El Dr. Eduardo Cardet Concepción: Premio Patmos 2018

El Premio Patmos, concedido desde 2014 cada 31 de octubre, coincidiendo con el Día de la Reforma Protestante, se otorgó este año al Dr. Eduardo Cardet Concepción.

Placa que acredita el Premio Patmos 2018 al Dr. Eduardo Cardet

Nuestro Premio procura ser entregado a un creyente consecuente con su Fe religiosa en Cuba. Lleva el nombre de nuestro Instituto, que es también el nombre de la isla donde Juan estuvo preso ¨por causa de la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo¨ (Ap. 1:9); lo cual implica una conexión entre ambas islas.

El Dr. Eduardo Cardet Concepción, católico activo y practicante, líder nacional del Movimiento Cristiano Liberación (MCL); se encuentra precisamente prisionero como muestra fehaciente de tal compromiso – no es casual su clasificación por parte de Amnistía Internacional como ¨prisionero de conciencia¨. Nuestros cuatro premios anteriores fueron entregados directamente a los premiados, pero esta vez el escogido se encuentra tras las rejas, donde permanece desde el 30 de noviembre de 2016; lo cual confirma el aumento de la represión en Cuba. Representantes del Instituto Patmos visitaron a su familia en Holguín y entregaron la Placa a los hijos del premiado. Desde el 26 de mayo el régimen penitenciario se recrudeció para Cardet, pero también para su familia. Mientras él permanece aislado en la prisión ¨Cuba Sí¨, las visitas familiares fueron prohibidas para un periodo de seis meses como “castigo por la campaña de la familia en pro de la liberación” mientras agentes de la Seguridad del Estado acosan y vigilan a su familia. La entrega de la placa a sus hijos en representación de su padre constituye un símbolo que añade significado a nuestra entrega.

Los hijos de Cardet, también parte de la tribulación de su padre, sosteniendo la Placa Premio Patmos 2018.

La ONG UN Watch presentó una nuncia ante el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU para exigir a las autoridades de la Isla que liberen a Cardet. Un Watch denuncia que desde que fue detenido, Cardet ha recibido palizas, se le ha denegado tratamientos médicos, las visitas de un sacerdote y de manera “rutinaria” también las de sus familiares, además de negarle la libertad bajo fianza. Aunque en los últimos meses el obispo de Holguín pudo visitarle, durante la mayor parte de su encierro al Dr. Cardet se le ha negado reiteradamente la asistencia religiosa e incluso la posesión de una Biblia por lo cual ha sido víctima también de violaciones a su libertad religiosa y de creencia, adicional a todos los desmanes recibidos.

El Instituto Patmos al entregar la quinta edición de su Premio al Dr. Cardet ruega a Dios por su liberación y exhorta a todas las organizaciones de la sociedad civil cubana a cerrar filas en función de conseguir la libertad inmediata y sin condiciones de este luchador. Cualesquiera iniciativas en este sentido no estarán de más. Contamos con Dios para su liberación, pero Dios también cuenta con nosotros, él no quiere ni hace nada sino a través de nosotros y necesitamos de la ayuda de todos.

Los premiados en las ediciones anteriores.

Los cuatro premiados anteriores han sido: el Prof. Amador Blanco Hernández (Premio 2014), el P. José Conrado Alegría (Premio 2015), el Dr. Oscar Elías Biscet (Premio 2016) y el laico católico Dagoberto Valdés Hernández (Premio 2017). La inclusión ahora también de Cardet (Premio 2018) nos honra a todos y esperamos muy pronto poder reencontrarnos con él.

La IV Edición Anual del Premio Patmos a Dagoberto Valdés Hernández en el 500 Aniversario de la Reforma Protestante

Dagoberto muestra la placa que lo acredita como Premio Patmos 2017 acompañado de representantes de Convivencia y del Instituto Patmos.

La IV Edición Anual del Premio Patmos que concedemos a nuestro muy apreciado Dagoberto Valdés Hernández coincidiendo con el 500 Aniversario de la Reforma Protestante, es más un premio a Patmos, que lo entrega, que a Dagoberto que lo recibe. Nuestro Instituto con solo casi cinco años de existencia se encuentra apenas en estado embrionario y nuestra corta vida ha estado signada por tribulaciones que encajan muy bien con el nombre con el cual nos identificamos, el de la isla mediterránea donde Juan el apóstol estuvo preso por causa ¨de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo¨ (Apocalipsis 1:9).

