asistido en anteriores oportunidades en La Habana, pero al que este año se impuso la condición para recibir el permiso de su celebración, de nuestra no asistencia. Una hermana de la iglesia nos reporta que a un encuentro de damas en el que había participado años antes, a celebrarse a fines del presente mes en el campamento Canaán (Miller, Placetas), se le ha dicho que esta vez no puede asistir por su pertenencia a nuestra congregación. Así las cosas, vamos siendo llevados a la soledad fría y lamentable, muchos, aun siendo evangélicos ya nos han excomulgado y los que aun permanecen junto a nosotros, son amenazados todo el tiempo, es dura la prueba del aislamiento, solo la fuerza que Dios infunde puede ayudar a soportarlo.

Así en medio de una iglesia cada vez más unida al régimen, marchar contracorriente es difícil, pero las alentadoras promesas bíblicas me reconfortan: aunque tu madre y tu padre te dejasen con todo yo estaré contigo, con esta premisa, no hay ostracismo, ni sentimiento de soledad que nos abrume.

OTRO PAPA, OTRA CUBA, Y OTRA IGLESIA

El escenario es otro. El visitante también.

Cuando el Papa polaco, Juan Pablo II, Karol Wojtyla, visitó Cuba en 1998 encontró a Monseñor Pedro Claro Meurice Estíu como arzobispo en Santiago de Cuba, y en él, la voz cubana que más alto se alzó entre quienes tuvieron tal posibilidad. El Papa del ”Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”, fue saludado al menos por ”el león de Oriente” con la descripción más real de Cuba que se pudo hacer: la de un pueblo que ”necesita aprender a desmitificar los falsos mesianismos”, la de ”un número creciente de cubanos que han confundido la patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología”, la que ”vive aquí y vive en la diáspora”, la del cubano que ”sufre, vive y espera aquí y también sufre, vive y espera allá afuera”.

Cuando aquel Papa viajero del ”No tengan miedo” visitó Cuba se encontró también con una voz profética descollante dentro de las publicaciones católicas que ya para entonces había cultivado veintidós agudas editoriales, la valiente Vitral, del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa del obispado de Pinar del Río, dirigida por ese otro gran cristiano que sigue siendo Dagoberto Valdés. La misma que declaró en su tirada posterior a la peregrinación papal que quien nos había visitado no era cualquier Papa sino ”el Papa polaco que conoce el nazismo, el comunismo y el capitalismo en su propia carne”, concluyendo entonces en que después de la visita del Papa ”Cuba debe traspasar el umbral y seguir adelante”.

Pero cuando el nuevo Papa alemán, Benedicto XVI, arribe precisamente por Santiago de Cuba ya no encontrará ningún león que le reciba. La bienvenida se la darán en su mayoría pastores que lo más que hicieron hace poco fue salvar a unas pacíficas mujeres de las mismas turbas frenéticas que serán enviadas por el régimen para recibir al obispo de Roma, escondidas bajo los mismos pullovers de los fieles. Pastores que seguramente se jactarán de haber conseguido la liberación en 2010 de cincuenta y dos prisioneros de aquel grupo de setenta y cinco de la Primavera Negra de 2003, y de otros más, usurpando con tal arrogancia el verdadero mérito al martirologio de Orlando Zapata Tamayo; al desafío de mujeres exclusivamente armadas con gladiolos, a quienes probablemente este Soberano del Vaticano no de respuesta siquiera a su solicitud de un encuentro; y al Ayuno del Sr. Guillermo Fariñas que ganó por ello el Premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo. Pastores que realmente fueron usados por el régimen para dar salida de negociación a uno de sus más grandes atolladeros luego de la visita de Juan Pablo II. Negociación con la que de paso el régimen calculaba la eliminación de la posición común europea ante sus desmanes, pero echada a perder por el asesinato a Juan Wilfredo Soto García, que dio al traste con las gestiones que el cardenal Jaime Ortega realizaba en esos precisos momentos en favor del régimen, como mandadero suyo por Europa.

Cuando Benedicto pase por La Habana para celebrar misa y se encuentre con quienes hicieron caso omiso de las palabras de su predecesor, tampoco estará ya, la voz profética de Vitral, y no porque el régimen directamente haya ejecutado su saña, sino por obra y gracia de uno de los propios pastores que la iglesia puso sobre parte de sus rebaños para distribuir el opio que el régimen necesita le repartan para adormecer al pueblo. Como una victoria del castrismo sobre lo más auténtico del cristianismo cubano el propio obispo de Pinar del Río se encargó de enturbiar para siempre el Domingo de Resurrección del 8 de abril de 2007 al conseguir el anuncio del cese de la revista en su número 78.

Como heredero del pensamiento bautista de varios siglos de existencia profeso el sacerdocio universal de los creyentes y comulgo con quienquiera que sustente el señorío de Cristo, a quien puede acceder cualquier persona sin necesidad de intermediarios humanos, como corolario de las creencias. Ser parte de este pueblo radical en la historia de la fe me hace disentir respecto a la denominada infalibilidad del Papa, sea quien fuere quien ocupe su lugar. Por creer así centenares de miles de mis antepasados de fe dejaron su vida en las hogueras que atizaba el Papa de turno. Desde este punto de vista, y en consonancia con el principio del gobierno congregacional que sustentamos las iglesias libres y autónomas, que influyó muchísimo en el origen de las democracias actuales, la monarquía del Vaticano, que concentra plenos poderes legislativos, ejecutivos y judiciales en las manos de un solo hombre, constituye el mayor exponente de los totalitarismos. Pero si me sustrajera de mis arraigados principios y adoptara sencillamente la posición de millares de católicos, tampoco esperaría mucho de la visita de este Papa en específico.