Entre las muchas inspiraciones que nos impulsaron, primero a nacer, y luego a continuar adelante en lo poco que hemos conseguido hacer en nuestra corta y atribulada existencia, se encuentra precisamente la de Dagoberto Valdés y de quienes le acompañaron primero en Vitral, y ahora en Convivencia. Nuestra historia y quehacer son nada al lado de la apasionada labor de Dagoberto y de sus valiosos colaboradores de dentro y de fuera de Cuba. Las enseñanzas y el ejemplo generados por el Centro de Estudios Convivencia constituyen hoy para nosotros un desafío para lograr de Cuba lo que juntos soñamos por igual. Dios utiliza a Dagoberto y a Convivencia para ofrecernos esperanza en las tribulaciones como mismo las recibiera Juan en Patmos a través de visiones celestiales.

Placa premio Patmos 2017

Este es el cuarto año consecutivo en que concedemos este reconocimiento. La condición primordial para nuestra selección es que nuestro elegido sea alguien que haya demostrado ser consecuente con su Fe en Cuba. Y Dagoberto Valdés Hernández lo ha demostrado con creces a lo largo de muchos y difíciles años sin claudicar.

Es de notar que con Dagoberto suman ya tres premios concedidos a católicos de los cuatro que hemos otorgado, le anteceden el laico Amador Blanco Hernández, Premio Patmos 2014 y el P. José Conrado, Premio Patmos 2015; solo el Premio Patmos 2016 ha sido el concedido a un protestante, el Dr. Oscar Elías Biscet, de definición bautista. No debe sorprender a nadie nuestra selección de tres católicos entre nuestros premios anuales que se otorgan precisamente en el Día de la Reforma Protestante. Como se sabe, nunca fue la intención de Martin Lutero cuando clavó sus 95 tesis a la puerta de su Iglesia en Wittenberg, Alemania, abandonar a su Iglesia, por el contrario, movido de gran amor por ella se proponía reformarla a la luz de lo que consideraba correcto en la Palabra de Dios y por la cual se sentía desafiado. Mucho menos se había propuesto provocar la escisión que finalmente ocurrió y que tuvo lugar luego de un juicio celebrado a Lutero por su iglesia y en el cual fue excomulgado. Lamentablemente no fue comprendido en su momento por la iglesia que amaba y anhelaba reformar de acuerdo a la Palabra de Dios.

Dagoberto Valdés Hernández ha sido siempre un católico comprometido con su profunda fe cristiana que ama con fervor a su iglesia y anhela y procura que ella actúe como es digno de Cristo en el contexto cubano aunque no siempre sea bien entendido por ello. Él y sus proyectos, primero Vitral y luego Convivencia, constituyen expresiones de la manera en que los hijos de Dios debemos encarnarnos en medio de la sociedad en la que Dios nos coloca para servirle. Nuestro Premio Patmos 2017 se entrega a una luz en la oscuridad como lo fue Martin Lutero en 1517. Y no dudamos que como también ocurrió con el creer y actuar de aquel monje agustino que de una luz que parecía condenada a apagarse, pero que resultó en un movimiento imparable que transformó a toda la cultura occidental; esta luz de Cristo que se irradia para toda Cuba desde Pinar del Río desde hace tantos años, no solo no se apagará, como el Maligno procura, sino que terminará iluminando irresistiblemente a toda Cuba.

A la acción social y cívica que nace de la fe que en Dagoberto se genera por la gracia de Dios puede sumarse su vocación en tender puentes y abrir puertas y ventanas que contribuyan a la convivencia no solo de quienes habitamos bajo el mismo techo de la patria sino también de la iglesia universal. Dagoberto no olvida nunca los genes protestantes que también se encuentran en su ADN cristiano, sigue amando su tiempo en la iglesia metodista, y no fue casual que en la Comisión Nacional de Laicos de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba en 1977 Dagoberto titulara una tesis con el mismo nombre del de una de las obras del famoso teólogo luterano alemán del siglo XX Karl Barth: “Comunidad cristiana y comunidad civil” en la que introdujo el término de sociedad civil y las relaciones entre ella y la comunidad cristiana; principios con los que Dagoberto ha sido totalmente consecuente. Llama la atención que Karl Barth fuera también uno de los autores más citados en la cristología espiritual desarrollada por Josef Razinger, el papa Benedicto XVI, que renunció para retirarse a orar.

Es por estas y muchas razones más que el Instituto Patmos al hacer este humilde homenaje, repleto sin embargo de significados, más que felicitar, agradece a Dagoberto Valdés Hernández por aceptar nuestra distinción y recibirnos, lo cual nos honra profundamente a la vez que nos anima, y esperamos que estimule a otros también, para tampoco claudicar ni dejar espacio al desaliento; sino por el contrario seguir el ejemplo que nuestro premiado, como Juan en Patmos, o Lutero en Wittenberg, nos ofrece a seguir.

Primer taller básico de extensión del Instituto Patmos fuera de Cuba

Primer taller básico de extensión del Instituto Patmos fuera de Cuba, dedicado a la Homilética, en el Condado de Charles, Maryland.

Hace cuatro años y medio en Cuba líderes de diferentes confesiones de fe organizamos un humilde Instituto llamado Patmos, evocando el nombre de la isla en que recibió recluso Juan el apóstol sus visiones de esperanza plasmadas para la posteridad en el Apocalipsis, anhelando visiones de esperanza también para nuestra Cuba que sufre. Lo que no imaginábamos era que las iniciativas del Instituto que nacieron como círculos concéntricos en Villa Clara para extenderse a otros rincones al oriente y al occidente de la isla llegarían también un día a sitios más allá de nuestra acorralada isla como sucedió esta tarde en que iniciamos en el Condado de Charles, Maryland, un primer taller básico de extensión dedicado a la Homilética.

 
Conocimientos recibidos en Cuba en cursos diversos, el primero de los cuales fue cuando apenas cumplí los doce años a través del valioso Curso de Laicos por Correspondencia del cual fue insustituible promotor y director durante muchos años el pastor Santiago Puentes. El curso ¨23 maneras de predicar un sermón¨ que me impartió en 1994 en la Iglesia Bautista ¨William Carey¨ personalmente Juan Francisco Naranjo uno de los predicadores más exitosos de la Convención Bautista de Cuba Occidental. Diversos cursos recibidos e impartidos en el Seminario ¨Luis Manuel González Peña¨ de Santa Clara, o en filiales del Seminario Teológico de La Habana como las de las iglesias Bethel de Vueltas, Villa Clara, o Emmanuel de Cruces, Cienfuegos, o en el Instituto Bíblico Betania en Remedios, Villa Clara, entre los que se cuentan los del Moore College en Latinoamérica. Talleres de Ciencias Bíblicas coordinados por el grande José López con teólogos o biblistas como Armando Levoratti, Esteban Voth, Plutarco Bonilla, Elsa Támez, Juan Stam… Nuestra maestría en estudios teológicos en el Seminario Evangélico ¨Los Pinos Nuevos¨ y de la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (Flet, hoy Laurel University) y el curso de nivelación para doctorado recibido por Alberto Roldán, del Instituto Teológico Fiet, Argentina. El curso de capellanía impartido por Francisco (Paquito) Rodés del Seminario Evangélico de Teología (SET) de Matanzas. Y cursos de Biblia impartidos por Ildo Bohn Gass en el Programa de Reflexión/Formación Socioteológica y Pastoral del Centro Martin Luther King… todo ello, intenso y diverso, se entremezcló y nos curtió para impartir talleres como el iniciado esta tarde en Maryland.
 
Con mucho amor, y sabedores de cumplir con propósitos divinos que nos trajeron a misionar a USA, ahora compartimos el resultado de nuestra preparación en Cuba cada domingo en el pulpito de la Iglesia Bautista de Waldorf. Pero, adicionalmente dejamos abierto formalmente el primer curso en el exterior acuñado por el Instituto Patmos, desde Cuba y para el mundo.   

Premio Patmos al Dr. Oscar Elias Biscet en 499 Aniversario de la Reforma Protestante.

El Dr. Biscet y su esposa Elsa acompañados de representantes del Instituto Patmos en la entrega del Premio.

El Dr. Biscet y su esposa Elsa acompañados de representantes del Instituto Patmos en la entrega del Premio.

El Instituto Patmos, en Cuba, se ha sumado por estos  días a las celebraciones que han tenido lugar por todo el mundo en homenaje a los 499 años de la Reforma Protestante.

Este domingo 30 en La Habana el pastor Carlos Sebastián de Armas, historiador de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental dictó una Conferencia en relación a este magno evento. Y se realizó la entrega del Premio Patmos, otorgado esta vez al Dr. Oscar Elias Biscet, cubano consecuente con su fe cristiana y que mucho ha sufrido por ello. Este mes el Dr. Biscet también fue galardonado en España con el Premio HO 2016 que convoca, la asociación HazteOir.org pero trascendió que no le permitieron salir de Cuba para recibirlo en Madrid. Puesto que se otorga dentro de Cuba, el Premio Patmos si fue recibido directamente por el Dr. y espera contribuir a empujar para que la totalidad de sus derechos sean respetados, incluido el de ir a recibir el Premio HO 2016 en España.

El Dr. Biscet ha colaborado con Patmos desde su fundación en 2013. Se destaca su participación en dos de sus foros, como el dedicado al Origen de la Vida, coauspiciado por el Seminario ¨Luis Manuel González Peña¨ en el cual con sus intervenciones defendió la posición Creacionista; o el dedicado al Derecho a la Vida coauspiciado por la orden católica de los Capuchinos en la ciudad de Santa Clara, en el cual fue el panelista a quien correspondió defender el derecho a nacer, contrario a la posición abortista.