En septiembre de 2000, Joseph Ratzinger, quien todavía no era Benedicto XVI, sino precisamente el cardenal al frente de la Congregación del Vaticano para la Doctrina de la Fe, versión actual de la sanguinaria Inquisición, refrendó la Declaración Dominus Iesus, que dio vuelta atrás a casi todo lo avanzado por el tan progresista Concilio Vaticano II. Considero que este anticipo a su pontificado ya brindó los puntos cardinales que retrogradamente sigue actualmente la Santa Sede. En aquel momento reacciones adversas, que no debieran olvidarse, no se hicieron esperar, baste citar, apenas en el ámbito religioso, comenzando desde el propio catolicismo, al reconocido teólogo suizo Hans Küng; a Setri Nyomi, secretario general de la Alianza Reformada Mundial; a George Carey, arzobispo de Canterbury y líder de la Iglesia Anglicana; a Tom Best, miembro del Equipo de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias; a Anfred Koch, representante de los luteranos alemanes; y a una multitud plural de voces de líderes evangélicos pertenecientes a iglesias radicales sin jerarquía, como yo.

Si nos atenemos tan solo a las palabras del famoso teólogo brasileño Leonardo Boff, citado por cierto con frecuencia por los medios cubanos, pero no en estos días, el discurso de Ratzinger no solo es específico al romanismo, sino a todos los totalitarismos contemporáneos. Muchas voces disidentes al gobierno poseen expectativas respecto a esta visita, pero el régimen ha dejado claro en sus editoriales que este Papa Benedicto XVI es invitado suyo, y claro, también de la iglesia, una iglesia paradójicamente más comprometida con el sistema desde la visita de Juan Pablo II, como demuestra el vacío dejado por Meurice, y la censura a Vitral. Es el gobierno cubano sin dudas quien más espera de la visita de este Jefe de Estado, y no hay razones para pensar que se le decepcione, al fin y al cabo Hitler esperó también de Pío XII y no se equivocó.

UNA DE LAS TANTAS…, LA CRISIS DE LOS BALSEROS

…Y el mar ya no existía más. Apocalipsis 21:1

La respuesta al agobio material que devino en derrumbamiento espiritual y en gran medida político e ideológico, fue la escapada en masa a riesgo de cualquier percance, incluso la muerte. El mar se abría desafiante, tras el horizonte estaba la alternativa del sueño americano y quien niega que el sueño americano ha sido siempre una de las vías de escape más utilizada por los cubanos, histórica y paradójicamente los naturales han buscado refugio al abrigo del “monstruo del norte”, unas veces por cuestiones políticas y otras aspirando a mejoras económicas; el gran vecino por una razón o por otra siempre ha abierto las puertas y brindado facilidades a los nacidos en la isla, una de ellas es la famosa Ley de Ajuste Cubano, esperanzados por el abrigo de la ley y como quienes escapan de las entrañas del monstruo conocido, los cubanos prefieren probar fortuna, no cabe aquí el refrán de que es mejor conocido que malo por conocer, por muy malo que sea el del norte, jamás será como el que ya conocemos.

Así en la década del noventa se lanzaron a las aguas miles de cubanos y cubanas. Conozco a muchos que pudieron sobrevivir la peligrosa travesía, en la actualidad viven en tierra norteamericana, pero otros quedaron atrapados, el sueño americano se desvaneció en el estrecho de la Florida, se hundió como barco que zozobra.

Por ser nativos de una isla, los cubanos tenemos mucho de común con el mar, desde la tez bronceada, el alimento, las playas, la alegría de vivir, hasta la nostalgia de los que se fueron y el dolor de los que murieron cruzando esas noventa millas divisorias. Pero sobre todo el mar es símbolo de libertad para quienes han logrado cruzar esa frontera y puede resultar símbolo de prisión para quienes permanecemos dentro del país con la latente imposibilidad de viajar y conocer nuevas rutas. El mar nos separa de todo y nos encierra entre los barrotes invisibles que rodean nuestra Cuba.

La escasés material, pero también el agobio espiritual, el hambre de vivir como los seres humanos, de aprovechar al máximo la juventud, de aprehender cada posibilidad que la vida ofrece, hizo que en el año 1994 mi amigo Frank se lanzara junto a su hermano y dos jóvenes más en una balsa al mar. La juventud prefiere echar a un lado los temores y arriesgarse a conquistar los sueños, Frank no llegó a los Estados Unidos, su hermano pudo lograrlo y esa debe ser una herida permanentemente abierta para él. En cierto modo este post es un homenaje a Frank y a los miles de hombres y mujeres de este país que perdieron sus vidas, un homenaje a los balseros, a quienes llegaron y a quienes no. En ambos casos escaparon de los barrotes.

Es duro el pasado, también lo es el presente, aunque los gobernantes cubanos se esfuerzan por querer mostrar al mundo una sociedad justa y llena de virtudes, un sistema cuya prioridad es el hombre, con avances en la salud, la educación y la cultura, un número significativo de cubanos aun opta por emigrar de alguna manera, legal o ilegal, cualquier cosa para escapar de este muro que se nos ha impuesto. Sigue siendo el mar el símbolo de la nostalgia por los que se fueron, la ruta a la libertad y al progreso, al descubrimiento de lo desconocido; pero también para la mayoría continúa simbolizando el elemento que nos aísla y nos encierra. De alguna manera tendremos que conquistar ese mar y con él la libertad que se nos ha usurpado.