Placa entregada por el Instituto Patmos al Dr. Oscar Elias Biscet

Placa entregada por el Instituto Patmos al Dr. Oscar Elias Biscet

Pero más que por su relación estrecha con Patmos, Biscet fue el seleccionado como Premio 2016 por su posición ejemplar como cristiano y ciudadano cubano que desde su cosmovisión cristocéntrica anhela lo mejor para Cuba y para el mundo entero. Cuba necesita de hombres y líderes como él, así como de mujeres y líderes como su esposa Elsa Morejón, también presente junto a él en el evento.

El Premio Patmos se viene entregando desde hace tres años coincidiendo siempre con el Día de la Reforma Protestante. En 2013 el premiado fue el profesor Amador Blanco Hernández, laico católico fundador de la Comisión de Derechos Humanos ¨José Martí¨ de Cuba a fines de la década de los ´80.

El laico católico Amador Blanco Hernández fue el premiado por Patmos en 2014

El laico católico Amador Blanco Hernández fue el premiado por Patmos en 2014

Y en 2014 se otorgó al sacerdote católico José Conrado quien por muchos años se ha destacado dentro de la sociedad civil de Cuba por el ejercicio de un ministerio eclesial que no obvia que los derechos de sus feligreses sean respetados.

El P. José Conrado fue el premiado por el Instituto Patmos en 2015

El P. José Conrado fue el premiado por el Instituto Patmos en 2015

PATMOS de otoño: Celebración del 497 Aniversario de la Reforma Protestante

El trío "Eben Ezer": Tony, Pedro y Juan.

El trío “Eben Ezer”: Tony, Pedro y Juan.

@yoaxism haciendo entrega al Profesor Amador Blanco Hernández del Premio Patmos 2014

@yoaxism haciendo entrega al Profesor Amador Blanco Hernández del Premio Patmos 2014

Sobreabundo la alegría entre todos los presentes, especialemnet entre los más jóvenes.

Sobreabundo la alegría entre todos los presentes, especialemnet entre los más jóvenes.

@yoaxism y @maritovoz en buena con el cocinero y anfitrión "Don Rafael".

@yoaxism y @maritovoz en buena con el cocinero y anfitrión “Don Rafael”.

Es seguro que los homenajes de Patmos en Cuba no se acerquen ni remotamente a muchos otros que se llevan a cabo en el mundo por los 500 años de la Reforma Protestante que toman como punto de partida el 31 de octubre de 1517 cuando Martin Lutero hizo públicas 95 tesis clavándolas en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg. Se sabe por ejemplo que la Iglesia Evangélica en Alemania (EKD) proclamó en 2008 la Década de Lutero que despliega la vasta gama de contenidos de la reforma en años temáticos y remite a años conmemorativos históricos (www.luther2017.de).  Pero de cualquier manera Patmos se suma a esta oleada mundial conmemorativa.

Este 31 de octubre, y a pesar de grandes dificultades con el transporte, tan propio de nuestra Cuba, medio centenar de personas pudo participar de una noche de celebración que incluyo Foro por el 497 aniversario del acto de Lutero: con la misionera bautista Yoaxis Marcheco como moderadora y el laico católico Amador Blanco Hernández y un servidor como panelistas. La Rforma como fase de transformación hacia el Estado democrático de derecho podria ser el resumen de las palabras del primero; y el ejemplo de los personajes clásicos tanto de la Reforma como de la Contrarreforma para los ciudadanos del siglo XXI, las del segundo. La conmemoración fue amenizada por canciones del trío remediano “Eben Ezer”. Y una comida fraternal preparada por los anfitriones del restaurant “Don Rafael”, sede del evento, estuvo a la altura del banquete histórico-teológico.

En el marco de esta especial conmemoración se hizo publica la premiación de la primera edición del Premio Patmos que recayó precisamente en el académico de la noche, el profesor Blanco. Este Premio que Patmos espera conceder cada año, precisamente en ocasión de estas conmemoraciones tendrá en cuenta trayectorias como las que el primer galardonado posee: expulsado de la Universidad Central de las Villas en los ’80 por atreverse a cuestionar el estalinismo, fundó la comisión de Derechos Humanos “José Martí” de Cuba, expreso político, aún sin rendirse e intentando amoldarse, aún desde nuestras limitaciones a la era de la internet, publica en su blog “Alas de libertad” y tuitea desde @amadordlibertad.

Nada, que aún a la Cuba profunda llegan los ecos a 497 años de aquellos hechos que transforamron a Europa y al mundo para no volver a ser nunca los mismos. Y hoy también acá tenemos nuestras tesis que clavar y nuestra protesta que realizar para que las realidades se transformen. Como dijera Lutero: Que Dios nos ayude!

El Profesor Blanco en plena disertación.

El Profesor Blanco en plena disertación.